Alkaline Trio – ‘Blood, Hair And Eyeballs’ (Rise 2024)

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Alkaline Trio se hacen mayores, como el resto de mortales, y también como los no-muertos que pueblan sus retorcidas historias góticas. “Blood, Hair And Eyeballs” es su décimo disco, como se encarga de recordarnos la enorme “X” que preside la portada; ya queda lejísimos, a un cuarto de siglo de distancia nada menos, su debut discográfico en 1998 con “Goddamnit”.

Han envejecido, sí, pero no están acabados. Siguen trabajando duro para que su inconfundible fórmula punk pop se mantenga fresca, sin mostrar aparentes signos de agotamiento, y vaya si lo han conseguido. Si “Is This Thing Cursed?” (2018) nos hizo confiar en la recuperación del grupo, tras un evidente bache creativo entre 2008 y 2013, “Blood, Hair And Eyesballs” es la confirmación de que los auténticos Alkaline Trio están de vuelta. No hay novedades, ni se las esperaba en este nuevo trabajo, que es un descarado intento de reconciliarse con sus viejos fans y recuperar a los que tras “Crimson” (2005) no conectaron con la nueva orientación pop que el trío de Chicago tomó en sus cuatro siguientes discos.

Cuando Matt Skiba (voz, guitarra) aceptó el encargo de sustituir a Tom DeLonge en Blink-182, Alkaline Trio entró en un estado de semi-hivernación. Este paréntesis provocó un “reset” que resultó providencial para un grupo que no atravesaba su mejor momento. El regreso de Tom a Blink-182 recolocó las piezas, y Matt volvió, con las pilas cargadas, para liderar de nuevo a su criatura. Con la ayuda inestimable de su colega Dan Adriano (voz, bajo), con quien comparte tareas compositivas y vocales, han continuado comandado la nave hasta la actualidad, con el respaldo de Derek Grant (batería), que tras veinte años empuñando las baquetas decidió abandonar el grupo en 2023, tras la grabación del nuevo disco. Su sustituto, Atom Willard, tiene un currículum envidiable en el que destacan colaboraciones con Against Me!, Social Distortion, The Offspring, Danko Jones o Rocket From The Crypt. Casi nada…

Fue grabado en los famosos Studio 606, propiedad de Dave Grohl, y se encargó de la producción Cameron Webb (Motörhead, Pennywise, Megadeth), que ya participó en trabajos anteriores de la banda como “This Addiction” (2010) o “Damnesia” (2011). El enigmático título del disco tiene una explicación tan convencional como escabrosa que el propio Skiba se ha encargado de aclarar: “Mi madre trabajó durante años como enfermera en la sala de urgencias. Ella y sus compañeros se referían a las noches excepcionalmente ocupadas como ‘sangre, pelo y globos oculares'”. Matt también nos desvela una novedosa dinámica de trabajo que en su opinión influyó positivamente en el resultado final: “Abordamos esta nueva grabación de una forma totalmente distinta. Construimos las canciones juntos, desde cero, en el mismo estudio de grabación, lo que nunca había sucedido desde que comenzó la banda. Por lo general, comenzamos con una idea que alguien ya ha escrito”.

¿Qué nos ofrece “Blood, Hair And Eyeballs”? Pues los ingredientes habituales de los genuinos Alkaline Trio: velocidad, melodías pegadizas y letras oscuras, cargadas de melancolía, pesimismo y tristeza. Es un regreso a lo básico, a la energía visceral de sus inicios. Mantienen sus raíces punk y las aderezan con algunas filigranas instrumentales -a destacar las acrobáticas líneas de bajo de Dan Adriano-.

El vertiginoso inicio con “Hot For Preacher” (con guiño incluido a Van Halen en el título) marca la hoja de ruta, con las guitarras más potentes de todo el disco (¿casualidad?).

“Scars” es galopante y festiva, mientras “Visions Of You” desprende una extraña rudeza melódica; ambas son buenos ejemplos de la facilidad del grupo para armar melodías que se adhieren al instante a tus neuronas. “Meet Me” saca a relucir su faceta más pop, que nunca han ocultado, reforzada con el uso de teclados livianos y coros femeninos.

La titular “Blood, Hair And Eyeballs” se lanzó como primer single y me trae a la memoria de manera automática a los mejores Against Me! Seguro que el tema hará estragos en sus presentaciones en directo (¿nuevo clásico a la vista?). Dan se luce a las voces en “Broken Down In A Time Machine”, que cuenta con un estribillo imbatible ―mi tema favorito del disco, sin duda―. Árido y contundente sin perder por el camino su poso melódico.

No me voy a engañar, el disco no puede competir con los colosales “Maybe I’ll Catch Fire” (2000) y “From Here To Infirmary” (2001), pero es muy, muy disfrutable, y recupera la versión de Alkaline Trio que echábamos de menos: la enérgica, la del espíritu punk que destilaban sus cinco primeros discos; también la que está a años luz de sus tímidos intentos posteriores ―siempre he querido pensar que involuntarios, en parte― de facturar temas aptos para las radio-fórmulas.

Once canciones en treinta y cinco minutos que transcurren como un suspiro, porque cuando algo te engancha, el tiempo pasa volando. Chicos, no nos hagáis esperar tanto hasta volver a tener noticias vuestras. Se os echaba de menos.

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