The Boatsmen – ‘Hard Livin’’ (Ghost Highway / Spaghetty Town 2023)

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Los Boatsmen son cuatro tipos que no le hacen ascos a nada (a la hora de componer) y toman sin vergüenza de toda fuente musical que consideran digna, desde el garage sesentero, pasando por Turbonegro, el powerpop, el punk más básico, el rock escandinavo, los Ramones, el rock’n’roll, el hardcore, AC/DC y, en suma, lo que les salga de las pelotas con tal de perpetrar himnos para corear en el altar de la juerga y la diversión sin límites. The Boatsmen están en guerra contra el aburrimiento y la languidez y cualquier estilo del que rapiñar es trinchera.

En el que es ya su quinto largo, los barqueros de Örebro no bajan el pistón al que nos tienen acostumbrados con sus anteriores discos, ni en revoluciones ni en cachondeo. Cachondeo honesto y sin tapujos, por otra parte, porque para cantar en tono sospechosamente cercano sobre cómo el alcohol les lleva a querer “clonarse”, o de las cosas que están dispuestos a hacer para hacérselo contigo, hay que tener sentido del humor para descojonarse de todo, empezando por uno mismo.

Cachondeo en letras, pero luego poca broma con la calidad musical. Doce cortes sin desperdicio en los que encontramos de todo. El tema que abre el disco, “Livin’ On Lust”, es 100% Boatsmen. “Why Wait”, el que fue single de adelanto del disco, es powerpop y Ramones a partes iguales y encierra la filosofía del álbum: divertirse sin parar empezando ya mismo, que esto sólo dura cuatro días. “Waiting For The Weekend” es garaje punk rocanrolero, y “Rock’N’Roll Explosion” rezuma oscuridad death punk. Maldita sea, The Boatsmen los tiene tan bien puestos que son capaces de chutarse una sobredosis de hard rock australiano y acabar el álbum creando la sintonía de la banda: “B-MEN”.

La propia banda dice que las canciones del disco “abordan el enigma cotidiano y la compleja combinación que supone ser maestros de la fiesta rockera y la diversión sin medida y a la vez hombres de familia con crecientes crisis de mediana edad”. Así, “Hard Livin’” se convierte en un despollante a la vez que verídico testamento sobre lo duro que es sortear los obstáculos que te pone en medio la vida para poder pasarlo en grande en todo momento. Si la vida es dura, The Boatsmen lo son aún más y sobreviven en perpetua erección, cervezas y pizzas en mano. ¿El party album de los Boatsmen? Sin duda.

El crucero de los Boatsmen zarpa el 29 de diciembre. A bordo se cometerán todo tipo de actos innombrables, desfases de garage punk rock, tsunamis de cerveza y fluidos diversos, y guitarras a babor y estribor. Aquí se pueden conseguir ya los billetes:

https://ghosthighwayshop.com/en/producto/lp-the-boatsmen-hard-livin-pre-order/

https://theboatsmen.bandcamp.com/album/hard-livin-2

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