Thunder: Entrevista con Luke Morley y Danny Bowes

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«Tenemos que beber más»

Luke Morley, guitarra y compositor, y Danny Bowes, cantante de esa gran banda de hard rock británico que es Thunder, se dejaron caer hace unos días por Madrid para presentar su nuevo disco, «Dopamine» (BMG 2022) y de paso regalarnos un intenso set acústico a los medios allí congregados. Pero antes de tomar guitarra y micrófono respectivamente, nos dedicaron un rato para charlar de «Dopamine», que sale a la venta este viernes 29 de abril, y de todos los años que llevan creando melodías hardrockeras de muchos quilates.

– Gracias por contestar a nuestras preguntas. «Dopamine» está a punto de salir, un álbum doble con dieciséis canciones, nada menos. Estoy sorprendido de la cantidad de canciones que habéis puesto en circulación en tan poco tiempo. «All The Rights Noises», vuestro anterior disco, salió hace nada, em marzo de 2021.

– Luke Morley: Ten en cuenta que «All The Right Noises» se publicó seis meses después de lo previsto.

– Danny Bowes. Casi un año después de que terminamos de grabar.

– LM: Sí, es un gran margen de tiempo. Y durante todo ese tiempo no había nada más que hacer. No podías salir, no podías emborracharte… Bueno, emborracharte sí podías pero en casa.

«Pienso que si ofrecemos a la gente
algo que es realmente bueno y memorable
valdrá la pena morir por ello»

– DB: Luke logró escribir muchas canciones mientras esperábamos a que se publicase «All The Right Noises», y cuando se publicó tampoco podíamos girar, así que dos meses después estábamos de vuelta en el estudio, cosa que nunca había sucedido antes. Nunca en los 30 años de esta banda, nunca antes habíamos estado en esa situación. Pero no había nada más que hacer. Es muy extraño sacar un disco y que no pase nada. Esto es un proceso constructivo. Es como un superpetrolero. Una vez que has decidido que vas a lanzar un disco, planeas con muchos meses de adelanto los pasos que vas a dar y luego comienza el proceso, que es cuando se pone en marcha el superpetrolero y no puedes detenerlo. Estás comprometido a hacer eso. El problema es que el superpetrolero normalmente sigue adelante después de la fecha de lanzamiento y sales de gira y lo promocionas y haces todas estas cosas en todo el mundo. En este caso en particular, el superpetrolero llegó a la fecha de lanzamiento y luego desapareció. Se paró. Así que en dos meses tuvimos que volver al estudio… o volvernos locos. Tan simple como eso.

– Bueno, ahora tenéis dos álbumes que presentar en directo.

– LM: ¡Tres, que este último es doble! (risas)

– DB: Los conciertos van a durar seis horas. Y moriré después del primer show.

– Sí, de agotamiento.

– DB: Pienso que si ofrecemos a la gente algo que es realmente bueno y memorable valdrá la pena morir por ello.

– Una gran actitud, pero preferiría seguir viéndoos de gira durante muchos años.

– DB: OK. Los conciertos van a durar 40 minutos entonces (risas).

– De ser así entonces van a llover muchos objetos sobre el escenario, y la posibilidad de morir en el primer show también va a estar ahí, pero por otros motivos. En cualquier caso con esto ya me habéis contado, al menos en parte, cómo se gestó «Dopamine» y es porque tuvisteis mucho tiempo libre.

– LM: Sí tuvimos mucho tiempo para escribir. Y la otra cosa a tener en cuenta es el hecho de que tenemos ya sesenta y tantos años y aunque parezca morboso –ya está papá hablando otra vez de la muerte (risas)- pues cuando llegas a esta etapa en la que estamos tras una carrera de treinta y tantos años, cada vez que haces un álbum hay algo en algún lugar de tu cabeza que te lleva a pensar: ‘¿es este el último que vamos a hacer?’ No lo sé. Quién sabe lo que va a pasar en el mundo… Así que ese deseo de avanzar y mantener ese impulso sigue siendo muy fuerte en la banda. Es realmente importante para nosotros seguir haciendo buenos álbumes que sean diferentes del anterior y cómo avanzar y expandirse y probar y llevar esto a lugares musicales en lo que no hemos estado antes. Estas cosas son muy importantes y nos impulsan hacia adelante. Por ello tener ese tiempo extra que debido al confinamiento se convirtió en realidad en algo realmente positivo en lugar de algo negativo, porque tuvimos el tiempo para invertir en hacer bien el álbum.

– DB: También te aportó mucha inspiración a la hora de escribir canciones la situación del mundo.

– LM: Sí, como la gente ha tenido que hacer las cosas de manera diferente a causa de la pandemia, cómo se siente la gente, cómo ven sus propias vidas, sus amigos, su familia, su vida social… Todos esos aspectos son realmente importantes. Y, como dije, si escribes canciones, todo esto es fantástico para poder hablar de la experiencia humana.

– Entonces podrías decir que la pandemia, todo el entorno y todo este tiempo libre han contribuido a tu creatividad.

– LM: ¡Desde luego!

– DB: Si estás en una situación que te pone a prueba, en la que te quitan tu libertad y te encuentras atrapado, tienes dos formas de enfocarla. Puedes decir, ‘oh, cielos, ¿por qué yo?, todo es tan difícil…’, o puedes aceptar la situación y decir ‘¿cómo uso esto de manera positiva?’. A nosotros esto nos dio tiempo para escribir canciones. Nos dio la capacidad de planificar y hacer un nuevo disco y mantenernos ocupados, lo que nos impidió volvernos locos. Porque nos habríamos vuelto locos sin tener nada que hacer, pero afortunadamente, como grupo de individuos, nos llevamos muy bien. Somos buenos amigos. Pasamos gran parte del tiempo riendo cuando estamos juntos. Realmente lo hacemos. Muchas bandas fingen que se caen bien entre ellos pero realmente no es así. Nosotros sí. Es muy fácil para nosotros entrar en el estudio. Tendremos que pasar por algunos protocolos covid, y hacernos pruebas y demás. Pero una vez entramos en el estudio y empezamos a grabar cuando estuvieron las canciones escritas, nos divertimos haciendo el disco, y eso es algo que estábamos desando hacer. Una vez hecho, buscamos a los del sello discográfico, les dijimos que habíamos grabado otro disco y que lo queríamos publicar a finales de abril del siguiente año, y ellos nos preguntaron si estábamos locos. Fue extraño. De repente, en el momento en que terminamos de grabar, todo comenzó muy rápido. Ya sabes, ese superpetrolero se puso en marcha. Debido a que necesitas mucho tiempo para poner un disco en el mercado, eso nos mantuvo aún más ocupados, porque hay mucho que hacer. Fotografías, la portada… Hay que preparar todo eso para que el sello discográfico pueda lanzarlo. Fue puramente egoísta desde nuestro punto de vista, porque tenemos shows en el Reino Unido en mayo, que se anunciaron allá por noviembre de 2019, y se han pospuesto dos veces debido al Covid. Y porque teníamos ya esas fechas, si nos hubiéramos tomado nuestro tiempo para hacer un disco no habríamos podido terminarlo y ponerlo en la calle para poder tocarlo en los shows de mayo, pero de posponerlo tampoco teníamos idea de cuándo podríamos lanzar el disco después de esas fechas por todas estas otras cosas que están sucediendo. Así que la elección era o bien hacer un disco y congelarlo durante posiblemente tres o cuatro años, cosa que no, o acelerarlo todo una vez tuviésemos grabado el disco y lanzarlo a tiempo para tocarlo en vivo en estos shows. Esto significa que le estamos pidiendo a nuestro público que vaya y se compre otro disco un año y un poco después del anterior.

– No creo que nadie se vaya a quejar…

– DB: Todo lo que puedes esperar es que sea lo suficientemente bueno para que le guste a la gente y no les importe gastar su dinero en él, pero una vez lo has grabado eso sólo es algo en lo que pones tus esperanzas.

– Creo que a la gente sí le va a gustar. Y es curioso porque a pesar de ese entorno, y si lo comparas son «All The Right Noises» que tiene un sonido más duro, «Dopanime» tiene un sonido inspirador y brillante, independientemente del estilo musical de cada canción, que son muchos. Supongo que esto en parte viene de lo que habéis comentado: que os divertís cuando os reunís a grabar un disco.

– LM: Si te fijas en las letras del álbum y los temas que tratan, que son en gran parte sobre los efectos de la pandemia, y el aislamiento y el autoanálisis y todas esas cosas, hay gente que se deprimiría o sentiría muy negativa con estas cosas, pero nosotros somos unas personas naturalmente optimistas, y aunque sea un cliché, hay que saber ver el lado positivo de las cosas. Sí, hay momentos bastante oscuros en el álbum, pero también hay algunas cosas muy positivas. La canción «One Day We’ll Be Free Again» tiene una temática oscura e infeliz, pero en el fondo la canción se las arregla para ser edificante y animada. Es muy fácil deprimirse cuando las cosas son deprimentes, pero cuando las cosas no son geniales a veces se necesita un poco más de presencia de espíritu y pensamiento avanzado para centrarse en lo positivo. Y hay algunas canciones, como «Dancing in the Sunshine», que son muy positivas. Pero solo es positivo porque supongo que se trata de alguien que no puede salir, no puede ver a sus amigos. ¿No sería genial si pudiera traerlos todos a casa para una fiesta? De eso trata realmente la canción. Es realmente sencillo, pero eso es de lo que va el álbum: los muchos aspectos del espíritu humano, negativos y positivos.

– DB: Sé que se avergonzará si digo esto, pero para mí a pesar de que algunas de las canciones tienen un contenido sombrío u oscuro en términos de letras, funcionan de una manera que sigue siendo entretenida. Todavía tienen un estribillo. Todavía tiene un gancho, lo que te hace querer cantar con la canción, incluso si el mensaje no es necesariamente positivo. Y creo que esto es testimonio de la capacidad de aquí el amigo Luke para crear melodías. Es muy bueno, y eso me pone enfermo (risas), pero en serio, es muy bueno y eso es algo en lo que confiamos como banda, en que pueda traer canciones sobre las que los demás podamos hacer de todo.

– Es verdad que incluso si se tratan temas negativos, realistas o difíciles, la forma en que los tratas no solo musicalmente sino también las letras, no es para que sean deprimentes. En su caso para hacer reflexionar y tal vez dar una idea de esperanza.

– DB: Es correcto. Aunque algunas canciones puedan tener un mensaje más oscuro, no tiene por qué hacerte sentir abatido.

– LM: Y la pandemia nos ha llevado un poco a eso, ¿no? A reflexionar sobre una serie de temas y pensar sobre las cosas y la gente que importa.

– DB: Algunas cosas volverán a la normalidad. Algunas cosas volverán a una nueva normalidad, y algunas cosas cambiarán para siempre como resultado de los últimos dos años. Un gran reinicio para todo el mundo, y no creo que haya nada más que podamos hacer al respecto. Solo tenemos que aceptarlo y aprovecharlo al máximo.

– LM: Tenemos que beber más (risas).

– Y ahí está el titular de la entrevista.

– DB: Ahí van lo pensamientos profundos…

«Ahora ya podemos volver a hacer lo que
mejor sabemos hacer, que es hacer un disco
de rock’n’roll jodidamente ruidoso»

– Pero en el álbum también hay canciones que están totalmente destinadas a hacer sentir bien, como «Dancing In The Sushine», que para mí te anima a perder el miedo, volver a salir a la calle y a dejarte en casa el móvil y el ordenador y relacionarte con otros seres humanos.

– LM: Ciertamente hay algo de eso en la canción.

– DB: Te abres camino a través del disco como una experiencia. Y mientras estás ahí ves que se tratan muchos temas diferentes, algunos relacionados entre ellos como la pandemia o las dependencias, pero eso estaba ya en el anterior álbum. Tenías «Young Man», que trata sobre sentir lástima por los jóvenes, porque nosotros ya somos viejos y hemos tenido una gran vida, mientras que los más jóvenes lo tienen muy difícil ahora. También hay una canción llamada «Don’t Forget To Live Before You Die», basada en una persona joven y en cómo tiene miedo de vivir realmente en el mundo moderno. Es interesante. Hablabas de las diferencias entre los álbumes. En parte «All The Right Noises» acabó siendo un disco más duro, un rock más directo, como resultado de la grabación del álbum «Please Remain Seated» donde básicamente nos sentamos y reelaboramos todas nuestras viejas canciones y las juntamos en un disco. La primera vez que hacíamos algo así. Una vez terminamos nos sentamos todos con nuestras copas de vino tinto, escuchamos todo, y dijimos, ‘Sí, suena bastante bien, estamos muy contentos y el sello también estará contento. Ahora ya podemos volver a hacer lo que mejor sabemos hacer, que es hacer un disco de rock’n’roll jodidamente ruidoso’. Fue en gran medida en respuesta a ese álbum que surgió esa canción. Y creo que también hay muchas cosas sucediendo desde un punto de vista de inspiración, muchas cosas negativas sucediendo y toda la miseria que se unió a esos tres o cuatro años. Todo eso salió en las canciones.

– LM: Algunas bandas simplemente siguen haciendo el mismo disco, y salen de gira cada dos años, y sacan el disco rápido porque es solo una excusa para ir de gira. Para nosotros como banda, esto no puede ser así. Tenemos que avanzar. Tenemos que sentir que tenemos algo de movimiento y que estamos yendo a alguna parte, que nuestro último disco sea diferente del anterior, que haya un propósito y tengamos la sensación de seguir adelante porque es muy, muy aburrido seguir haciendo siempre lo mismo. Nosotros no somos capaces de hacer eso.

– DB: Siempre estamos buscando una manera de ir un poco más allá. Se trata de aprender de lo que vas haciendo. Cuando grabas un disco, y por lo menos yo lo siento así, sabes que hay ciertas canciones en las que no has cantado tan bien como podrías haberlo hecho. Tengo que recordar esto y trabajar en esa área de mi voz para que la próxima vez que hagamos un disco, si aparece una canción que lo requiere, yo tengo que haber aprendido y saber qué hacer. Se trata de mejorar y aprender de cada experiencia. Si aplicas eso en una carrera de 30 años con 14 álbumes, si tienes suerte estás aprendiendo y estás haciendo lo que se supone que debes hacer. Hay canciones en este disco que no podría haber cantado en 1990. Si Luke las hubiera escrito en aquel momento, yo no hubiese podido con ellas. Solo porque he mejorado a lo largo de los años y porque él compone cada vez mejor estamos en una posición en la que podemos hacer discos más caros, más diversos con mayor libertad creativa. Eso y porque ya no importa una mierda lo que puedan pensar los demás.

– LM: Ya somos mayores, ya sabes, cuando hicimos «Backstreet Symphony», todos tenemos veinte años y pensábamos como jóvenes, actuábamos como jóvenes y éramos jóvenes. Ahora ya no lo somos, pero está bien porque así es la vida, una serie de etapas. Creo que si trabajas en cualquier tipo de industria creativa, ya sea que hagas discos, películas o libros, tienes que ser honesto con tu visión de las cosas, porque eso es lo que te hace interesante para otras personas, que puedan identificarse con tu visión de las cosas. En términos musicales, sería un error escribir canciones sobre estar de juerga, tomar drogas y perseguir chicas, porque ya no hacemos eso.

– DB: Y además las chicas corren más rápido…

– LM: Somos tíos normales de nuestra edad. Más o menos normales. Están pasando cosas muy interesantes en el mundo, y eso tiene que reflejarse en nuestra música. Si no es así, significa que no estamos siendo honestos, y si no estamos siendo honestos el público lo va a ver y no queremos eso. Como he dicho, queremos que la gente crea en lo que hacemos. De lo contrario, no tiene sentido hacerlo.

– DB: Siempre esperas que cuando haces un disco le guste a la gente. Pero también quieres que puedan identificarse con él de alguna manera. Si estás describiendo una experiencia o un sentimiento esperas que quienes lo escuchan puedan conectar con él, que lo entiendan y que tenga un significado para ellos.

– Más significado que si cantas sobre perseguir a chicas.

– LM: Tenemos 60 años y… bueno, hay tíos mayores que nosotros que aun persiguen a las chicas.

– DB: Lo siento por ellos..

– LM: Yo ya no tengo tanta energía (risas).

– Esto no es una pregunta. Sólo quiero decirlo para que conste: «Unravelling» es una maravilla de canción.

– DB: Gracias. Es mi canción favorita. Esa es la canción que comentaba antes que no podría haber cantado hace 30 años. No es posible. Hace 30 años podía cantar o más bien gritar en todo el disco de una manera bastante melodiosa, pero a medida que han pasado los años, las canciones de Luke me han puesto a prueba como cantante. Me ha llevado a cantar cosas de manera más suave, que es para mí es mucho más difícil que cantar alto porque es un tipo de disciplina completamente diferente. Tienes que controlar tu cuerpo de una manera completamente diferente, así que estoy mejorando en eso. Escuchar «Unravelling» es un recordatorio de que estoy mejorando en lo que hago, y para mí esa es la gran la razón para seguir haciendo esto. No sólo, beber y reírse con estos tipos, que está bien, sino mejorar en lo que haces. Quieres poder decir honestamente, cada vez que haces un disco, que si este es el último al menos lo hiciste bien. Eso es todo.

«Que se jodan, vamos
a hacer discos que
nos gusten a nosotros»

– Eso es parte de la diversión, ¿no? Aprender y hacer cosas nuevas.

– LM: Nunca paras y nunca acabas tu labor.

– DB: Así es. Nunca dejas de aprender. Es curioso porque la gente te dice que no sientas presión por hacer un buen disco, que el último ya era muy bueno. ¿Por qué no? A ver, no sentimos la presión de hacer mejores discos porque sí. Sólo tratamos de hacer discos que nos hagan felices. Eso nos pone a prueba. Eso nos empuja más allá. Eso es todo lo que queremos hacer.

– Tal vez cuando tenías 20 años tocabais para que otras personas os conocieran y ahora tocáis para vosotros mismos.

– LM: Eso es totalmente cierto. Tuvimos una banda llamada Terraplane, y no era mala, pero el problema era que hacíamos lo que pensábamos que otras personas esperaban, y nos dimos cuenta bastante rápido del gran error que es eso. Así, cuando empezamos Thunder dijimos ‘que se jodan, vamos a hacer discos que nos gusten a nosotros, y si no les gustan a los demás al menos lo habremos intentado’. Es algo muy sencillo si lo piensas, pero luego se necesita mucha fuerza para decir que no cuando te dicen que deberíamos estar haciendo esto o lo otro porque está de moda. Nosotros teníamos claro lo que queríamos hacer y decidimos hacerlo. Tan pronto como tiramos por este camino comenzamos a tener éxito, y nunca hemos dejado de tener esta actitud.

– DB: Pero vivimos en constante desafío.

– LM: Los sellos discográficos, agentes y promotores siempre están tratando de empujar a todo el mundo porque en el negocio de la música, está la música y está el negocio y el lado comercial de la gente, y es inevitable que en algún momento la gente va a tratar de convertirte en un producto con el que ganar dinero. Si les das algo con lo que se sienten incómodos o no entienden o no están seguros de cómo vender o con lo que no saben conectar no están seguros de cómo relacionarse, entonces es más conveniente para ellos si no haces nada porque entonces también ellos tienen que probarse a sí mismos. La cuestión es que tienes que ser quien eres. No podríamos hacer esto si no hubiésemos creído en lo que hicimos. Eso es todo. Hacemos discos que nos gustan, y solo esperamos que les gusten a todos los demás. Si no es así entonces tendremos que dedicarnos a otra cosa.

– DB: ¿Lo quiere con patatas? ¿Normal o extra grande? (risas).

«Tras la primera canción hubo una ovación de
2 minutos. No parece mucho tiempo pero cuando
estás en el escenario es toda una vida»

– Desde «Wonder Days», que es una obra maestra de disco y fue una especie de resurrección (y no porque estuvieseis muertos sino porque estuvisteis tiempo sin sacar un nuevo disco de estudio), lleváis una racha espectacular de álbumes.

– LM: Ese disco fue el primero tras un parón de seis años. Tiene mucha energía.

– DB: Discutimos muchos sobre si debíamos hacer o no ese disco y en base a qué. Thunder ha pasado como por tres fases. Tienes los primeros diez años donde somos el enemigo. Entonces llegó el grunge. Uh, de repente, bandas como nosotros pasamos de estar muy de moda a estar muy pasadas de moda. De hecho, era casi imposible conseguir que alguien escribiera sobre nosotros. Vendíamos menos discos pero vendíamos entradas, y eso nos mantuvo en marcha. Seguíamos siendo atractivos para las compañías discográficas. Pero con el tiempo no hubo manera de hacer que nadie escribiera sobre nosotros cuando sacábamos un disco y nuestras compañías discográficas fueron empeorando gradualmente. Su capacidad o deseo de ser creativos y currárselo para promocionar los discos eran cada vez más bajos. Así que fue una época muy difícil. Somos personas muy competitivas. Si no sentimos que podemos competir, entonces nos preguntamos por qué estamos haciendo lo que hacemos. Tienes que ser capaz de competir. Pero después de los diez primeros años sentimos que habíamos perdido inercia, que estábamos corriendo lo más rápido posible y aún así no nos movíamos del sitio. Sintiéndonos así decidimos que todavía éramos lo suficientemente jóvenes como para dedicarnos a otras cosas, y eso hicimos. Dos años después Internet había llegado, y así toda esta idea de tener que trabajar con compañías discográficas lamentables que no estaban dispuestas a promocionarte, saltó por la ventana. Ahora podíamos comunicarnos directamente con las personas interesadas en lo que hacemos. Así que pensamos ‘¿por qué no crear nuestra propia pequeña compañía discográfica y vender nuestros discos directamente a las personas que les interesan?’, cosa que hicimos. Funcionó muy bien durante unos seis o siete años. El problema es que con cada disco que concibes y pones en el mercado, tu trabajo como compañía discográfica se hace cada vez más grande, y simplemente se convirtió en un monstruo enorme. A mí, que era quien estaba tratando de controlar este monstruo, me pasó factura. En el 2009 estaba al borde de un ataque de nervios. Ya no podía hacer esto por mi propia cordura. Tenía que parar. Les dije a los demás ‘tengo que dejar de hacer esto porque de lo contrario voy a morir’. La banda dijo: ‘Está bien. Si es así, lo dejamos’, y paramos. Tuvimos un período de unos cinco o seis años en el que no grabamos nada. Todavía nos reuníamos de vez en cuando y tocábamos algún bolo de vez en cuando. Seguíamos en contacto y gestionando los temas de negocios pero sin sacar ningún disco. Fue cuando hicimos una gira en el Reino Unido con Journey y Whitesnake, donde el promotor, que es un muy buen amigo nuestro, nos llamó por teléfono y nos dijo: ‘Tengo una gira con Journey y Whitesnake. No habéis hecho nada durante años. ¿Os gustaría hacerlo?’. Así que lo discutimos y llegamos a la conclusión de que merecería la pena porque sacaríamos algo de dinero, no tendríamos que trabajar mucho y a las ocho ya estaríamos en el bar. Así que hicimos la gira, pero lo que no esperábamos era ver cuánto amor había por la banda, que incluso parecía haber crecido mientras habíamos estado en pausa. En cada concierto parecía que todo el mundo llevaba una camiseta de Thunder y que se sabían todas las letras. Nosotros éramos la primera banda del cartel y en el show en Cardiff se dio una ocasión muy especial. Tras la primera canción hubo una ovación de pie de dos minutos. Así dicho no parece mucho tiempo pero cuando estás en el escenario esperando a tocar la siguiente canción, es toda una vida. Fue una locura. Se nos quedó grabado en el cerebro. Cuando terminó esa gira, recuerdo que Luke me dijo: ‘Si alguna vez vamos a hacer otro disco debería ser ahora’. Así que hablamos de ello largo y tendido porque no quería volver a la misma situación de antes, por lo que necesitábamos encontrar un sello discográfico que sintiéramos que trabajaría tan duro como nosotros. Así comenzó el proceso. Continuó durante quizás seis meses antes de que hiciéramos algo. E incluso entonces solo grabamos las primeras cuatro o cinco canciones.

– DB: Mientras tanto buscábamos compañía discográfica. Habíamos aprendido nuestras lecciones del pasado e hicimos las cosas de manera diferente. Luke me mencionó un día, ‘posiblemente tenemos más discos a la espalda de los que nos quedan por delante, así que tenemos que asegurarnos de este sea bueno, lo que significa que tenemos que disfrutar’. Tal vez no tanto como antes, porque en muchos discos que hicimos en su momento estábamos borrachos.

– LM: No había escrito una canción de Thunder en siete años. ‘¿Cómo iba esto?’. Pero fue genial volver a hacerlo. Esa energía que recorre las canciones del disco. «Wonder Days», «All The Right Noises» y «Dopamine» no son álbumes conceptuales, pero todos tienen su propia temática. «Wonder Days» mira a los días de adolescencia, «All The Right Noises» trata muchas cosas que estaban sucediendo en su momento en el Reino Unido, el Brexit, un gobierno espantoso…

– DB: Espantoso gobierno. Espantoso gobierno. Idiotas…

– LM: Y obviamente el nuevo álbum, que está escrito en tiempos de pandemia. Personalmente, todo este entorno me aportó mucho como compositor y me dio confianza para tomar una temática y desarrollarla a través de tres o cuatro canciones. Creas un hilo conductor que recorre cada disco.

«Le dije, ‘soy cantante’
y me mandó a tomar
por saco allí mismo»

– Pues esperamos que continuéis la racha. Os conocéis desde hace más de cincuenta años de cuando eráis unos chavales, y lleváis más de treinta años en la misma banda. ¿En qué momento dijeron esos chavales ‘montemos una banda de rock’?

– LM: Yo ya estaba en una banda de rock con otro amigo con diez u once años. Tocaba la guitarra y otro tipo en la banda que quería tocar la guitarra solista quería deshacerse de mí porque yo era mejor que él. Así que me despidieron. Mi buen amigo, que estaba en la banda, se sintió realmente culpable, conocía a otro tipo que tocaba la batería y quería comenzar una banda. Me puso en contacto con él y empezamos otra banda. Tocábamos en escuelas y fiestas en casas.

– DB: En una de estas fiestas vi la batería de la banda. Me dejó boquiabierto. Era tan brillante… Resplandecía. Decidí en ese momento y lugar que tendría que estar cerca de la batería. No tenía ninguna pretensión de tocarla. No tenía idea de cuánto costaba una batería. Parecía mucho dinero y yo no lo tenía. Era un niño muy pobre. Al día siguiente (no pude dormir en toda la noche) me senté al lado de Luke en clase, y cuando el maestro estaba haciendo algo en la pizarra decidí que sería cantante. Para cantar no tenías que tener dinero, no tenías que ser capaz de tocar un instrumento. No necesitaba dinero para ser cantante. Cantar es barato, podía hacerlo. Así que le dije, ‘soy cantante’ y me mandó a tomar por saco allí mismo porque dijo que conocía a todas las personas que eran músicos en nuestra escuela y yo no era uno de ellos. Yo sólo quería estar cerca de la batería, así que seguí insistiendo y me siguió enviando a tomar por saco. Tenía que hacer algo. Un día, desesperado, recordé que mi padre años antes, había estado en una banda durante cinco minutos con sus dos hermanos menores. Mi tío todavía tenía un micrófono muy viejo que le pedí prestado. Luke cuando me vio con un micro pensó que yo debía ser un profesional y me hizo una audición al final de la cual me ofreció el trabajo. Y nunca antes había cantado en mi vida. Fue increíble. Todo lo que tenía que hacer era deshacerse del cantante al que iba a reemplazar. Lo convirtió en el bajista.

– LM: Sí, se movió de la voz al bajo muy convenientemente.

– DB: Así es como llegué a la banda. Esto fue en 1975. Hemos estado en una banda juntos desde entonces.

– Y… ¿cuando vais a girar por España?

– LM: No podemos responderte en este momento, porque no lo sabemos, aunque espero que pronto. La pandemia reventó la música en vivo. Los conciertos se pospusieron uno, dos años. Muchas salas cerraron y muchos promotores lo dejaron. Hay unas cuantas cosas que necesitas resolver primero. De momento tenemos unas fechas en Reino Unido en mayo y luego cinco festivales en Europa en verano, comprometidos desde hace dos años salvo uno. Recibimos una oferta para tocar en España este año, pero es el mismo día que ya estamos tocando en otro festival. Así que les pedimos que por favor, por favor, por favor, por favor nos trajesen para el año que viene.

– En los últimos años visitasteis España asiduamente. En el Azkena Rock Festival de 2017 había un cartel monstruoso con gente como John Fogerty, Cheap Trick, Hellacopters, The Cult, y con todo y con eso no he dejado de escuchar a la gente decir desde entonces que vuestro bolo fue el mejor del festival, y puedo decir de primera mano que quizás sea cierto.

– DB: Fue igual para nosotros. Uno de nuestros mejores shows. Fue genial. Nos encantaría volver. Pero tienes que entender que si no tocamos en España no es porque no queramos, sino porque por la razón que sea no las ofertas de promotores o las fechas no han cuadrado. Pero tenemos muchas ganas de venir a tocar. Nos encanta tocar en España. El público español siempre ha sido fantástico.

– Pues cualquier cosa que queráis decir a los fans españoles, ahora es el momento.

– DB: Amamos España. Amamos España. Amamos España.

Gracias a Chema Gallego de la Central de Comunicación por gestionar esta entrevista.

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