The Hangmen – Zaragoza (Rock and Blues Café 19-9-2021)

No sé cuántos años llevaba esperando ver a The Hangmen en directo, banda que se ha convertido en uno de mis grupos preferidos de los últimos años y más que probablemente el que he escuchado más insistentemente durante esta maldita pandemia. Pandemia que evitó que los viésemos el año pasado y que, cuando por fin han podido cruzar el charco para visitar Europa, nos ha obligado a hacerlo de una manera un tanto incómoda para el público (e imagino que tampoco será la situación ideal para la banda).

Pero las cosas están como están y de nada sirven las quejas. No hay excusa: si vienen The Hangmen a tu ciudad tienes que ir a verlos, aunque sea casi un anticlímax estar sentado todo el concierto y con una mascarilla puesta en todo momento. En estos momentos además es importante que apoyemos la música en directo.

En cualquier caso, la banda de Bryan Small recalaba en Zaragoza este pasado domingo en una fecha que se había añadido al itinerario de los californianos casi a última hora. Afortunadamente el público respondió y los asientos dispuestos en el Rock and Blues se veían llenos, algo que no teníamos del todo claro unos días antes por todas las incertidumbres que nos han dejado estos tiempos.

Pasados unos diez minutos de la teórica y tempranera hora de inicio (las 20:00), los miembros de la banda subieron al escenario y ocuparon sus posiciones. Small prevenía a los asistentes del maltrecho estado de su garganta, aunque lo cierto es que según avanzaba el concierto el líder del grupo no aflojaba lo más mínimo en sus tareas vocales (incluso llegó a bromear en un momento dado diciendo que si alguien sabía cantar podía subir al escenario).

Con un inicio de vértigo, The Hangmen demostraron estar en una forma perfecta. Enlazando las canciones sin descanso, fueron desgranando la mayor parte de los temas que cualquier fan esperaría escuchar, a pesar de que no llegó a sonar «Homesick Blues», una de mis (muchas) canciones preferidas del grupo. Aun así, se pudo disfrutar de un equilibrado set list que parecía casi irreal y que dibujó una sonrisa de oreja a oreja en el rostro de este humilde plumilla desde el primer momento, aunque nadie se percatase de ello por la dichosa mascarilla. recuerdos a Lux Interior o a Ron «Rontrose» Heathman, fallecido el año pasado y que además de guitarrista de The Supersuckers, también pasó por The Hangmen, con quienes grabó «East of Western».

Una intensa hora y diez minutos después, The Hangmen se apeaban definitivamente del escenario dejando un inmejorable sabor de boca a los que allí estábamos. Había ganas de más, sin duda, pero no porque lo visto hubiera sido insufiente. Muy al contrario en realidad. Ojalá no tengamos que esperar otros ocho años para que vuelvan por el viejo continente.

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