Jesse Malin – ‘Sad and Beautiful World’ (Wicked Cool 2021)

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Jesse Malin ha ido construyendo una consistente carrera en solitario en las últimas dos décadas desde que debutase con «The Fine Art of Self Destruction» en el año 2002. Y digo consistente porque, aunque con altibajos y obras mejores y peores, el neoyorquino no se ha apartado en lo esencial de ese camino reposado a lo singer/songwriter que tomó tras años de sonidos más contundentes con Heart Attack, D Generation o PCP Highway.

En ese sentido, en este «Sad and Beautiful World» que verá la luz este próximo viernes 24 de septiembre, no nos encontramos nada que no hayamos escuchado en estas casi dos décadas de andadura en solitario. Malin se siente cómodo empuñando la guitarra acústica y pergeñando medios tiempos de espíritu casi pop, aunque no se haya olvidado de rockear más duro en momentos determinados.

Grabado con algunos de sus habituales como el guitarrista Derek Cruz y plagado de colaboraciones (por los surcos de este doble pasan leyendas como HR -Bad Brains-, Lucinda Williams, Tommy Stinson -Replacements, Bash & Pop, Guns N’ Roses-, Don DiLego o el ahora denostado Ryan Adams), «Sad and Beautiful World» es un disco que según su autor se empapó del ambiente de protestas e inquietud que han atravesado su país y su ciudad en los últimos tiempos. De hecho, estamos ante otro disco hijo del confinamiento y la pandemia.

Ante la profusión de material que tenía entre manos, Malin decidió dividir los diecisiete cortes que se incluyen en el álbum en dos partes diferenciadas. Así el primer LP, que lleva por título «Roots Rock», incluye los cortes más pausados, mientras que en el segundo, apodado «Radicals», se encuentras los más rockeros. Aunque una vez escuchado el disco, tampoco se aprecia una ruptura tan abrupta entre una y otra parte: que nadie espere una regreso de nuestro protagonista al punk o al hardcore porque lo más extremo que podemos encontrar en ese segundo disco es tal vez «Dance With the System», un tema que posee cierto aire a los Stones de los 70. Puede sorprender un tanto «A Little Death», una canción con un groove bastante bailable. Mencionar que se ha incluido también el homenaje a su amigo y compañero de banda que Malin lanzó el pasado 2020, «Todd Youth», fallecido hace ahora casi tres años.

Supongo que podemos calificar «Sad and Beautiful World» como una obra continuista. No parece a estas alturas que Malin nos vaya a sorprender con un giro brusco de dirección, por lo que ese detalle no debería sorprendernos. La cuestión es que con cada nueva referencia, el bueno de Jesse consiga reunir un puñado de canciones inspiradas. Y «Sad and Beautiful World» es lo suficientemente amplio como para que tanto los aficionados a su material más tranquilo como los de su faceta más rockera encuentren algo que les agrade.

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