Governess: entrevista con ‘Handsome’ Erik Wienclawski

«Governess es un muro de sonido con una descarga implacable de guitarras»

Governess, oriundos de la ciudad de Buffalo, Nueva York, USA acaban de autoeditar el que es su segundo largo, «Never Coming Home», toda una odisea death punk rock de la que podéis leer la reseña aquí. Con la primera tirada en vinilo verde agotada, lanzan este 2 de julio una nueva tirada en vinilo blanco a través de Bandcamp que tendrá distribución en Europa a través de Ghost Highway Recordings. Con una cerveza en la mano, rodeado de sus guitarras nos atiende por video llamada «Handsome» Erik Wienclawski, guitarra solista de la banda.

– Hola Erik. ¿Cómo están las cosas por Buffalo ahora mismo?

– Bueno, van tirando para arriba. Hace solo dos semanas dimos nuestro primer concierto tras todo este jaleo en una sala pequeña. Primer paso hacia la normalidad. Tienes que tener asientos en las primeras filas y la gente no se puede juntar, pero por lo que me cuentan nadie realmente sigue ningún tipo de guía concreta y la gente de la sala tampoco estaba muy seria con el tema, y desde entonces hemos tenido algún otro bolo en la misma línea y las cosas están volviendo a su cauce. El verano en Buffalo es lógicamente la mejor época del año, porque tenemos un clima bastante frío, y en los últimos años en vez de estar cubiertos de nieve todo el rato solo hemos tenido frío y lluvia con todo este rollo del cambio climático, así que cada vez que hay un concierto la gente se anima mucho. Hace poco hubo un festival de punk y metal en los bosques de aquí, y el pasado fin de semana reunimos a 200 personas.

– Qué bien que las cosas estén volviendo a la normalidad en Buffalo y que ya estáis teniendo conciertos más o menos normales. Es lo que estamos esperando hacer por aquí.

– A ver, sí, las cosas ya están empezando a cambiar, aunque aún tienes que llevar mascarilla en áreas comunes, pero se está volviendo a la normalidad.

– Para los lectores españoles que no conocen aún a Governess, ¿cómo quieres presentar a la banda?

– Tres guitarras. Un muro de sonido con una descarga implacable de guitarras, estribillos infecciosos. Es como una puta guerra con un montón de bombas cada vez que escuchas este nuevo disco.

«Hemos crecido mucho desde
el primer disco; nuestros conciertos
han sido cada vez más grandes»

– En este nuevo disco («Never Coming Home») habéis dado un paso de gigante respecto del anterior («Let Me Be Your Governess») a todos los niveles. Es un álbum conceptual, la primera ópera death punk rock. ¿Cómo decidisteis grabar un disco con este enfoque y esta historia? 

– Hemos crecido mucho desde el primer disco hasta el año 2021. Nos hemos puesto las pilas dando conciertos, que desde que sacamos el primer disco han sido cada vez más grandes. Abrimos para Stiff Little Fingers en una sala muy grande y a partir de ahí la gente empezó a fijarse más en nosotros. La idea del primer disco era hacerlo más crudo, lo-fi sin ser súper lo-fi, y ya para el siguiente disco dijimos que lo íbamos a hacer jodidamente. Y aquí estamos. Hay un par de canciones en el disco que quedaron fuera del primero o que escribimos justo después de que salió éste. «Bad Vibes» se escribió durante las sesiones de grabación de «Let Me Be Your Governess» y «1982» poco después. Así que teníamos unas cuantas canciones ya bastante antiguas, pero todo lo que escribimos giraba alrededor del mismo tema. Y entonces Ted entró en la banda y ahora tenemos al mejor puto guitarrista que he visto en mi vida tocando con nosotros. A partir de ahí las cosas fueron tomado forma, nos centramos mucho más, empezamos a empastar más como unidad, desarrollando de forma mucho más clara lo que queríamos conseguir. Teddy y yo somos los principales compositores y queríamos superarnos. Si uno aparecía un día en los ensayos con una buena idea, puedes estar seguro de que el otro vendría a la siguiente sesión con una idea igual o mejor de buena, y así. Esto produjo un efecto bola de nieve a la hora de componer canciones y trabajar en esta idea que hizo que muy pronto tuviésemos «1982», «1983» y todo lo que hay en medio.

– Es un disco que hay que escuchar de una sentada y disfrutar de principio a fin. No tiene ni una canción de relleno, y hoy por hoy no te encuentras muchos discos así.

– Nos metimos a fondo con cada aspecto del disco, que las grabaciones auxiliares, que si aquí o allá hacía falta más pandero o coros. Todo está pensando hasta el último jodido detalle.

– Y la verdad es que se nota. Desde luego habéis dejado el listón bien alto para el siguiente disco.  Ya nos has comentado un poco sobre el proceso de grabación, pero ha sido más difícil grabar con todo el virus este de por medio. ¿Alguna historia digna de mención? Incluso si no son para todos los públicos.

– Bueno, no teníamos mucho dinero y aún así sabíamos que queríamos hacer un gran disco. Teníamos a tres guitarras, hay como seis pistas de guitarra rítmica en cada canción, incontables pistas de guitarra solista… Y a la hora de grabar, no pudimos entrar en el estudio por el covid, así que usamos el software de grabación que tengo en mi casa y el que tiene el batería en su casa. Y sabíamos que íbamos a invertir un montón de tiempo grabando este disco, así que en vez de gastarnos una pasta que no teníamos en tiempo de estudio grabando toma tras toma, con todo el mundo mirando si la cagas, y como el tiempo es dinero, pues lo grabamos desde la tranquilidad de nuestros hogares. Los chicos venían por casa, grababan sus partes directamente en el software y luego con estas grabaciones “dry” sin procesar fuimos al estudio y las pasamos por los aparatos del estudio y sus amplis y lo clavas en una sola toma. Y así sólo pagamos 8 horas de estudio. Esto implicó muchas horas en casa escuchando estas grabaciones, una y otra vez la misma mierda, y bebiendo toneladas de vino. Y tuvimos suerte de que el estudio me pilla cerca de casa, pero salvo los momentos que estuvimos allí, no recuerdo absolutamente nada (risas).

– Desde luego el disco no parece que se haya hecho con un presupuesto tan ajustado. La producción suena muy bien.

– La batería las tuvimos que grabar en estudio, obviamente, así que esto es lo que grabamos primero, y luego sobre estas pistas grabamos las guitarras y las voces. Tuvimos suerte de haber podido grabar las pistas de batería en estudio antes del confinamiento y luego el covid no nos dejó ir al estudio como originalmente hubiésemos hecho, así que nos metimos a grabar las guitarras y voces en casa, que también tuvo su proceso porque no podías juntar a grandes grupos. Las restricciones no te permitían más de tres personas, y además había que contar con la gente que tampoco quería reunirse porque se generaba miedo con la gente que pudiese ser asintomática, pero al final conseguimos organizarnos y además tuvimos un gran ingeniero que nos ayudó mucho y pudimos completar el proceso.

«Governess no existiría sin
Turbonegro y su sagrada trilogía:
‘Ass Cobra’, ‘Apocalypse Dudes’
y ‘Scandinavian Leather'»

– Y bien bueno que ha sido el resultado. ¿Cuáles son las bandas que os influencian y sin las cuales Governes no existiría?

– Bueno, es un poco raro. A nivel individual de todos los miembros hay muchas influencias. Buena parte de la banda son fans del metal. Yo soy más del punk ’77 y del glam rock. Y amo profundamente el Brit pop de los 90. Peor bueno, nuestro cantante (Robot Rob) es un metalhead total, y nuestro batería (Matty Wild) también es un metalhead. A Teddy (Faste Teddy Clarke – guitarra solista), entre otras cosas le gustan mucho Guns N’ Roses. Es un gusto musical muy colectivo como ves. A John (Swayze, guitarra rítmica) le gusta todo, trae todo tipo de discos a la mesa y bueno, a veces lo que trae hay que tomárselo con cierta prudencia, que no soy de decir nada malo de nada.

En lo que se refiere a la banda como tal, básicamente Turbonegro, su sagrada trilogía: «Ass Cobra», «Apocalypse Dudes» y «Scandinavian Leather», y también podrías meter «Party Animals» y «Retox», pero sobre todo es la trilogía lo que nos ha marcado. También diría los primeros discos de los Hellacopters, esos son para mí una influencia enorme, aunque podría decir lo mismo de toda su discografía. Bebemos mucho de «Supershitty» y «Payin’ The Dues», pero también estamos super inspirados por «By The Grace Of God». A ver, es que cada jodido disco de los Hellacopters es increíble. ¡Qué tíos! Otra grandísima influencia para mí son los New York Dolls y Johnny Thunders. La canción «Midnight Swordfight» no existiría si no se hubiese escrito «Jetboy». Enorme tema. Gran influencia. Obviamente Guns N’ Roses. Como decía, cuando escucho a Ted escucho solos intensos, escucho mucho a Slash. Y por supuesto los Dead Boys. Y tienes que meter tambien en la mezcla a Judas Priest. Casi todos en la banda son grandes fans de los Judas.

– Gran combinación. Es que… ¿a quién no les gustan todas estas bandas? Has mencionado a Turbonegro (y esperaba que lo hicieses) y eso me lleva a una pregunta incómoda estilo “¿a quién quieres más, a papá o a mamá?”: ¿Los Turbonegro de RockNRoll Machine o el Hank Von Hell de Egomania?

– Déjame que te cuente que abrimos para Hank Von Hell en Youngstown, Ohio, hace un par de años. Tuvimos una interacción genial con ellos. «Bum to Bum» acababa de salir, y esa canción rockea de la hostia. Al guitarra le llamábamos mini yo porque ambos llevábamos el mismo peinado, pendientes de plumas y tocábamos Flying V. Nos quedamos tirados en el club en Youngstown y tratamos de que Hank nos sacase de allí en su bus de gira y nos llevasen de vuelta a nuestro hotel pero al final eso no llegó a suceder. Y los tíos de la banda son geniales (a pesar de que no nos llevaron de vuelta a nuestro hotel) y Hank compartió en internet la reseña que Classic Rock hizo de «Never Coming Home». Hay más que suficientes influencias de Turbonegro en todas las reseñas que se están publicando del disco como para que se fijase en él, pero aún así fue un detallazo que le diese visibilidad. Por otra parte, le envié el disco a Happy Tom pero tal cual está el correo han pasado más de seis semanas y aún no lo ha recibido. Y vi a Turbonegro en Las Vegas a pesar de que «RockNRoll Machine» no es mi estilo ni entendía la dirección en la que se estaban enfocando, pero bueno tocamos en el Punk Rock Bowling en Las Vegas hace unos años y Turbonegro fueron matadores. Incluso las canciones de ese disco que no me mola tanto. Matadores. Alucinantes. Euroboy se salía. Fue una locura. Pero… solo un disco tiene «Bum To Bum»

– Hay un festival en el norte de España (en el que encajarías muy bien, por cierto) el Azkena Rock, y Turbonegro en el 2018 presentaron el «RockNRoll Machine» y lo petaron también.

– Tienen que hacerlo. Son unos absolutos profesionales. ¿Sabes? Cada vez que salen a tocar lo revientan. Con los miembros de Turbonegro no hemos tenido interacción banda a banda, pero sí como fans. Y son superreceptivos. Es increíble. No hay otra banda que actúe así. Le he enviado coñas al batería y siempre te responde. Se comportan como colegas. Nuestro cantante, Rob, se parece mucho al batería de Turbonegro, y se hicieron unas fotos los dos juntos y no había manera de distinguirlos. La novia de Rob estaba en el cielo…

– Sé que que Governess aún no, pero ¿alguno de los miembros de la banda habéis estado alguna vez en España?

– No, nadie de la banda ha estado en España. Bueno, podría equivocarme. John está muy viajado. Ha estado en Europa. Le gusta bañarse con tiburones y hacer mierdas de esas. Yo estuve en Amsterdam una vez. Cinco días. Ha sido mi único viaje a Europa. Iba a ir a Noruega pero el covid me jodió el viaje. Iba a ir con un par de amigos para visitar el país. Desde luego estamos planeando ir a Europa cuando pase la pandemia y ahorremos algo de pasta.

– Pues aqui estaremos esperando. Oye, ¿hay algunas bandas españolas que conozcas y que te gusten?

– Bueno, no conocía a ninguna hasta que alguien me puso sobre la pista de los Atomic Zeros. Tienen una version de «Russian Roulette» que es puro fuego. Y también Torazinas y su «Fresas, Coca y Champán».

– Sí, ese disco es my Turbonegro. Hay un montón de bandas en España tocando punk rock high energy del bueno, que desde luego no es algo nada mainstream.

– A los Atomic Zeros tengo que seguirlos más por Bandcamp.

– Acaban de sacar su segundo largo, aunque no sé si estará en su página en Bandcamp. ¿Sois todo de Buffalo o alguno viene de otro estado? ¿Y habéis estado antes en otras bandas?

– Cuatro somos de Buffalo y alrededores. Teddy es de New Jersey. Todos hemos estado en otras bandas pero ninguna con el éxito de Governess. El único que ha probado las mieles del éxito anteriormente ha sido nuestro bateria Matt, que estuvo en una banda de death metal llamada Sacrifice. Y estos tíos lo consiguieron. Tuvieron mucho éxito. Cuando conocí Matt estaba conduciendo por ahí y en la radio local estaba escuchando un reportaje sobre death metal (y no soy fan del sonido) y ahí estaban sonando y dije «joder, sí son una banda de verdad». Hemos tenido otras bandas pero no hemos llegado a salir del estado. No sé qué otras bandas tendría Ted cuando estaba en New Jersey pero desde luego ahora en Governess lo está petando.

«Cuando formamos Governess quería estar
en una banda que sonase como Turbonegro
con Johnny Thunders de guitarrista»

– ¿Y qué os llevó a formar una banda de death punk rock? Desde luego no sería buscando la fama y la fortuna ilimitadas…

– La manera de la que me metí en el punk rock es posiblemente la misma por la que se mete todo el mundo. En el instituto. Yo era el menor de tres hermanos, ¿sabes? Así que mi hermano es producto de los 80 y mi hermana es unos años mayor que yo. Y estábamos metidos en la misma música. Y en Buffalo hay una escena hardcore muy potente, así que mi hermana me llevaba a conciertos de hardcore. Tres de las bandas más famosas de hardcore de Buffalo son Snapcase, Buried Alive y Every Time I die. Estos tíos son grandes y son de Buffalo. Yo no sabía que eran de Buffalo. Y son gente muy maja. Pero bueno, mi hermana me metió en este sonido y por ahí me aficioné al skateboarding en el instituto, mirando vídeos de skate con los amigos y escuchando skate punk, esto fue la droga de entrada al punk rock. Pero no fue hasta que un amigo me descubrió a los New York Dolls y los Heartbreakers que me estalló la cabeza. Y a la vez estaba metiéndome en los Stones y los Faces. Esto sería por el 2000. También los primeros Aerosmith. Un momento estupendo para que un joven absorbiese toda esa música. Y seguí explorando por ahí, punk ’77, proto punk, los Stooges… y así me metí en este rollo. Este amigo que me introdujo en los New York Dolls era un amigo común mío y de John, nuestro tercer guitarrista. Y él y yo fuimos quienes empezamos a formar Governess. Yo estaba con Rob, nuestro cantante, en una banda de glam en Buffalo, y la banda de disolvió. Ahí fue cuando le dije a John que quería estar en una banda que sonase como Turbonegro con Johnny Thunders de guitarrista y él me dijo que eso era muy cool. Si te fijas, así es como suena nuestro primer disco. Una guitarra mas trashy sobre unos riffs más punk, ¿verdad? Y Bueno, teníamos a Rob. Necesitábamos un bajista. Y teníamos algunos trozos de canciones. Yo tenía el riff de «Thundertits» y luego John tenía otra canción que con el tiempo se convirtió en «Midnight Swordfight». Necesitábamos un batería y John al ser amigo de Matt le llamó, y sin conocerle de nada, según llegó le lancé una cerveza y se la tumbó de un trago. A todos en la banda nos gusta la juerga. A partir de ahí todo fue rodado…

– Has mencionado la escena hadcore de Buffalo, ¿pero hay una escena punk rock? Buffalo es la segunda ciudad más grande del estado de NY. ¿Hay un sentimiento de comunidad punk rock en la ciudad?

– Ciertamente hay una próspera escena punk rock en Buffalo, aunque tiende más al punk indie / art punk / punk callejero y nosotros no tenemos la misma mentalidad, así que no encajamos mucho en esa comunidad. Aunque tocamos mucho con los Murder Junkies. Hemos venido tocando con ellos como una vez al año durante los últimos cinco años y nos hemos hecho bastante colegas. Sólo ves punks callejeros en nuestros bolos cuando tocamos con los Murder Junkies. Pero somos demasiado guapos para esa escena callejera. No hacemos bolos en sótanos. Más que nada porque te arriesgas a un incendio y es una trampa mortal. Tampoco encajamos en la escena art punk por motivos obvios. Estamos más en la escena rock’n’roll, que también es bastante pujante en Buffalo, pero tampoco es que seamos super colegas de ninguna banda allí. En términos de comunidad rockera tenemos nuestra red de bandas con las que tocamos fuera del estado. Si vamos a Asbury Park en New Jersey, tiene una escena jodidamente genial allí. En Pittsburgh o Cincinnati también. Vamos a Las Vegas y nos reciben fenomenal. Somos amigos de bandas de San Antonio, Texas… La verdad es que hemos conectado más con bandas de fuera del estado o de la ciudad que dentro de los mismos.

– Te iba a preguntar qué bandas de Buffalo nos recomendarías pero casi que te voy a preguntar por bandas de todo USA.

– Vale tío. Primero de Buffalo. De finales de los noventa / principios de los dos mil, con diferencia la mejor banda de punk rock que haya salido de Buffalo: Baseball Furies. Tienes que escuchar su disco «Greater Than Ever». Es una puta obra maestra. El mejor disco de punk rock que haya salido jamás de Buffalo, y lo digo incluyendo los nuestros.

Hay otra banda genial de Asbury Park. Se llaman Hot Blood. Son increíbles. Sus guitarras arden. Las letras son una locura y tienen conciencia social. Dales una escucha. Y luego también de Asbury Park, y que se mudaron a Los Angeles para trabajar con el tío de los Eagles Of Death metal, Jesse Hughes, están The Battery Electric, que son acojonantes. Y también tienes una banda de Pittsburgh que toca punk rock básico que son The Cheats. Y luego hay otra banda que puede que hayas escuchado o no y que es más o menos de Buffalo en la que toca un buen amigo mío, que se llaman Rotten UK y que son increíbles.

– Conozco a algunas de estas bandas y a las que no, les voy a echar una escucha. Con todo esto que me cuentas casi sé la respuesta, pero ¿cómo ves entonces el punk rock en USA ahora mismo? ¿Se muere o goza de buena salud?

– Está vivo y coleando. Bueno, más o menos. En una de nuestras canciones decimos “punk is not dead, it’s down on the floor” (el punk no está muerto, solo está en el suelo) y así es como ha sido durante un tiempo. Pero sales por ahí y cada vez ves más bandas underground que son matadoras y con una base de fans que lo mantienen vivo, y no se trata de algo comercial que se basa en singles del top ten ni mierdas de esas, sino que hay un movimiento underground en cada ciudad a la que vamos. Cuando salimos del estado nos encontramos grandes bandas por todas partes.

– Me imagino que con las actuales perspectivas, que no tienen mala pinta, debéis estar deseando volver a dar bolos.

– Sí, claro. Esperamos tocar unos cuantos conciertos bien pronto. Tenemos algunos programados para septiembre. Siempre tratamos de tocar en el fin de semana del trabajo, que básicamente es una celebración de los sindicatos a pesar de que esta parte del país detesta a los sindicatos esclavizantes. Pero bueno, sin ponerme político, todos los años el fin de semana del día del trabajo, Governess solemos dar dos conciertos, viernes y sábado, y reunimos a bandas del lugar y tenemos un finde loco y degenerado de rock and roll y punk rock. Es cierto que el año pasado tuvimos que cancelarlo y que este año lo hemos reducido a un solo día, pero va a ser el pistoletazo de salida para todos los conciertos que vamos a dar. Este año vamos a tocar con The Cheats y Hot Blood y estamos tratando de meter un par más de bandas en el cartel. Y luego vamos a abrir para los Dead Boys una o dos semanas después. No sé si sabes que se re-formaron hace un par de años, y ya entonces abrimos para ellos tres veces en ese tour y los vimos otras seis y me vuelan la cabeza siempre que los veo. Son increíbles.

– Sí, Cheetah Chrome es la hostia.

– Pues tenemos un concierto con ellos y luego una semana después los Murder Junkies van a hacer su gira de despedida y nos vamos a unir, así que septiembre va a ser el mes en el que Governess vuelva a la carga.

«Sylvain lo era todo. De hecho
Traté de ponerle a mi hijo de nombre
Sylvain, pero mi mujer no tragó»

– ¿Cuál sería tu festival ideal? Con el cartel que tú quieras de bandas en activo. Sé que me dirías los New York Dolls pero ya no va a ser posible. Sólo nos queda David Johansen ahora que nos ha dejado Sylvain, que para mí era el alma de todo esto. Cuando se reunieron con Steve Conte a la guitarra, es cierto que no es Johnny Thunders, pero es un guitarrista muy bueno y encajó muy bien, y lo que hace con Michael Monroe es cojonudo también, pero los New York Dolls ya sin Sylvain es algo que no tiene mucho sentido. Qué gran pérdida.

– En primer lugar, de acuerdo al 100% con lo que dices de Sylvain. Steve Conte encajó muy bien pero el motor era Sylvain. Él lo era todo. De hecho traté de ponerle a mi hijo de nombre Sylvain, pero mi mujer no tragó con el tema. En fin… Respecto del cartel del festival ideal para Governess, tendría a Scumbag Millionaire, a The Good The Bad and the Zugly, a Los Hellacopters porque sí y también a Turbonegro, ¡qué demonios! A los Hellacopters los pondría a tocar cinco horas seguidas.

– Ya hemos hablado de la pandemia y cómo habéis grabado el nuevo disco a pesar de la misma, pero ¿cómo os habéis mantenido en contacto con vuestra base de fans en esta situación?  

– Había dos corrientes de pensamiento en la banda a este respecto. O bien esperábamos al final de la pandemia para sacar el disco porque no podíamos apoyarlo girando al no haber conciertos en ninguna parte, o bien sacábamos el disco (y yo era de esta última escuela) porque la gente no podía hacer mucho más que estar en casa escuchando discos. A eso se le añadía una dificultad: que ningún sello quería meterse con nosotros a sacar un disco por el tema del covid. Eso podía haber sido una buena excusa para no hacer nada, ¿verdad? Un montón de sellos nos decían “no puedo hacer nada por el covid”, “mi presupuesto de grabación ya no existe por el covid”, “ya tengo todos los discos que puedo publicar este año…”. Así que nos lo montamos por nuestra cuenta, y ha funcionado estupendamente bien. A través de Bandcamp hemos agotado la primera edición del disco. Y luego ha sido muy bien acogido en muchos sitios. En España en el Behringer del Capi hemos sonado muchas veces. Hay un podcast en Sudamérica, el Gordo Metalero, que nos ha mantenido en buena rotación. Además de Bandcamp también lo hemos promocionado a través de Facebook. He enviado discos a Australia, obviamente a España, a Italia, Noruega, Brazil, Argentina, USA por supuesto, Canadá. A Italia porque la chica que hace las voces en «European Girls» nos ha estado promocionado allí. Es una de las Suicide Girls y nos ha ayudado un montón a través de su cuenta de Instagram.

– Ahora que se ha agotado la primera edición del disco en vinilo verde, ¿cuántas copias vais a prensar de la nueva edición en vinilo blanco?

– Pues 150 copias. Recibí un correo de la fábrica hace unos días diciendo que ya está todo listo. Sólo tengo que confirmarles qué va a decir el sticker de portada, pero ya está todo listo. Sale el viernes 2 de julio a través de nuestra página de Bandcamp y vamos a distribuir en Europa a través de Ghost Highway Recordings.

– ¿Cómo ha afectado al panorama USA (musical y no musical) el cambio de presidente?

– Governess no es una banda política ni de lejos, pero a nivel personal pienso que con las últimas elecciones todo el mundo dejó escapar un suspiro de alivio, sabiendo que ya no teníamos a ese capullo. Francamente, ha sido una vergüenza para el país. No representa a una mayoría de los americanos ni de sus valores ni nada por el estilo. Es un racista, es un misógino… Por eso todo el mundo se sintió aliviado cuando se largó. Entonces sucedió toda la mierda del seis de enero donde estuvimos al borde de la guerra civil y, bueno, a pesar de que se ha ido, tenemos a gente de raíces asiáticas que van por la calle, gente de 60, 70, 80 años, y son agredidos. También judíos. Todavía tenemos a policías matando gente de color. Y sí, Trump se ha ido pero ahí siguen la mayoría de los problemas sociales. Se están restringiendo los derechos de voto de las minorías… ¿Es esto lo que pasa ahora que Trump está fuera? En muchos aspectos es incluso peor. La política es así. Es una putada, porque mucha gente pensaba que las cosas iban a cambiar. Pero también creo que mucha gente espera que de esta situación va a salir un montón de buena música. Y yo espero que así sea porque cuando la gente está cabreada es el momento de escribir sobre esos sentimientos o de tocar igualmente cabreado y eso es el catalizador de mucha música genial, así que eso es lo que espero que resulte de todo esto.

– Pues hemos llegado al final. Muchas gracias por tu tiempo. Ha sido un placer. Despídete como quieras de los lectores españoles.

– Muchas gracias por vuestro apoyo. Es apabullante y nos llena de humildad. Seguid comprando nuestra mierda para que podamos ir a España, a beber cava, comer bien y echarles un ojo a las chicas de allí.

Foto: Facebook Governess

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