David Ellefson: ¿el linchamiento de un inocente?

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David Ellefson, bajista de Megadeth, se está viendo envuelto estos días en una serie de graves acusaciones relacionadas con unos intercambios sexuales con una mujer que no es su esposa.

Supongo que la mayoría de vosotros ya estaréis informados del asunto, pero para los que no vaya este pequeño resumen: alguien filtró vídeos de los contactos virtuales de Ellefson con una chica, identificada erróneamente en un primer momento como una menor de edad. La imagen que se pintaba del bajista en esos primeros momentos era la de un depredador sexual que se había aprovechado de una menor para saciar sus enfermizos instintos sexuales.

Desde su banda, Megadeth, se ha emitido un comunicado en el que básicamente viene a decirse que esperan más información para pronunciarse al respecto.

El giro de los acontecimientos ha ocurrido cuando la joven ha dado la cara en su propio comunicado -difundido también por David en sus redes-, diciendo que ni ella era menor de edad cuando ocurrieron los hechos, ni Ellefson se había aprovechado de ella sino que más bien la protagonista de esta polémica fue la que sedujo al músico.

En un mundo tan machista como el del rock… bueno, a quién quiero engañar, en un mundo en general tan machista como este en el que todavía vivimos, estamos tristemente acostumbrados a que de vez en cuando aparezcan noticias de este calibre (sin ir más lejos Brian Warner aka Marilyn Manson ha sido acusado de nuevo hace unos días por conductas inapropiadas), pero resulta descorazonador que alguien como Ellefson, que es tenido por un buen tipo dentro del mundillo del metal, haya sido acusado probablemente a mala idea gracias a una serie de vídeos descontextualizados. Hace preguntarse dónde queda la presunción de inocencia.

Obviamente no conozco a David Ellefson personalmente y a estas alturas no pondría la mano en el fuego por casi nadie, pero todo este asunto me provoca cierta inquietud ya que parece que cualquier cosa que se diga en internet, sea cierta o no, acaba calando. Me pregunto también qué se le habrá pasado por la cabeza al bajista después de ver la tibia respuesta desde la oficina de su grupo; supongo que no le habría venido mal cierto apoyo de su amigo desde hace varias décadas Dave Mustaine. Y me pregunto también si esto, aunque finalmente se demuestre que, si acaso, David Ellefson solo es culpable de una infidelidad -algo que sigue siendo un problema privado entre él y su mujer y que a nadie más incumbe, por cierto-, no acabará causando un daño irreparable en su carrera.

Por supuesto que condenamos, como siempre hemos hecho en Rock and Roll Army, cualquier tipo de conducta inapropiada o violencia contra la mujer, pero también nos gustaría recordar a quien quiera leernos que los datos primero hay que contrastarlos antes de condenar a nadie. Y si finalmente se demuestra que Ellefson se aprovechó de una menor, que sea castigado como se merece. Creo que no hay mucho más que añadir salvo pedir prudencia tanto en esto como en tantas otras cosas en esta vida.

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