El culpable: Dennis J. Herman

De muchos es conocido el emblemático estudio de grabación en Ibiza que tenía como socio a Dave Holland, baterista de Judas Priest, Estudios Mediterráneo. No vamos a hablar del mítico y controvertido Holland, pero sí de Dennis J. Herman, culpable de muchas producciones en esos Estudios Mediterráneo, capitán y comandante de los mandos de la nave en la que muchos grupos confiaron en su experiencia para producir sus discos: Sangre Azul, La Frontera, los propios Judas Priest, Scorpions, Loquillo, Angeles del Infierno, Medina Azahara, Ñu y un largo etcétera.

Pero para mí, la gran satisfacción fue saber que produjo dos discos de Barricada aquí en la isla. Grupo que quedó prendado del lugar y la forma de hacer, ya que disponían en todo momento de los servicios de los estudios, un 24h. a merced de los componentes.

Corría el año 87 y los Barricada se trasladaron a la isla para grabar el que sería su cuarto disco, «No sé qué hacer contigo», junto a Rosendo Mercado, productor del álbum y culpable de que el grupo abandonara los aburridos estudios de la capital (Eurosonics). Aquel año, después de décadas sin nevar en la isla, fue unos de los inviernos más crudos, tanto que hasta se pudo ver nieve en sus paisajes; quizás la banda atrajo el clima de los fríos montes de Pamplona. Pero no fue problema para los de marras, que enseguida se adaptaron a la forma de trabajo de los estudios y en especial a la forma de trabajar de Dennis.

Fue por ello que en el 88 decidieron volver para grabar su quinto trabajo, «Rojo», uno de los
discos que para mí materializa la dinámica de sonido que luego, con el paso del tiempo, la
banda continuó ejerciendo disco tras disco, haciéndose implacables y convirtiéndose en una de las bandas de rock más en forma de los 90 en España.

De eso es muy culpable Dennis J. Herman, que siendo el productor del disco, innova en la grabación y la forma de trabajar del grupo. Y eso se nota. «Rojo» es para muchos el disco del cambio, del rock mas callejero al rock pulido y directo de la banda. Un ejemplo muy claro es el sonido de la intro del tema que da nombre al disco –«Rojo»-, en el que Dennis grabó pista por pista todas las cuerdas del riff para luego juntarlas y que sonara mucho más limpio. Un sistema innovador que hizo que el grupo se tomara todo el tiempo del mundo para grabar su trabajo, disfrutando del entorno paradisiaco de los estudios, de la buena comida y la cerveza.

Una época de la que cada uno de los componentes de la banda recuerda como el salto a su madurez, a saber lo que querían y saber cómo querían trabajar a partir de entonces. Es por eso que desde aquel momento Dennis, al que tengo la suerte de conocer, lo he enmarcado como el culpable de dicho acontecimiento musical que me marcó desde adolescente, como a muchos. Se nota en el trabajo del disco la mano que comandaba la mesa de mezclas, envolviendo sonidos y haciendo que en ese disco los sonidos penetren en las entrañas, te suban por el estómago y te exploten en la cabeza.

Dennis J. Herman es considerado en la isla como el mejor técnico de sonido. En cualquier evento musical en el que esté él a los mandos, el sonido está garantizado. En definitiva, un gran técnico, músico y productor este americano de Ohio afincado en la roca.

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