¿Sin grandes festivales por segundo año consecutivo?

En unos pocos días va a hacer un año justo desde que el Gobierno decretó el estado de alarma y tuvimos que encerrarnos en nuestras casas en lo que se alargó de dos semanas a finalmente casi dos meses. Fueron tiempos extraños que a mí ya casi me parecen lejanos y que los recuerdo casi como una ensoñación, aunque el uso de las mascarillas y el continuo bombardeo con cifras desde los informativos me devuelven a la realidad todos los días.

No hará falta recordar tampoco la cantidad de giras y eventos musicales que tuvieron que ser aplazados o directamente cancelados -algunos tours han experimentado incluso dos aplazamientos ya-; lo que tal vez sí merezca la pena recordar es la incertidumbre sobre la celebración de algunos festivales, cuyos organizadores estuvieron manteniendo la esperanza hasta casi el último momento (tal vez no les quedaba otra que mantenerla por motivos relacionados con las aseguradoras). Nadie esperaba que la cosa se fuera a alargar tanto, pero aquí estamos casi un año después de que nuestras vidas cambiasen para siempre y el horizonte final parece todavía a unos meses de distancia.

Ya no estamos encerrados, aunque la situación para el mundo cultural y especialmente de la música no ha mejorado en exceso: la pandemia que no acaba nos ha permitido ver conciertos escasos y con limitación de aforos que, sin ninguna duda, no satisfacen al público ni ayudan en demasía a los promotores.

Durante los últimos tiempos hemos sabido de protestas e iniciativas reivindicativas por parte del sector (os hemos ido informando de las movilizaciones y actos celebrados puntualmente en esta misma web). Movilizaciones sin duda necesarias, pero que no nos hacen perder de vista que todavía no sabemos qué va a ocurrir con los festivales de verano de nuestro país. Y acabamos de arrancar marzo, no deberíamos volver a vivir la misma incertidumbre que el año pasado por estas fechas.

Ayer mismo conocíamos que el Download Festival 2021 en su edición madre del Reino Unido ha sido cancelado definitivamente; hace algunos días también se anunció que el francés Hellfest Open Air 2021 dejará a la localidad de Clisson de nuevo sin su gran evento; en nuestro país fue también recientemente el Kristonfest madrileño el que anunció que tiraba otra vez la toalla ante las poco halagüeñas expectativas que se le presentaban (aunque recordemos que este es un festival indoor).

Pero aún así sorprende -de nuevo- que otros grandes festivales de nuestro país no hayan movido ficha todavía. Si la ausencia de noticias suele decirse normalmente que es en sí una buena noticia, en este caso algunos sentimos que no lo es. Estamos de acuerdo en que esta situación es un desastre para todos, pero tal vez un poco más de información no nos vendría mal a los que todos los años acudimos a alguno de estos eventos.

Edición (2 de marzo de 2021, 12:08): Curiosamente hoy coincidiendo con la publicación de este artículo, Primavera Sound Barcelona ha anunciado su aplazamiento a 2022 (leer aquí).

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