«Trinidad»: Hacia el camino de la perfección

El Altar Del Holocausto es una banda atípica por diversas razones. Su estética «religiosa», la temática de sus composiciones y la instrumentalidad de sus temas, los convierten en una rara avis en el panorama patrio. Cierto es que el club de las bandas que ocultan sus identidades bajo uniformes, máscaras o cualquier tipo de subterfugio no es nuevo, pero realmente está poco representado en la piel de toro.

Curtidos en directo, el boca a boca y su tesón pateandose cada esquina y cada sala de la geografía, les ha ido convirtiéndose en una banda respetada y con un creciente número de seguidores.

Su estética, cuidada no solo en la indumentaria sino también en sus actuaciones en directo, es algo que sus componentes se toman muy en serio, e implementa el mensaje que nos proponen con sus canciones.

Aprovechando la próxima publicación de «Trinidad», lo que será su más reciente trabajo discográfico, gestado durante el obligado parón global por la situación de emergencia sanitaria, en Rock And Roll Army hemos querido hablar largo y tendido con ellos de lo divino y lo humano, además de las obvias referencias a «Trinidad». Este es el resultado, en el cuál les mostramos una disección hagiográfica del post-rock de El Altar Del Holocausto.

– Cualquiera que haya seguido aunque sea someramente vuestra trayectoria sabe que El Altar Del Holocausto es una formación curtida en directo. Os habéis pateado casi todas las salas de la piel de toro, comenzando en las mas pequeñas, y poco a poco os abrísteis hueco ante una audiencia mayor, lo que os ha permitido acceder a escenarios mas grandes, y numerosos festivales. Este largo peregrinaje ha curtido a la banda y ha cimentado su soliez interpretativa, pero a veces puede resultar agotador. El largo parón al que toda la escena musical ha sufrido en el reciente panorama mundial ha cortado abruptamente esta continuidad. ¿Cómo ha afectado o como afecta esto a El Altar Del Holocausto, y cuales son vuestros planes en el futuro próximo?

– Sin duda así es, sonará a tópico pero cuando estábamos inmersos en la segunda parte del -I T- Tour intentamos hacer recuento de las homilías pasadas y apenas éramos capaces de recordar las últimas 40 o 50 fechas… Muchos kilómetros a las espaldas, Reverb Myles ha estado varios años viviendo fuera del país y dependíamos de aviones para realizar los conciertos, no residimos en la misma ciudad y debemos cuadrar muy bien la hoja de ruta y tener claros todos los timings de las fechas para que todo esté cuadrado, también la experiencia es un grado y nos compenetramos mejor que en 2013 (risas). Quizás esa «veteranía» nos haya hecho llegar a cotas más altas y que cada vez sean más los fieles que se unen a esta humilde causa musical.

Todo este tiempo de «parón» obligado lo hemos aprovechado para reunirnos, poner cosas en común, ensayar y vernos… como te dije antes no residimos en las mismas ciudades y podemos pasar meses sin vernos nada, nuestros ensayos eran las pruebas de sonido de los conciertos, durante este periodo hemos tratado de evolucionar en el sonido, grabar un disco, preparar futuros proyectos y cerrar homilías de las cuales ya tenemos 9 fechas y ojalá podamos ir cerrando más según vaya mejorando la situación… en Madrid anunciada para 1 de abril jueves santo en Independance apenas quedan entradas.

– La estética de la banda siempre ha sido uno de los pilares de sus señas de identidad. La decoración de los escenarios y las própias vestimentas de los componentes siempre han estado muy cuidadas. Recientemente habéis modificado vuestro vestuario, añadiendo un aire mas, digamos, monacal. ¿Hay alguna razón de fondo como marcar etapas o simplemente es una forma de dar aire nuevo a vuestra estética? Comentadnos también como es el proceso en el que decidís la estética tanto para los conciertos, los videos, las fotos o la vestimenta de El Altar Del Holocausto.

– Sí, puede que sea eso marcar un cambio de rumbo que también sentíamos necesario, al final es muy cansado tocar con tanta indumentaria encima, el calor de los focos se multiplica y la sensación de ahogo aumenta… probablemente lo hayamos hecho buscando más la comodidad de cara a las homilías, poder tocar con más soltura, ver mejor los instrumentos…

Respecto al proceso de preparación, depende de lo que se trate. El arte de la banda corre a cargo del hermano Reaper Model, suele ser él quién se encarga de los vídeos, fotos, portadas, merch…

La preparación de las homilías también depende del momento, si estamos girando solemos llevar un set similar en cada concierto, aunque no nos gusta repetir cada noche el mismo concierto, solemos meter variaciones. Y si se trata de festivales amoldamos el set a las especificaciones horarias que nos indiquen, todo supervisado por nuestro técnico Cardenal Shake.

«No pudimos finalizar el tour.
Estábamos devastados»

– La trilogía que compone «Trinidad», forma una de los dogmas teológicos de la religión cristiana. ¿Este buscado triunvirato supone una especie de transfiguración estilística en la progresión de vuestro sonido o es mas una reivindicación de vuestras intenciones?

– Un poco ambas, queríamos que -I T- marcase el fin de esa trilogía discográfica, nuestra intención era hacer un fin de gira en mayo de 2020 y marcar así el final a toda esa parte.
Pero volviendo de Andorra de realizar nuestro ultimo concierto del tour nos enteramos de la situación que nos tocó vivir y eso precipitó todo… no pudimos finalizar el tour, tuvimos que posponer o cancelar multitud de conciertos y festivales, algunos ni se pudieron llegar a anunciar, estábamos devastados. Pero entonces decidimos que era el mejor momento para concentrar toda esa rabia, marcar un punto y aparte… fue entonces cuando nació «Trinidad» con estas tres canciones FE, ESPERANZA y CARIDAD queríamos dar un halo de luz entre tantas oscuridad.

– Cada artista o banda se enfrenta a la tarea de composición desde diversas ópticas. ¿Cuál es la manera habitual, si es que se puede denominar así, en la que El Altar Del Holocausto desarrolla el proceso de creación de los temas?

– No tenemos una formula o ley que sigamos a la hora de crear las atmósferas que componen nuestras canciones. Depende del momento y de la situación. Por ejemplo la base de «Trinidad» llevaba creada casi un año hasta que finalmente decidimos incluirla, en cambio otras canciones surgen con mayor fluidez. En Trinidad decidimos grabar dos veces el disco, algo que ya hicimos en parte con -IT-, decidimos trabajar sin prisas de tiempos, esperar a que los cuatro estuviéramos convencidos de todas las partes y estructuras, no precipitarnos a la hora de entrar al estudio y sobre todo llevar muy preparada la grabación.

«Siempre tratamos de que
las canciones cuenten algo»

– Volviendo a vuestras canciones, los minutajes suelen ser extensos, dando pie a varios desarrollos, por norma general, en cada uno de los temas, en los que se pueden encontrar partes más etéreas, más tensas, más espirituales o más potentes. ¿Veis estas transiciones como una especie de historia dentro de la canción, como un camino hacia un propósito mas trascendental, o simplemente las canciones os llevan por esos caminos?

– Así es, es algo buscado, siempre tratamos de que las canciones cuenten algo, que cada persona la interprete a su manera, pero que tengan un hilo conductor, si escuchas «Fe» verás que hay partes de la canción que se repiten, quizás podría llamarse «estribillo». También por ello en «Trinidad» hemos querido acompañar a cada single de un videoclip donde tratamos de expresar a través de las imágenes lo que nos transmitieron esas atmósferas. Siempre intentamos que los acordes sean transcendentales, que transporten al oyente y eleven su alma.

– Estos temas, una vez desarrollados, ¿reposan, se pulen, o mantenéis básicamente lo que surge en el proceso sin variaciones hasta que llegan al estudio de grabación?

– No, los maduramos mucho, desde que grabamos «SHE» vamos al estudio con el proceso muy claro, sabiendo lo que queremos en cada parte y con un sonido muy definido. En «I T» y «Trinidad» todos esos detalles los hemos cuidado al máximo, realizamos la grabación con Cardenal Shake, reposamos las canciones, las ponemos en común, realizamos variaciones, trabajamos sobre ellas y una vez que estamos convencidos nos ponemos en contacto con el estudio y les presentamos el proyecto. En ambos casos tanto en «I T» como en «Trinidad» ha sido muy sencillo porque tanto la gente de Sadman Studios como en Estudio Uno conocían a la banda y nuestro sonido, eso aceleró el proceso de grabación y hizo que la relación musical fuese mucho más fluida. Grandes personas todos.

– Vamos a los aspectos técnicos. Explicadnos como ha sido el proceso de grabación de «Trinidad», y como habéis afrontado las evidentes dificultades que estamos atravesando para llevar a cabo el mismo. Contadnos también, si es que ha habido, alguna anécdota de la grabación.

– Ha sido todo más sencillo de lo que pensábamos en un principio dada la situación pandémica. En esta ocasión quisimos contar con los hermanos de Estudio Uno ya que las canciones tenían partes más limpias que distorsiones y creemos que para eso este estudio es perfecto, tienen la experiencia de trabajar con los mejores artistas del estado y un equipo humano increíble. El proceso de grabación fue muy fluido, estuvimos solos en el estudio por lo tanto pudimos trabajar sin ninguna presión de horarios ni prisas, además Pablo Pulido y todo el equipo aportaron toda su experiencia y hizo que todo fuese muy sencillo para nosotros.

Anécdota quizás que en Colmenar la mitad del pueblo estaba confinado perimetralmente y la otra mitad no, nuestro hotel estaba en zona confinada y el estudio fuera de ella.. el resto de anécdotas no pueden contarse por aquí (risas).

«Cada hermana o hermano que escuche
nuestra música la podrá interpretar de una
forma diferente y al final de eso se trata»

– El Altar Del Holocausto es una formación con una marcada estética. ¿Hay también una intención de trasladar esa estética a los mensajes de la música?, ¿Cuál es el mensaje que queréis hacer llegar al publico a través de vuestras canciones, y como creéis que debe de ser la relación de los artistas con su audiencia?

– Es una pregunta complicada ya que cada hermana o hermano que escuche nuestra música la podrá interpretar de una forma diferente y al final de eso se trata, nosotros componemos para llegar a sus almas impuras y sanarlas, pero no siempre tiene por qué ser así.
Por ejemplo hay partes en Lucas I, 26-38 que a mí, Reaper Model, me transmiten alegría y serenidad mientras las toco, en cambio en esa misma parte en algunas homilías he visto a feligreses con los ojos cerrados o llorando. Lo importante es que cada persona utilice nuestra música cómo evasión, que se deje llevar por la música.  En las homilías puede cambiar, porque ya existe una interacción con el público y también influye el grado de alcohol de cada feligrés…

– Con una formación asentada y consolidada, ¿cómo se reparten los roles dentro de El Altar Del Holocausto en el día a día de la banda?

– No es algo que tengamos hablado, solemos poner las cosas en común y valorarlas. Quizás Reaper Model se encargue más del arte y las redes y Skybite lleva toda la parte más «burocrática».  Cuando estamos girando vamos todos a una y arrimamos el hombro, no queda otra.

«Necesitamos tocar en
directo y enviar el mensaje
de que la cultura es segura»

– Todos tenemos metas que lograr, e ilusiones que cumplir, ¿cuáles son las de El Altar Del Holocausto, en el ámbito musical?

– Pues ahora mismo planes a corto plazo, la actualidad es la que es y no nos permite mirar mucho más allá. Presentar el disco en todas las ciudades que podamos con restricciones o como sea pero queremos hacerlo, necesitamos tocar en directo y enviar el mensaje de que la cultura es segura. Ojalá todo se solucione pronto y podamos estar de nuevo en la carretera, sin duda vamos a intentar recuperar todas esas fechas que teníamos anunciadas y nos vimos obligados a anular… y el siguiente paso lógico será europa.

– Para terminar, ¿hay algo que queráis decir a los seguidores de Rock And Roll Army?

– Muchas gracias por vuestro tiempo y el apoyo. Sabemos que son tiempos difíciles, pero os pedimos que tengáis «Fe» y «Esperanza» para que salgamos juntos de esta y nos reunamos pronto en torno a un «Altar». Promulgar «Trinidad» entre los infieles. Un fuerte abrazo de corazón para todas y todos.

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