«Quería hacer un disco honesto, real, que me pusiera a prueba como compositora, cantante y productora»

Juana Everett, madrileña afincada en Los Angeles, acaba de lanzar lo que supone su disco de debut en formato largo, «Move On». Una obra que además de todo el simbolismo que representa ya desde su título, significa también un cambio -que no una ruptura- en cuanto a lo que su creadora nos había mostrado en sus aventuras musicales anteriores. Un álbum con un fuerte componente autobiográfico que podría decirse que es una foto fija de una temporada en la vida de Juana. Una en la que, a pesar de las dificultades, nos quiere transmitir las ganas de salir adelante.

– Para empezar, cuéntanos un poco las circunstancias que rodean la composición de estos temas. Me refiero a cuando llegaste a Los Angeles y cómo te influyó todo a la hora de escribir.

– Mi traslado a Los Ángeles fue más difícil de lo que anticipaba. Es una ciudad inmensa y con un funcionamiento muy distinto al que estamos acostumbrados en las ciudades europeas. No hay un centro, es como varias ciudades concentradas en una y lleva tiempo encontrar los lugares y ambientes adecuados. Puede resultar muy hostil hasta que te haces a ella. Yo siempre he estado muy enamorada de la ciudad, pero me llevó mucho tiempo sentirme parte de ella y me obligó a enfrentarme a una serie de traumas que traía ya de casa. Ese sentimiento de desarraigo, de inseguridad, junto con la salida de una relación tóxica, la falta de una red de apoyo y la necesidad de reconstruirme a mí misma en mi nuevo hogar definen muchas de las canciones en «Move On», en las que, a pesar de todo, siempre he querido expresar fuerza y ganas de salir adelante.

– ¿Podemos decir entonces que «Move On» es una especie de diario de una época en la vida de Juana Everett?

– Podríamos decir eso, sí. Es un disco muy autobiográfico y, aunque no todo el mundo decide cruzar el charco con dos maletas, creo que refleja sentimientos que todos atravesamos; especialmente en esta época en la que la incertidumbre está servida y muchos están redefiniendo sus vidas en todos los sentidos.

– Decía yo en mi reseña del disco algo así como que lo plasmado en las letras seguramente representa una especie de catarsis para ti, ¿estoy en lo cierto?

– Totalmente. La mayoría de estas canciones fueron escritas en una sentada. Casi las estaba vomitando. Los dos primeros años en L.A. escribí muchísimo. Es mi forma de mantener mis emociones a flote y no hundirme con ellas.

«‘Move On’ me ha
cambiado la vida»

– ¿Cómo describirías en pocas palabras lo que significa para ti «Move On»?

– «Move On» me ha cambiado la vida. Quería hacer un disco honesto, real, que me pusiera a prueba como compositora, cantante y productora, y quería hacerlo aquí, en Los Ángeles. «Move On» ha sido eso y mucho más. Puedo decir que no soy la misma persona que se fue de Madrid, aunque me siento más cerca de mi esencia.

– Lo que sí está claro es que «Move On» representa algo así como un salto adelante en tu música. No es que hayas abandonado completamente lo que venías haciendo, pero sí que lo has enriquecido con otro tipo de influencias. ¿Esto surgió de manera natural o te quisiste distanciar un poco de tu pasado también en cuanto al sonido?

– Ha sido un proceso muy natural. El folk y la Americana son influencias muy importantes para mí, pero no las únicas. Este disco es mi primer larga duración, lo cual suele entenderse como una especie de carta de presentación, y he querido abrirme a otros estilos que también me han marcado en mi vida. «Move On» tiene un sonido que siento aún más propio. Con las bandas con las que tocaba en España quizá sentía que tenía que encajar en un género concreto para ser aceptada. He dejado esos miedos atrás y he trabajado por y para las canciones, dejando atrás los géneros y la identificación con ellos.

– Me gustaría que me hablases también un poco sobre la grabación del disco y sobre la banda que te acompaña…

– Grabamos el disco en Tritone Studios en Glendale, un estudio en el que tuve la suerte de trabajar durante mi segundo año aquí. El dueño, Talley Sherwood, y yo nos llevamos muy bien y tuve claro que era allí donde quería grabar el disco. Grabamos casi todo en directo. Creo que es la manera de conseguir que la música respire vida.

Los músicos con los que formé la banda son Bart Davenport, Andres Renteria, Aaron Olson y Josh Nelson. Conocí a Bart y a Andres en Madrid, porque tocan juntos en el proyecto de Bart, que lleva muchos años girando por España y tiene muchos seguidores en nuestro país. Ya viviendo aquí conocí a Aaron, del mismo grupo de amigos. Es un multi-instrumentista con varios proyectos musicales súper interesantes en marcha, entre ellos L.A. Takedown. A Josh le conocí en el estudio de Talley grabando un proyecto de jazz. Es uno de los pianistas más activos en Los Ángeles y ha girado con cantidad de artistas. Me invitó a la presentación de su último disco en el que rinde homenaje a una canción de Elliot Smith y me enamoré. Es un músico increíblemente versátil. La verdad es que trabajar con todos ellos ha sido muy especial para mí.

«La promoción del disco se hace
muy difīcil porque no tenemos
la posibilidad de tocar en directo»

– Y hablando de la banda, ¿cómo te planteas la promoción del disco? California no está en estos momentos en un buen momento con todo el tema del coronavirus (como gran parte del planeta por otra parte).

– Efectivamente la promoción del disco se hace muy difīcil porque no tenemos la posibilidad de tocar en directo. Tengo la esperanza de que la vacuna llegue a todo el mundo lo antes posible para que poco a poco la música en directo se recupere. Soy consciente de que nos son las mejores circunstancias para sacar un disco, por eso decidí retrasar unos meses la fecha inicial de lanzamiento, pero no puedo extenderlo más, I need to move on!

– Está claro que no es el mejor momento para las giras, ¿pero has pensado ya en venir a presentarlo en algún momento por aquí? ¿Alguna posibilidad incluso de realizar una gira a mayor escala por el viejo continente?

– Por supuesto; en cuanto pueda ir a España y planificar conciertos por allí lo haré. Ojalá pueda ser este año, pero todo está por ver. Es lo que más me apetece y me gustaría poder hacerlo con la banda al menos en algunas ciudades. Poder ir a tocar a otros sitios de Europa es uno de mis sueños, pero organizar una gira es muy caro y con los tiempos que corren poder hacer algo en España ya va a ser un reto.

– Has estado avanzando el contenido del disco con el lanzamiento de algunos temas de adelanto previos a su edición. Esto es una práctica ya habitual en el mundo de la música, pero me pregunto si para ti es también una forma de mantener el contacto con los que nos encontramos a este lado del charco…

– Sí, desde luego. Sacar varios singles ha sido una manera de mantener conversaciones sobre canciones en concreto y abrir un diálogo con los seguidores de mi música. Me ha servido para sentirme conectada en estos momentos en los que no podemos disfrutar de los conciertos.

«Ver que la gente conecta con las
emociones de las canciones,
es una satisfacción muy grande»

– El álbum no lleva mucho tiempo editado, pero imagino que ya has ido recibiendo algunas impresiones, ¿qué tal lo está tratando la crítica y el público?

– Estoy muy contenta con la acogida que está recibiendo. En general veo que la gente conecta con las emociones que viajan en las canciones, lo cual es una satisfacción muy grande para mí. También descubrir que el público disfruta la expansión del sonido y sintoniza con esas nuevas influencias que están más patentes en el disco. A nivel de medios, «Move On» está recibiendo críticas positivas a ambos lados del charco y ha conseguido mis primeras apariciones en prensa estadounidense, así que tengo mucho que celebrar.

– Estamos acabando, no sé si quieres añadir algo que tengas ganas de contarnos, pero ahora es el momento de hacerlo…

– Simplemente animar a los lectores de Rock and Roll Army a escuchar este disco canción a canción. Es un viaje que se va desplegando y creo que merece la pena escucharlo de esa manera. Y por supuesto agradeceros siempre vuestro apoyo en este camino. Rock and roll!!

Foto: Zach Bell

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