Deep Purple – ‘Whoosh!’ (earMUSIC 2020)

Con su anterior lanzamiento -«InFinite» de 2017-, los veteranísimos Deep Purple jugaron al despiste sobre la continuidad de la banda. Pues bien, parece que aquellos titubeos se quedaron definitivamente en agua de borrajas porque el pasado agosto se ponía en circulación este nuevo trabajo de singular título y portada que parece inspirada en los años 70 (y no solo por el logo utilizado: la imagen recuerda bastante al universo de Hipgnosis).

«Whoosh!», tercer álbum en el que la banda ha trabajado junto al mítico productor Bob Ezrin y vigésimo primero de estudio del grupo, tiene así el papel de suceder al contra todo pronóstico exitoso y ya mencionado «InFinite». Y no lo digo por su calidad (en su momento escribí que se trata de su mejor disco en muchísimos años), sino porque resulta sorprendente que un grupo como Deep Purple, con más de cincuenta años de carrera, lograse en pleno 2017 lanzar un álbum con notable repercusión en las listas de ventas.

En el álbum, dividido en dos actos, Deep Purple han incluído doce canciones -seis por cada uno de esos actos-, más un bonus track, «Dancing In My Sleep». Trece cortes que sin embargo no se traducen en un minutaje excesivo (están un poco por encima de los cincuenta minutos), algo que puede resultar paradójico teniendo en cuenta que los Deep Purple de los últimos tiempos no tienen miedo a arrimarse al género prog por ejemplo.

Ciertamente, estos Deep Purple en el crepúsculo de su carrera parecen no tener mucho miedo a seguir avanzando musicalmente hablando, algo que es de agradecer: podrían limitarse a lanzar discos intentando emular sus éxitos pasados o incluso a explotar su catálogo a base de regrabaciones, versiones acústicas o cualquier variante que se os ocurra, pero la banda se ha mostrado inquieta y ha buscado nuevas sonoridades. Y sabe dios que Steve Morse no es santo de mi devoción (aunque al menos en estudio se nos está mostrando bastante comedido), pero me pregunto cuánto tiene que ver su aportación al grupo en todo esto. Probablemente mucha, aunque tampoco me olvido de Don Airey, que nuevamente se explaya a gusto en este disco.

Por lo demás, al reproducir el disco nos damos de bruces con una colección de canciones bastante decente en la que incluso Ian Gillan parece estar en mejor forma que en entregas anteriores. Como siempre la cosa va por gustos y yo personalmente prefiero a los Deep Purple más rockeros, pero sin duda debo concluir dejando claro que «Whoosh!» vuelve a ser un trabajo bastante digno.

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