Record Store Day: cómo arruinar una buena idea por el lucro indecente

Una vez alguien me dijo que, de alguna manera, siempre me las arreglaba para que nuestras conversaciones siempre acabasen girando en torno a mí, aunque hubiésemos comenzado hablando de sus problemas. Otra persona también me dijo en otra ocasión que esta web, Rock and Roll Army, gira única y exclusivamente en torno a mi descomunal ego porque de hecho solo sirve para alimentarlo. Y recuerdo que alguien con quien tuve una especie de historia de amor que rápidamente acabó convirtiéndose en una historia de desprecio llegó a decirme que era un egoísta.

No sé, tal vez tengan todos razón al menos en el plano literario, porque lo cierto es que cuando uno escribe, está siempre escribiendo sobre él mismo y sobre sus experiencias; o sobre cómo interpreta las cosas en base a esas experiencias. Por eso hoy voy a comenzar explicando lo frustrado que me siento tras la celebración del Record Store Day Drops, una de las tres jornadas que se han organizado en torno a la fiesta de las tiendas independientes ante las restricciones a las que ha empujado el maldito coronavirus.

Muchos de vosotros ya sabríais que este año se había anunciado el lanzamiento en doble vinilo de «Lions» de The Black Crowes. La cosa pintaba complicada ya que se habían anunciado únicamente 3.000 copias destinadas al mercado norteamericano, con lo que hacerse con una de ellas parecía prácticamente imposible. A pesar de ello moví mis hilos en un intento de conseguir una de esas copias. Intento que finalmente ha resultado infructuoso.

La cosa no pasaría de anecdótica si no fuera porque, año tras año, tras la celebración del Record Store Day (en ocasiones ni 24 horas después), van apareciendo en el mercado virtual copias de algunos de esos lanzamientos especiales muy demandados duplicando o triplicando el precio original de venta. En este caso, la misma noche del 29 de agosto, pude comprobar gracias a uno de mis «dealers» de vinilos que una copia de «Lions» había aparecido en eBay al triple de su precio; en los días posteriores aparecerían más a precios más asequibles, pero aún así todavía bastante más caras que cuando salieron a la venta.

Solo hay dos posibles explicaciones para esto: una es que haya gente que se haga con estos discos con la única idea de revenderlos; la otra es que sean los propios tenderos los que oculten a sus compradores las copias que han recibido de estos discos tan demandados para poder venderlos más tarde y sacar mayores beneficios. Dado que en este caso en concreto parece que la compra estaba limitada a un ejemplar por persona, resulta poco probable la primera de las opciones, aunque seguro que hay casos.

Por supuesto que no quiero acusar al gremio de las tiendas de discos de realizar este tipo de maniobras poco éticas de manera generalizada; bastante tienen con capear el temporal tal y como están las cosas. Lo que sí me gustaría decir es que la idea del Record Store Day ta y como estaba concebida ha acabado completamente pervertida. Parece que ya no se trate de apoyar a las tiendas independientes, sino de lograr que el coleccionista se deje la mayor cantidad de dinero posible en unas reediciones (o lanzamientos exclusivos) que sinceramente, no resultan ya nada baratos. Eso si tiene la suerte de hacerse con alguno de los que le interesan. Se trata de negocio puro y duro, muy alejado de la idea romántica que sin duda inspiró la creación de esta celebración. Es como si las grandes corporaciones a las que se pretendía hacer frente en un primer momento se hubieran acabado apropiando finalmente del evento, ocasión que algunos desalmados sin ningún tipo de ética ni escrúpulos han aprovechado para sacar tajada.

Yo sinceramente cada vez estoy más desencantado con todo esto, a pesar de que llevamos años desde Rock and Roll Army apoyando la celebración del Record Store Day con entusiasmo militante. De hecho este año no he llegado finalmente a comprar ninguno de estos lanzamientos y me planteo no volver a hacerlo en el futuro. Al fin y al cabo esto es como las madres: todos deberían ser su día y no solo una vez al año.

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