Kvelertak – ‘Splid’ (Rise 2020)

Ha pasado algo más de año y medio desde que los noruegos Kvelertak sufrieran el abandono de su vocalista original, Erlend Hjelvik, y anunciaran la incorporación de Ivar Nikolaisen. Aunque la noticia, que incluía el lanzamiento de un nuevo álbum para el pasado 2019, pilló en un primer momento con el pie cambiado a los fans de los nórdicos, Nikolaisen pronto pudo despejar la duda sobre su idoneidad sobre los escenarios europeos, como todo el que haya visto a Kverlertak entre entonces y ahora podrá atestiguar.

Si bien la presencia y actitud escénicas de Nikolaisen son distintas a las de su predecesor -se agradece que no haya querido simplemente emular a Hjelvik-, ya en los directos quedó claro que en el plano vocal la ausencia del segundo no se iba a notar demasiado.

Quedaba no obstante despejar la duda de qué iba a ocurrir con ese disco en el que el grupo estaba trabajando y que, finalmente, llegará a las tiendas este próximo viernes 14 de febrero y no durante el pasado año como en un primer momento fue anunciado. Se ha hecho pues de rogar el numeroso combo noruego, aunque ya adelantaron hace aproximadamente un mes un tema de adelanto titulado «Bråtebrann».

A la escucha de la canción, muchos seguidores respiraron tranquilos: los práticamente siete minutos de «Bråtebrann» nos traen de vuelta el sonido clásico del grupo, sin sorpresas ni histrionismos novedosos. En definitiva, «Bråtebrann» suena a Kvelertak por los cuatro costados y podría haber encajado perfectamente en su anterior obra de estudio, ese «Nattesferd» que en 2016 nos trajo a unos Kvelertak tal vez más accesibles que en las dos anteriores entregas. Para los maliciosos la única duda posible era si tal vez el corte sonaba «demasiado» a ellos mismos…

Para la grabación, Kvelertak se trasladaron de nuevo al Godcity Studio de Salem (Massachusetts), donde trabajaron otra vez con el conocido Kurt Ballou (Converge, Code Orange, Zeal & Ardor, Every Time I Die, Dillinger Escape Plan, High On Fire), que salvo en «Nattesferd» ha trabajado en todas las obras del grupo. Tal vez por ello no se aprecian novedades en cuanto al aspecto técnico del sonido, siendo una producción muy en la línea de las anteriores del grupo: «Trabajar con Kurt nuevamente ha sido increíble y estamos extremadamente contentos con la producción», ha comentado la banda. «Hemos ido hasta nuestro límite musical, física y mentalmente este año pasado. El resultado es una hora de riffs pegadizos, punk rock y heavy metal influenciado por un mundo en discordia que acompaña nuestro camino hacia Ragnarok».

Escuchado en conjunto este «Splid», -palabra que por cierto significa «discordia», un título que parece de lo más adecuado (uno de los dos temas en inglés que se han incluido se titula precisamente «Discord»)-, estos once temas suponen por una parte continuidad para el sonido de la banda, pero por otro lado parecen querer aportar nuevas direcciones.

El álbum comienza como decimos por territorios familiares, sin que al oyente le sobresalten la sucesión inicial de temas que van desde la atmosférica «Rogaland», pasando por la más dura «Crack of Doom» (tema donde colabora Troy Sanders de Mastodon, con quienes compartieron gira europea el año pasado), «Necrosoft» y las mencionadas «Discord» y «Bråtebrann». Son canciones, como es costumbre en ellos, de introducciones relativamente largas y duración media por encima de los tres minutos canónicos, donde mezclan todas esas influencias que les han hecho poseedores de un sonido único (black metal, punk, hardcore y melodías).

Es a partir de esta segunda mitad aproximada del disco donde empezamos a notar que esta vez Kvelertak han querido añadir nuevos ingredientes a su fórmula (o tal vez mejor visto, potenciar algunos que hasta ahora se habían mantenido algo tapados).

Así «Uglas Hegemoni» suena algo diferente a lo que nos tienen acostumbrados, con cierto aire más punk, y tal vez sea el tema que más les acerca a Turbonegro de todos los que hayan grabado hasta el momento. En «Fanden ta dette hull!» observamos un acercamiento al hardcore-thrash con un solo que parece inspirado en Slayer. «Tevling» también parece un tanto diferente, con un inicio que recuerda ligeramente (y salvando óceanos de distancia) al de «Message in a Bottle» de Police. Los más de ocho minutos de «Delirium Tremens», con dos partes completamente diferenciadas, remiten en primer lugar a Baroness y propuestas sónicas similares, para luego derivar hacia terrenos que podrían encajar perfectamente con el material más duro de su primer álbum. Finalmente «Ved bredden av Nihil» cierra el disco trayendo el barco nuevamente hacia los orígenes del sonido del grupo.

Me parece que es demasiado pronto para poder situar «Splid» adecuadamente en una hipotética clasificación de los discos de la banda, pero lo que sí creo que estamos en posición de decir es que este «Discord» aporta un puñado nuevo de canciones que pueden codearse sin problemas con el resto de su discografía.

«Splid» tracklist:

Rogaland
Crack of Doom
Necrosoft
Discord
Bråtebrann
Uglas hegemoni
Fanden ta dette hull!
Tevling
Stevnemøte med Satan
Delirium tremens
Ved bredden av Nihil

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