Eluveitie – Madrid (Black Box -Palacio Vistalegre- 28-11-2019)

El pasado jueves, los de Viveiro se apuntaron al «divide y vencerás» con un ecléctico -con matices- cartel que consiguió llenar hasta la bandera la Black Box del Palacio Vistalegre.

Tres eran las bandas que configuraban el evento, con un abanico que abarcó la fusión de metalcore, nu-metal y metal melódico de Infected Rain, el metal gótico de los siempre efectivos Lacuna Coil y como broche final, el folk metal de Eluveitie, a la sazón cabezas de cartel de la noche.

Abrían fuego para comenzar la velada Infected Rain, con ganas de meterse en el bolsillo a los allí congregados. Su explosiva y resolutiva vocalista, Lena Scissorhands, se encargó de caldear el ambiente mientras desgranaron una selección de sus temas en la poco más de media hora de que dispusieron sobre las tablas, causando una notable impresión en la audiencia.

Tras ellos, Lacuna Coil dejaban claro que su trayectoria y empaque les hicieran ser vistos por muchos como iguales con los cabeza de cartel, a pesar de ser los artistas invitados; eso sí, de auténtico lujo.

Los de Cristina Scabbia se amoldaron a un repertorio más comprimido que de costumbre pero que no restó fuerza a su actuación, y en el que pudimos disfrutar de esa dualidad en la que Scabbia y Ferro ejecutan sus contrapuestos planos vocales empastando a la perfección, llevándose la atención y el peso del concierto, en especial Scabbia, y transportando al delirio al gran número de seguidores que habían arrastrado a esta nueva cita del Route Resurrection Fest.

Repasaron diversos momentos de su extensa discografía, a pesar de que la noche estaba centrada en el que es su más reciente trabajo, «Black Anima«, aunque no faltó la ya clásica versión del «Enjoy The Silence«, de Depeche Mode, coreada al unísono por todos los presentes en el Black Box, cerrando más tarde su actuación con una notable «Nothing Stands In Our Way«.

Después de unos artistas invitados merecedores de la primera posición de la parrilla, la pelota estaba en el tejado de Eluveitie, uno de los pocos supervivientes de la oleada folk dentro del metal, que ha dejado un buen numero de bajas tras el declive de un género que alcanzó cotas elevadas de popularidad hace algún tiempo.

Una misteriosa invocación, con llamadas druídicas tras un telón blanco donde proyectaron el logo de la banda, y una parafernalia digna de un aquelarre celta nos ponían en alerta de lo que sucedería una vez que ese telón cayera instantes más tarde.

La notablemente extensa formación de Eluveitie hacía acto de presencia con sus componentes en constante y vertiginoso movimiento desde el primer acorde de «Ategnatos«, tema homónimo del álbum que presentaban y con el cual abrieron el concierto, haciendo que no pudiéramos fijar durante demasiado tiempo la atención en ninguno de ellos, como si estuviéramos dentro de un partido de tenis con nueve jugadores al unísono.

Un sonido más que correcto, aunque alguno de los instrumentos no tuviera la definición y presencia esperable, y por encima de ellos las voces de Chigrel Glanzmann y Fabienne Erni consiguieron atraer al público que poco a poco entraba en la fiesta que los de Winterthur habían pergeñado para la ocasión.

Pese a algún momento en el que la monotonía estuvo a punto de romper la dinámica del concierto, Chigrel y los suyos supieron apretar el acelerador en los momentos en los que se intuyó necesario, y contrarrestarlos con momentos más líricos, para lucimiento sobre todo para la voz de Erni, que quizás protagonizó el momento más emotivo de la velada al cantar prácticamente a capella una intro celta que desembocó en «Epona«, tema que instauró la fiesta y la algarabía en platea.

La reforma de la banda que Chigrel llevó a cabo hace algo más de un par de años parece que ha dado su fruto, y no solamente ha procurado a Eluveitie uno de sus mejores trabajos con la creación de «Ategnatos«, sino que ha mostrado una banda engrasada y compacta en directo, donde sobresale la voz de Fabianne Erni, que se ha encargado de difuminar el recuerdo de Anna Murphy, y con un resto de músicos que demuestran sobre la escena ser verdaderos maestros de sus respectivos instrumentos.

Para poner la guinda al pastel, nada mejor que cerrar la noche con el que quizás sea el tema más representativo de Eluveitie, «Inis Mona«, con el que los del país de los bancos, las navajas multiuso y los relojes de cuco pusieron término a este Route Resurrection Fest rompiendo a su favor el empate técnico que parecía que iba a ser el resultado de la velada en las postrimerías de uno de los meses más agitados del año musical en cuanto a directos se refiere.

Infected Rain
Infected Rain
Infected Rain
Infected Rain
Infected Rain
Infected Rain
Infected Rain
Infected Rain
Infected Rain
Infected Rain
Infected Rain
Lacuna Coil
Lacuna Coil
Lacuna Coil
Lacuna Coil
Lacuna Coil
Lacuna Coil
Lacuna Coil
Lacuna Coil
Lacuna Coil
Lacuna Coil
Lacuna Coil
Lacuna Coil
Eluveitie
Eluveitie
Eluveitie
Eluveitie
Eluveitie
Eluveitie
Eluveitie

 

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