Un estudio vincula la música con el crecimiento de las ventas en alimentación

Information Resources Inc. España (IRI) ha realizado un estudio para la SGAE en el que, según sus conclusiones, ha conseguido demostrar el efecto beneficioso que tiene la música ambiente sobre las ventas en alimentación. Para la confección de este informe, titulado «El impacto de la música en las ventas» (consultable aquí), IRI ha estudiado durante tres meses quince tiendas (hiper y supermercados) en las que se ha utilizado música ambiente y con derechos, comparándolos con otros establecimientos «espejo» en los que no se ha utilizado música.

Entre sus conclusiones, el estudio ha que demostrado que «el uso de música ambiente en aquellas cadenas que lo utilizan se ha demostrado como una palanca fundamental, adaptándola por franja horaria al visitante del punto de venta». De hecho, el estudio señala que «la ausencia de música se nota y afecta muy negativamente en la experiencia de compra». Esto es, la música hace la compra más agradable al consumidor.

Un matiz importante en el que se ha centrado el estudio es en la diferencia entre música sujeta a derechos de autor y música sin ningún tipo de derechos (recordemos que es un trabajo encargado por la SGAE). Y aunque los entrevistados reconocían sus dificultades para distinguir una de otra, casi la totalidad de los consumidores escogían los centros con música con derechos de autor como su preferente, algo que tiene fácil explicación ya que normalmente se trata de canciones conocidas y reconocibles.

Siguiendo con otro de los objetivos, demostrar que la música influye en las ventas, según los resultados del estudio se ha podido constatar un incremento de ventas de un +9,0% a partir de la inclusión de la música. El impacto de la música se ha cifrado en un +0,8%, siendo más relevante al inicio del periodo de implementación de la misma y luego menos relevante. Esto podría indicar la importancia de la rotación de la playlist para que no se le haga repetitiva al consumidor.

Por tipo de productos, se ha observado que hay comportamientos dispares dentro de las distintas áreas de la tienda, siendo Alimentación impactada positivamente durante todo el periodo donde la música está presente, mientras en Frescos solo parece funcionar el efecto novedad.

A primera vista, los datos parecen poco concluyentes y su interpretación un tanto optimista. Habría que tomarlos pues un tanto con precaución. Sobre todo teniendo en cuenta la experiencia personal de los que somos amantes de una música que normalmente suele estar alejadas de las listas de ventas y de los medios de comunicación generalistas. Personalmente encuentro bastante molesto ir al super de mi barrio y sentirme bombardeado con una música supuestamente comercial que, huelga decirlo, está bastante alejada de lo que personalmente considero de buen gusto. En serio, mi «experiencia de compra» últimamente ha empeorado bastante, así que imagino que esos resultados del estudio son bastante matizables y dependerán mucho del tipo de consumidor.

Pienso también que una buena idea sería comparar los resultados diferenciando entre tipo de consumidores, separando el grupo de los que compran habitualmente música (se les presupone cierto criterio) de los que no se gastan un duro. Apuesto a que habría diferencias notables, aunque también asumo que los compradores habituales de música somos un grupo tan insignificante que a las grandes cadenas de distribución se la traemos al pairo.

Cada uno ve el vaso medio vacío o medio lleno según sus motivaciones, supongo.

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