«The Mandalorian» es tan grande como dicen que es

«The Mandalorian» se ha convertido para sorpresa de pocos en la revelación televisiva del final del 2019, puesto que ya se hablaba en los mentideros televisivos de la alta calidad del producto y el mimo puesto por la gente que está a cargo de esta producción. Gente que sobre todo es fan de la saga. Así la plataforma Disney+ se ha estrenado por todo lo alto.

Hay que reconocer también el ojo que ha tenido la compañía a la hora de estrenar este producto que siempre ha sido una máquina de vender muñecos: ahora que la enésima entrega de la saga cinematográfica parecía languidecer y perder cierto empuje, nos regalan con un baby Yoda capaz de hacer explotar todas las cajas registradoras de las jugueterías en época prenavideña.

Y es que todo es redondo (por ahora), vamos ya en el tercer capítulo y si bien después del primer e impresionante episodio que nos dejó a todos con la mandíbula desencajada la cosa ha bajado una pizca, la combinación de lo que debe de ser una serie es perfecta.

Empecemos la mezcla con el hecho de que la serie se parece mucho a una versión de acción real de la no suficientemente valorada «Clone Wars», a saber: aventuras en el espacio a lo «Llanero solitario» o «El lobo solitario y su cachorro». El protagonista permanece por ahora enmascarado aunque todos sepamos quién es, lo cual me parece un acierto dada la notoriedad que ha tomado últimamente el actor que lo interpreta y la pequeña versión de Yoda (googleen por ahí si quieren descubrir de quién se trata) trazan un elenco inicial perfecto.

Jon Favreau («Chef», «Iron Man») y Dave Filoni («Clone Wars», «Rebels») aman la saga y esto se nota: han obviado todo aquello que lastra la saga actual y han optado por la acción y el chascarrillo, aquello que nos hizo unos frikis de este universo.

No debemos equivocarnos, Disney es una empresa y «The Mandalorian», aún siendo una de sus apuestas estrella, desaparecerá de su canal en cuanto los números bajen; el destrozo que han hecho con el canon Star Wars es notable aunque afortunadamente parecen haber dado con la tecla en esta ocasión creando mucha expectación entre el público, en redes sociales y fans. Sus objetivos se pueden dar por satisfechos: marketing a tope para el nuevo canal, muñequitos que vender y probablemente publicidad gratis para la nueva película que se estrena los próximos días.

La serie es de sobresaliente.

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