«Semilla del son: Crónica de un hechizo» de Santiago Auserón

Debo reconocer que, como casi todo rockero de manual, la música cubana siempre me ha
importado un bledo. Aunque a diferencia del rockero medio mis antipatías no vienen de
una actitud impostada y/o un miedo al qué dirán mis semejantes; lo mío es una cuestión
de índole personal que a nadie interesa y que me vais a permitir que no exponga.

Aunque, sea lo que sea, lo único cierto es que ni me han interesado nunca especialmente
este tipo de sonidos ni por consiguiente soy una voz autorizada para hablar de ellos. Y
las razones además son irrelevantes. Los respeto pero no forman parte ni de mi
vocabulario ni de mi educación musicales. Simplemente no lo pillo.

Pero igual que doy la de cal, debo dar la arena, porque «Semilla del son: Crónica de un
hechizo» de Santiago Auserón es una obra amena como poco. El autor hace un relato de
cómo entró en contacto con el mundo del son, sus experiencias en Cuba estudiando la
música, charlando con sus protagonistas, aprendiendo de ellos… en definitiva,
empapándose de una cultura muy alejada de lo que se supone que alguien con su
trayectoria musical debía experimentar (algo que parece ser que también le pasó factura
con la crítica, que no con buena parte de su público). Y es que para Auserón, existe
una clara conexión entre el rock y la música popular cubana, más allá de los mestizajes
que hayan podido surgir en las últimas décadas.

Hay que hacer notar aquí que el autor no busca en ningún momento anotarse ningún tanto.
Eso se lo deja a otros. Bien podría haberlo hecho porque, al fin y al cabo, gracias a
su trabajo se puedo dar a conocer en nuestro país a toda una serie de figuras que de
otra manera probablemente seguirían siendo hoy en día completamente desconocidas. Sin
embargo Auserón no saca pecho en ningún momento, y simplemente nos relata sus
peripecias más en forma de narrador que de protagonista, como si la cosa no fuera con
él.

Sí, estoy seguro de que al rockero medio seguirá sin interesarle lo más mínimo el son
cubano. A mí de hecho sigue sin interesarme como estilo musical con el que
entretenerme. Sin embargo para todo aquel que goce con cualquier tipo de literatura
musical al margen de géneros, estilos y etiquetas, «Semilla del son» es una obra
recomendable.

«Semilla del son: Crónica de un hechizo» de Santiago Auserón está editado por Libros
del Kultrum.

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