The Magpie Salute – ‘Highwater II’ (Provogue 2019)

"The Magpie Salute siguen posicionados en el mismo lugar en el que les dejamos con su trabajo anterior"

No creemos necesario recordarlo a estas alturas, pero por si acaso aquí van los datos:
The Magpie Salute es la banda en la que coinciden Rich Robinson, Marc Ford y Sven
Pipien, tres ex miembros de The Black Crowes, junto con el vocalista John Hogg (que ya
compartía banda con Robinson en Hookah Brown), el teclista Matt Slocum y el batería Joe
Magistro, estos dos últimos colaboradores de Rich en sus proyectos en solitario a lo
largo de los años.

Depués de un primer lanzamiento mayoritariamente en directo con un formato de banda más amplio que el actual, The Magpie Salute debutaron de manera propiamente dicha con el largo «High Water I» en agosto del pasado 2018. Esta breve discografía se va a ver
aumentada el próximo 18 de octubre con el lanzamiento de «High Water II». Un disco
continuista no únicamente en el título, ya que la banda comenzó a componerlo ya durante
las sesiones de grabación en los Dark Horse Studios de Nashville que dieron forma a ese
primer LP.

Para comenzar a trabajar en este segundo álbum, el grupo se dirigió tras su última gira
europea y con algunas canciones bajo el brazo a los Rockfield Studios, un bucólico
lugar enclavado en una granja cerca del pueblo de Monmouth en Gales (como curiosidad
comentar que en este estudio han registrado álbumes bandas como Black Sabbath, Oasis,
Iggy Pop, Rush, Queen, The Cure, Paul Weller, Bauhaus o Hawkwind entre otros).

La sensación que se tiene efectivamente al escuchar este «Highwater II» es que The
Magpie Salute siguen posicionados en el mismo lugar en el que les dejamos con su
trabajo anterior, algo que parecen corroborar las palabras de Rich: «Ambos discos son
parte de un viaje colectivo. Elegí la secuencia específicamente para cada álbum. Quería
‘Highwater I’ para presentarnos al mundo. Con ‘Highwater II quería profundizar un poco
más. Llevar a la gente a lugares a los que no esperaban ir».

Es por ello que esta nueva docena de canciones ya no sorprende. Aunque, en realidad,
tampoco lo hacían sus predecesoras, pero lo que quiero decir es que, a pesar de lo que
diga Rich de llevar un poco más lejos su propuesta, la banda no transita por lugares
para nada desconocidos para los seguidores del árbol genealógico de los autores, aunque igual sí se intuya cierta apertura estilística -dentro de un orden, claro-.

«Highwater II» no es un mal disco. Es simplemente un disco que nos muestra lo que esperamos de sus protagonistas. Y sí, esto también es algo que sucedía con «Highwater I», pero como también dijimos en aquel momento por aquí, no parece muy sensato pasarlo por alto simplemente porque no son The Black Crowes. Pero allá cada cuál con su conciencia.

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