Smooth Hound Smith – ‘Dog In A Manger’ (Smooth Hound Smith 2019)

A comienzos del próximo mes de septiembre será editado «Dog In A Manger», el tercer largo del dúo Smooth Hound Smith. El grupo está formado por Zack Smith y Caitlin Doyle-Smith, pareja artística que es además un matrimonio fuera de los escenarios.

La historia de este dúo artístico californiano arrancó unos años atrás cuando Zack tocó una noche con Dustbowl Revival, banda encabezada por Caitlin; ambos debieron notar una energía especial porque en el año 2013 se uniría a Zack en su hasta entonces one mand band aportando coros y percusión. Con esta configuración lanzarían sus dos primeros discos, obras que tuvieron muy buena acogida entre los medios especializados de su país y que les sirvieron para primero establecerse en Nashville y luego para abrir en una multitudinaria gira los conciertos de las Dixie Chicks.

La concepción de «Dog In A Manger» vino marcada por la muerte del padre de Zack por la enfermedad de Creutzfeldt-Jakob, una circunstancia que sin duda tuvo una influencia en la composición y elaboración del disco. Una de las primeras decisiones que tomó la pareja fue la de despedir a su oficina de management y rechazar ofertas de algunos productores de campanillas para trabajar con sus amigos y también músicos Steve Daly y Jesse Thompson, con quienes grabaron de manera casual e intermitente. Otra decisión, aunque en este caso de Caitlin, fue cederle el ptrotagonismo de la composición a su marido, para que pudiera expresar todos los sentimientos que la mencionada muerte de su padre le habían provocado.

En estos diez temas (once en realidad porque el disco incluye una undécima pista no listada en los créditos), Smooth Hound Smith nos muestran varias facetas de un mismo sonido. Avanzando respecto a la instrumentación de los tal vez un poco más minimalistas dos primero álbumes, el dúo consigue aquí un disco que podríamos calificar de estilo Americana que suena íntimo, atemporal y sencillo, pero no por ello simplista.

Es notable la compenetración entre ambos protagonistas, cuyas voces conviven en un perfecto balance y se enriquecen la una a la otra, fomentando ese intimismo que recubre toda la obra. Por otra parte, y aunque no estamos ante un disco monocorde y/o monótono, se nota una línea de continuidad de principio a fin que resulta difícil establecer dónde reside, pero que sin duda realza el resultado final.

«Dog In A Manger» es en definitiva un disco que gustará a los aficionados al Americana; no es country, tampoco folk, ni siquiera blues, pero procede de todos ellos y los combina para obtener un álbum apañado y de agradable escucha. El dúo lo presentará en Europa a comienzos de 2020, así que habrá que estar al tanto de las posibles fechas en nuestro país.

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