Pirineos Sur 2019: balance del segundo fin de semana

La organización del Festival Pirineos Sur 2019 ha hecho balance de las dos jornadas que han tenido lugar este recién finalizado fin de semana. El viernes 19 el protagonista fuer Andrés Calamaro, que estuvo acompañado por artistas aragoneses como es el caso de Cuti y de Despierta McFly. El concierto del argentino contó además con la colaboración sorpresa del también aragonés Kase O. El sábado 20 los encargados de completar la jornada festivalera fueron Elena Rubio, Anita Kuruba y Jorge Drexler.

El escenario de los Mercados del Mundo de Sallent de Gállego dió inicio a los conciertos en la tarde del viernes con la contagiosa alegría rumbera de Maruja Limón, quinteto femenino procedente de Barcelona, que presentó ante centenares de espectadores su primer trabajo discográfico, «Más de ti», editado el pasado año y con el que se ha convertido en una de las más gratas revelaciones de la escena musical catalana.

Volvía Calamaro a Pirineos Sur, después de ocho años. Un artista que ya se
puede considerar un clásico del rock en castellano. El concierto, que arrancó con un recuerdo al querido guitarrista Guille Martín, sirvió para hacer un completo repaso a una discografía que a día de hoy resulta casi inabarcable. Su último trabajo, “Cargar la suerte”, uno de los mejores que ha publicado en mucho tiempo y al que no dudó en recurrir admás de sus éxitos más esperados (“Alta suciedad”, “Mi enfermedad”, “Estadio
azteca”, “Crímenes perfectos”, “Milonga del marinero y el capitán”), vertebraron un concierto de dos horas de duración que tuvo gran sorpresa al final. Ya había dado pistas con fotos con su amigo Javier Ibarra, más conocido como Kase. O, y al final ambos estuvieron en el escenario para interpretar dos apoteósicas “Paloma” y “Flaca”. Como ha manifestado Kase. O “Andrés necesitaba una voz madura para una canción, habló conmigo, trabamos amistad y me invitó a compartir escenario en un concierto y elegí este por cariño y proximidad. Es todo un placer estar aquí con mi ídolo y con mi gente; en mi tierra“.

Tocar en el escenario flotante siempre es un placer que agradecen los músicos que se suben a él, y eso fue de lo primero que hizo Cuti al comenzar su concierto. El músico zaragozano es toda una enciclopedia musical y controla a la perfección todos sus referentes: del rock clásico al blues, pasando por el pop. Así no es extrañar que haga puede sonar tanto a Elvis Costello, como a The Beatles, a Tom Petty u homenajear a Malcolm Young de AC/DC (“Malcolm en la parte de atrás”, espléndida). Por si quedaba alguna duda antes de arrancar su actuación, se reveló como un perfecto relevo de Andrés Calamaro, por muchos momentos alumno aventajado, incluso. Como muestra esa magnífica versión de Moris (“El mono”) y el cierre con “Para bien o para mal”.

Y una jornada de marcado signo rockero no pudo tener un arranque más apropiado, con la
actuación de Despierta McFly. Jorge Martínez lleva al frente del proyecto más de una década, pero ahora lo ha retomado con más ímpetu que nunca, con algunos de los músicos más reputados y solventes del panorama aragonés. Transitando sin problemas entre el clasicismo y el rockabilly tuvieron tiempo de desplegar un setlist de una docena de canciones vigorosas, pero con momentos para medios tiempos. Destacar la entusiasta respuesta que tuvo de su fiel público, que llenó el escenario Caravana Sur desde la primera canción.

Ya el sábado 20 el poderío africano de Lornoar desató la fiesta en Sallent de Gállego en el escenario Mercados de Mundo. festival. Acompañada de cuatro músicos (guitarra, teclados, bajo y batería), Lornoar ofreció un espectacular show, enganchando ya desde las primeras canciones al numeroso público que abarrotó los Mercados del Mundo. Su música combina ritmos y estilos tradicionales de su país (bikutsi, ekang, makossa) con influencias de soul y funk, pero sobre todo se impone su extraordinaria voz, capaz de moverse desde registros graves a los tonos más agudos, así como la energía que esta mujer derrocha en escena.

Jorge Drexler fue el protagonista principal del sábado. «No soy Elvis pero esta noche vamos a bailar», había advertido. El de este fin de semana en el pantano de Lanuza fue su primer concierto en el festival en doce años, pero es que, además, era su actuación número 110 y significó la última vez que tocaba con la banda que le ha acompañado en la última y exitosa gira.

Una emocionada y predispuesta Anita Kuruba abrió el escenario flotante. Tras cerrar etapa con sus exitosos Canteca de Macao, la cantante ha apostado por abrirse a los nuevos sonidos urbanos pero sin perder su esencia: el dub, el reggae, y el flamenco siguen muy presentes en su ADN, pero ahora todo suena más electrónico y vanguardista. De hecho, no iba más que acompañada de un músico encargado de la guitarra y bases programadas. Un breve pero interesante concierto que sonó tan clásico como moderno, pero que no dudó ni en cantar temas a capela ni a dejar espacio a ritmos más bailables (ella misma comparó la música electrónica con las antiguas culturas tribales). Un proyecto muy interesante que habrá que ver cómo evoluciona.

El escenario Caravana Sur se llenó rápidamente de público, con ganas de pasar las últimas horas de una estupenda tarde al borde del pantano de Lanuza. Para acompañar la estampa, el primer concierto de la noche fue el de Elena Rubio, quien hizo un repaso a las canciones más importantes de los últimos 40 años de nuestro país, los de nuestra democracia.

Foto: Jaime Oriz

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