Pirineos Sur 2019: Echo and The Bunnymen destacan en la jornada del sábado 13

Un fino Oyonarte casi desnudo y El Verbo Odiado cen versión intimista completaron el cartel

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Echo and The Bunnymen con Ian McCulloch y Will Sergeant fueron los principales protagonistas anoche de la segunda jornada de Pirineos Sur 2019. Los británicos rubricaron una brillante actuación con la que consolidaron su condición de banda fundamental de los años 80 y los 90. Por su parte, Fino Oyonarte desgranó su primer trabajo en solitario tan solo acompañado de una violinista y una chelista, alejándose completamente de su pasado más rockero. Los oscenses El Verbo Odiado fueron los encargados de calentar las primeras horas de la noche apostando por un concierto semi acústico en el que sacaron a relucir su faceta más íntima y minimalista.

Tras cuatro décadas de carrera Echo and The Bunnymen no han perdido ni un ápice de su magnetismo, de su oscuridad, ni de su gran misterio. Misterio a todos los niveles, porque a día de hoy aún no se puede medir su impacto popular y porque sus propias canciones son un enigma, en las que se descubre algo en cada nueva escucha. Quizá ya sin la fiereza de sus comienzos, pero siempre precisos con sus hirientes guitarras e hipnóticos ritmos. Pocas pegas se le pueden poner a un concierto en el que Will Sergeant está tan inspirado a la guitarra como siempre y un Ian McCulloch bravucón pero con un brío vocal intransferible supieron imprimir dinamismo a un concierto que fue constantemente hacia arriba, gracias a un incontestable repertorio. El gran colofón final para una memorable noche llegó con las inevitables y gloriosas “The cutter”, “The killing moon” y “Lips like sugar”. Aún así se dejaron para un segundo bis (en el que se hicieron de rogar) otra de esas joyas ocultas que poseen: “Ocean rain”.

Fino Oyonarte está presentando su primer disco en solitario, con el que se aparta casi
radicalmente de los sonidos a los que nos tenía acostumbrados. Los Enemigos o múltiples
colaboraciones con grandes bandas (especialmente importante fue su producción del primer disco de Los Planetas) quedan ya muy lejos de lo que le interesa expresar sobre un escenario. Sólo se rodeó de un chelo, un violín y a él mismo a la guitarra y desde la primera canción palpable su comodidad y seguridad sobre el escenario flotante, sin artificios ni escudos. El resultado fue un concierto valiente, con un Oyonarte sin miedo a mostrar su interior.

La jornada de anoche del festival y el concierto de El Verbo Odiado comenzaron casi como un susurro. La banda oscense optó por mostrar en el Escenario Caravana Sur su faceta más íntima y minimalista, alejándose de su sonido más característico, más cargado de guitarras, pero sin perder su esencia de banda indie. No se les puede catalogar al lado de la nueva hornada de esta música, su propuesta se asemeja más a bandas como Slowdive o los Radiohead más etéreos. Les bastó con un escueto formato trío (coros, guitarra y
bases pregrabadas) para defender las canciones de su primer disco.

Foto: Jaime Oriz.

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