Behemoth – ‘I Loved You at Your Darkness’ (Nuclear Blast 2018)

"Nergal debe de estar partiéndose su anticlerical polla"

Behemoth – ‘I Loved You at Your Darkness’ (Nuclear Blast 2018)
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En el momento de escribir este texto, la Santa Iglesia Católica, representada por sus máximos exponentes a nivel mundial, acaba de clausurar la “histórica” cumbre sobre abusos sexuales a menores en su más interno seno. Como no podía ser de otra forma, tanto los debates como el propio discurso de cierre de tan magno evento, protagonizado por el representante de dios en la tierra, el papa Francisco, han sido de lo más decepcionante para las víctimas y para cualquier mortal con un mínimo de sensibilidad.

Aunque calificadas por Bergoglio como más graves que el resto –detalle que le honra, pero poco- las violaciones que durante décadas –siglos, diría yo- han venido protagonizando curas, sacerdotes, obispos y demás fauna religiosa han venido a contextualizarse dentro del marco de un problema social generalizado en escenarios familiares, académicos o deportivos. Zafio y torpe intento de “normalizar” y eludir de alguna manera parte de la culpa, en lugar de expiarla como se debería: con tribunales ordinarios y no eclesiásticos, extremo que bien exigen algunas de las víctimas.

De esta manera, un encuentro que podría haber dado de sí, ha quedado reducido a un pequeño estallido de pólvora mojada que no ha contentado a nadie fuera de la institución. Afectados tanto seglares como eclesiásticos (contemplé ayer el caso de una religiosa estadounidense quien, siendo aún una niña, fue violada en su propia congregación por un sacerdote y, tiempo después, por la propia superiora) han mostrado su disconformidad y decepción con una cumbre en la que no sólo se califican los casos de pederastia como problemas comunes en muchos ámbitos sociales, sino que se responsabiliza de ello al mismísimo diablo (!!!!??????). Solución pueril y simplista con la que parecen tomar el pelo a todo el planeta. Obviamente, muchas de las víctimas están que trinan: “…El Diablo son los obispos que han encubierto los abusos…” (Miguel Hurtado, portavoz de la asociación española Infancia Robada).

En este contexto, Nergal, líder de los polacos Behemoth, debe estar partiéndose su anticlerical polla. Y no es para menos, porque visto lo visto, la imaginería, la temática y las letras de sus canciones parecen pertenecer a la cultura más elitista.

Que despierten polémica allí por donde pasan, debido a su rancio aunque sofisticado carácter satanista, se me antoja una anecdotilla en comparación con la pequeña función circense acontecida hasta día de hoy en el Vaticano.

Aunque no soy, salvo contadas excepciones, muy fan del black metal (para mí “es ese estilo en el que los ritmos de batería y la concepción de las voces echan por tierra un buen riff”), Behemoth es un grupo al que me hubiese gustado ver en su reciente visita a nuestro país. Quizá la siguiente.

El caso es que los polacos han ido evolucionando de manera sobresaliente desde su primera entrega, para crear una manera de hacer (Blackened Death Metal, según los expertos en la cosa) estilísticamente mucho más sofisticada.

Sin dejar de lado esos intensos ritmos imposibles de batería y los alaridos varios (“God=Dog”, “Wolves ov Siberia”, “Angelvs XIII”…), se despliega la energía del infernal Behemoth también por otros derroteros bastante más “melódicos”.

Tanto es así que los de Adam Darski, es decir, Nergal, firman temas tan interesantes como, “Sabbath Matter” (no os voy a contar a qué me suena ese estribillo), “If Crucifixion Was Not enough”, “Bartzabel”, “Havohej Pantocrator” o el a día de hoy irónico título “Ecclesia Diabolica Catholica”.

Cabría destacar que “I Loved You At Your Darkness” (frase extraída de la propia Biblia y uno de los mayores sacrilegios imaginables, en opinión del propio Nergal) se abre con un coro infantil por medio de su intro , “Solve”, y durante la grabación de la cual, probablemente, ninguno de los niños fue objeto de abusos –se atrevería a jurar este que diserta-, lo que pondría a estos cuatro polacos en una escala moral muy por encima de muchos religiosos (opinión de padre).

Capítulo aparte merecen desde hace años los vídeos de promoción de estos tipos de Gdanks, principal motivo de mi -circunstancial y cíclico- interés por este grupo, que, junto con su estilo, hacen de ellos una de las puntas de lanza del género a nivel mundial.
Behemoth mola (a veces…).

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