Impericon Never Say Die! Tour – Madrid (Caracol 19-11-18)

En el largo festival indoor sobresalieron Northlane, que robaron el protagonismo a Being As An Ocean

Impericon Never Say Die! Tour – Madrid (Caracol 19-11-18)
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Habíamos hecho todos los preparativos y estábamos pertrechados perfectamente para la maratón con la que los muchachos de Viveiro nos preparan cada año en uno de los Route Resurrection Fest mas intensos. Les hablamos del Impericon Never Say Die! Tour, que en esta edición nos ofrecía en directo nada más y nada menos que siete bandas sobre las tablas de la sala Caracol.

Con semejante cantidad, la hora de comienzo se antojaba tempranera, puesto que a las cinco de la tarde abrieron sus puertas para que la larga cola que se había formado -y en la que algunos nos confesaban haber estado desde bien pronto por la mañana-, comenzara a hacerse hueco en el interior de la sala. Para nuestro asombro, y a pesar de la hora, la Caracol presentaba una nutrida entrada que animó a las bandas que abrían la maratón metalera de este Route Resurrection Fest.

Los primeros en salir fueron Thousand Below, que con su metalcore edulcorado comenzaron a caldear la noche en los poco más de veinte minutos que estuvieron sobre el escenario de la Caracol, sumidos en la penumbra, como desafortunadamente suele ocurrir en esta sala, cosa que se mantuvo como tónica durante toda la velada. Muchas ganas de captar nuevos adeptos hicieron que su corto concierto provocara los primeros botes en platea.

Tras la entrega y ganas de Thousand Below, y tras un largo y tedioso cambio de escenario, con una mini prueba de sonido entre medias, comenzaba la sesión de los siguientes en la lista, Currents, unos jovencitos que añadían texturas sonoras y ciertos cambios rítmicos y atmosféricos al metalcore que compone la columna vertebral de su repertorio. Media hora sobre las tablas les coloco como una de las bandas a las que seguir la pista.

Y tras otro tedioso cambio y prueba, llegaban Polar. Su contundente directo hizo que la temperatura subiera varios grados dentro de la Caracol con su metalcore épico pero ortodoxo. A destacar su vocalista, Adam Woodford, que no paró de arengar al público, saltando sobre ellos para un pequeño ejercicio de crowdsurfing en el último tema de la banda en la velada.

Otro trago más con los cambios, y los siguientes de la lista eran Casey, quizás los más extraños del festival, con su hardcore con momentos punk y shoegaze, y que a priori no parecía que encajara mucho con el cartel de la noche, pero que aún así consiguieron conectar en muchos momentos con las primeras filas del público.

Y tras otra tediosa pausa, les llegaba el turno a Alazka. Esta jóven banda que mezcla el metalcore mas ortodoxo con momentos líricos dignos de Ed Sheeran sin ruborizarse asaltaba las tablas de la Caracol demostrando que habían venido a justificar el por qué de su posición en el cartel de la velada. Ni que decir tiene que el público se sabía al dedillo los temas de los teutones, que no pararon en los casi tres cuartos de hora de que dispusieron en escena. Sus dos vocalistas se encargaron de hacer botar al público y botar ellos mismos. Buenas vibraciones con las primeras filas, aunque poco movimiento entre los die-hard en platea. No se puede tener todo.

Y llegaba el turno de Northlane. Los de las antípodas nos mostraron por qué son una de las bandas de la escena metalcore y aledaños con mas progresión en la actualidad, y con un futuro muy prometedor. Desde el momento en que posaron sus pies sobre la escena, todo olía a banda grande. Por supuesto, el sonido fue milimétrico, y a la par contundente, para arropar las voces y desgarros de Marcus Bridge. Sonaron claros y nítidos, pero también, como decíamos acerados y pesados, con esa mezcla de metalcore, estructuras odd-time, momentos prog y esas bases rítmicas en las que Nic Pettersen realiza interesantes juegos de timbres y rítmos sentado tras su batería y ocultando su rostro con su máscara. Pettersen fue también el protagonista del momento anecdótico de la noche, puesto que en mitad de la actuación le sacaron una tarta con unas velas que por supuesto tuvo que soplar, para celebrar su cumpleaños.

Pero volvamos al concierto, que es lo que nos interesa. Abrieron con “Genesis“, que fusionaron con “Scarab“, mostrando así desde el primer momento que a pesar de que “Mesmer” es su mas reciente álbum, el peso de la noche recayó mas en “Singularity“, que se llevó la palma con cuatro temas. Quizás las características del Impericon Never Say Die! les hicieron buscar un set que les diferenciara de sus compañeros de cartel, cosa que por cierto consiguieron con creces. Con juego de luces propio, austero pero efectivo, lograron apuntalar estéticamente su propuesta sonora, dejándonos con ganas de más, y esperando que por fin los de Sydney nos traigan a la piel de toro una gira propia para poder desplegar todo su potencial. Desde luego Northlane brilló en esta velada.

Y tras ellos, con la difícil tarea de superar el alto nivel que sus predecesores habían mostrado, aparecían Being As An Ocean, aunque lo de aparecer es un eufemismo, puesto que permanecieron en penumbra durante toda su actuación, dejando ver poco más que siluetas sobre las tablas.

Los de Joel Quartuccio desplegaron ese post-hardcore que embelesaba a sus seguidores y que es el sello personal de los de los estados juntos de América. Al contrario que Northlane, Being As An Ocean centró su actuación en los temas de su más reciente álbum, “Waiting For Morning To Come“, del que sonaron siete de los once temas que nos ofrecieron esta noche.

Sonido correcto, público entregado y una banda que parecía que daba todo lo que tenía sobre las tablas hicieron que la jornada del Impericon Never Say Die! se cerrara de una manera redonda.

Otro Route Resurrection Fest para el recuerdo. No podemos dejar pasar por alto que esta edición ha sido maás calmada que otras anteriores en cuanto a frenesí por parte del público, pero también hemos de decir que la larga jornada hizo mella en los allí congregados.

Nosotros salimos de esta nueva entrega del Route Resurrection Fest con ganas de reposar, y la sensación de que los cabezas de cartel habían sido fagocitados por sus predecesores en la pirámide trófica; pero eso, eso es otra historia.

Thousand Below
Thousand Below
Currents
Currents
Currents
Polar
Polar
Polar

Casey
Alazka
Alazka
Alazka
Alazka
Northlane
Northlane
Northlane
Northlane
Northlane
Northlane
Northlane
Northlane
Northlane
Northlane
Northlane
Northlane
Northlane
Being As An Ocean
Being As An Ocean
Being As An Ocean
Being As An Ocean
Being As An Ocean

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