Toundra + It It Anita – Madrid (La Riviera 15-11-208)

La travesía del desierto de Toundra

Toundra + It It Anita – Madrid (La Riviera 15-11-208)
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Nos encontrábamos a las puertas de la sala La Riviera este jueves para asistir a uno de los conciertos inserto dentro del ciclo Tomavistas Ciudad, que los chicos de uno de los festivales más tempraneros del panorama patrio habían organizado. Un buen puñado de seguidores del comúnmente denominado post-rock se habían dado cita para asistir a una nueva aparición del que quizás sea el grupo señero del estilo en la piel de toro.

Nos referimos a Toundra, que con su más reciente trabajo publicado, “Vortex“, que además abandona, en cierta manera, la nomenclatura numérica que utilizaban en las anteriores entregas de su discografía, significando también un salto cualitativo en las composiciones de la banda, se encuentra en un momento de madurez compositiva y lo evidencia en unos temas con una limpieza y precisión, sin restar complejidad, que quizás antes no aparecía en sus trabajos.

Ausentes de circuito de salas de la capital del reino desde hace una larga temporada (si no contamos su paso por el megalítico Mad Cool), debido en parte al interludio en el que estuvieron inmersos en su proyecto paralelo con El Niño de Elche, Exquirla, Toundra volvían al escenario donde realizaron su última aparición en la capital del reino, allá por el 2017 (leer reseña aquí), y a juzgar por el aspecto de la sala, había ganas de ver en directo de nuevo a la banda.

Abriendo boca, desde la tierra de Tintín, el cuarteto It It Anita comenzaron su particular liturgia sobre las tablas de La Riviera. Con una disposición poco habitual, ya que se colocaron enfrente de ellos mismos, de dos en dos, en lugar de hacerlo hacia el público, esta posición “lateral” hizo que ya desde el primer momento nos diéramos cuenta de que su empeño por diferenciarse del resto es más que evidente.

Embarcados en una amplia gira por la piel de toro (ver fechas completas aquí) para la presentación de su más reciente trabajo discográfico, “Laurent“, publicado el pasado mes de agosto, nos mostraron en los escasos cuarenta minutos que estuvieron en escena su particular y vigoroso hardcore de nueva ola, con estructuras progresivas y ostinatos rítmicos, a lo que añaden un cierto, pero lejano barniz de noise rock, muy en la línea de Refused o Shellac.

Sin dejar de moverse en ningún momento, y protagonizando el momento anecdótico de la noche cuando Damien Aresta saltó el foso y se dedicó a deambular entre el público micrófono (y cable) en mano durante uno de los temas en el tramo final de su actuación, los de Lieja no dejaron indiferente a nadie a base de intensidad y actitud. Metiéndose a más de uno que a priori los desconocía en el bolsillo. Nosotros les seguiremos la pista.

Tras ellos, con la sala ya presentando un confortable lleno, Toundra se disponían a asaltar las tablas para mostrarnos su poderío sonoro. Ante un entregado público, la dupla “Cobra” y “Tuareg es con la que comienzan la descarga, evidenciando que “Vortex” va a tener un plano predominante en la velada.

Sobre las tablas, Macón, Esteban y Alberto muestran su convicción al interpretar sus canciones, y sus acercamientos al borde del escenario para compartir con los allí congregados su disfrute, mientras en el fondo, Alex muestra la solidez y contundencia de una batería que ha dado un salto cuantitativo de calidad en esta entrega discográfica que presentan.

Porque lo que no se puede negar es que los cuatro de Toundra disfrutan con lo que hacen. Disfrutan al tocar y sentir sus temas, pero también lo hacen al ver el resultado de ello en las caras de los que están al otro lado del escenario, mostrando la banda su agradecimiento en numerosas ocasiones durante la noche, incluso a través de las pastillas microfónicas de su guitarra a falta de otra manera de amplificar la voz, esa voz conscientemente inexistente en el imaginario de Toundra que focaliza al oyente en los parajes sonoros a los que nos llevan los del foro mediante esas capas atmosféricas que van construyendo en sus temas. Unos temas extensos en su mayoría, que no tediosos, necesarios para explorar el universo sonoro que han creado a través de su ya dilatada carrera.

También hubo espacio para algunas perlas convertidas ya en clásicos de sus anteriores etapas, aunque creemos que ya comienza a ser un dilema para ellos tener que elegir cuáles son las que sobreviven cada nueva entrega, especialmente cuando entran en juego descargas con temas de largo minutaje como el enorme “Mojave” en las postrimerías de un estupendo concierto.

Un concierto que podría haber sido perfecto de no ser por el sonido, que aunque fue bueno, no pudo disipar la enorme bola de graves que no dejaba apenas distinguir el bajo de Alberto durante toda la velada.

Caras de satisfacción al abandonar el respetable la sala, tras momentos de acercamiento y entrega de puas y listas de canciones a los que se apelotonaban en primera fila de un concierto que apuntala la sólida carrera de una banda imprescindible en la escena musical de la piel de toro.

It It Anita
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Toundra
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