Walter Trout – Madrid (Mon Live 7-11-2018)

Una de las leyendas vivas del blues, Walter Trout, se dejaba caer por la geografía patria este martes pasado.

Trout posee un curriculum de los que asusta. Comenzó a tocar con Percy Mayfield, y de ahí hilvanó con John Lee Hooker, Joe Tex, formó parte de Canned Heat, de los Bluesbreakers de John Mayall, hasta que comenzó su propia andadura en solitario allá por 1989, fundando The Walter Trout Band, y así hasta el día de hoy, girando y sacando discos ya como Walter Trout.

No es de extrañar, con estos antecedentes, que un puñado considerable de seguidores hiciéran cola ante las puertas de la sala Mon Live para poder disfrutar en directo y de cerca de una velada con el que es considerado como el último bluesman vivo.

Y a la hora establecida, Trout hacía aparición escoltado por  la banda que le acompaña , y que como pudimos comprobar, poseían un altísimo nivel.

En pocas ocasiones podemos disfrutar de un artista como Trout. Poseedor de una cercanía, una honestidad y un poder de transmisión de emociones como pocas veces ha visto el que suscribe, se metió en el bolsillo al público desde el primer acorde que hizo sonar con su stratocaster.

Walter Trout es blues en estado puro, aunque lo combina a la perfección con el rock. Como él mismo nos dijo, el blues tuvo un hijo, y lo llamó rock and roll.

Despues de haberse sobrepuesto a una enfermedad hepática que a punto estuvo de llevarselo a la tumba, tras un milagroso transplante volvió a la carga, y ya ha publicado un par de discos desde entonces, en los que en mayor o menor medida, la lÍnea principal compositiva de Trout versa sobre esa experiencia al filo de la muerte, tras la que tuvo que volver a aprender a hablar, a caminar, e incluso a tocar la guitarra, y su empeño para recuperarlo todo, en particular volver a tocar le llevó un año en jornadas de ocho horas diarias.

Capaz de emocionarse incluso al relatar entre tema y tema sus experiencias al respecto, la honestidad le sale a borbotones, como cuando tras un impresionante solo en “Me, My Guitar And The Blues”, que terminó con un Trout rompiendo a llorar embargado por la emoción contenida en el tema, dejando sin palabras al respetable y arrancando de ellos una sonora ovación.

Una cascada de temas en la hora y media durante la que estuvo sobre las tablas, integrando la lista principalmente los que componen lo que hasta el momento es su mÁs reciente trabajo discográfico, We’re All In This Together, hasta que el bluesman da por finalizado el concierto, en el que dejó cancha a sus ilustres escuderos, que han formado parte de formaciones de mucho relumbrón y laurel en el universo musical, para el lucimiento, con solos de cada uno de ellos, e incuso algunas canciones en las que Lance Lopez, su técnico,  se unió a la acústica y a las voces. El público pedía mas, y ante ello, Trout se vió obligado a prolongar su concierto, saltando de nuevo a las tablas para tras un tema puso punto y final a la velada.

La sensacion al abandonar la Mon Live era la de haber asistido a uno de los momentos musicales mÁs honestos desde hace mucho tiempo. El de un hombre fiel a sus orígenes, sus raíces, capaz de emocionar con su guitarra y demostrando el por qué del respeto y admiración que a lo largo de los años ha sabido atesorar.

 

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