No hay nada más grande que el heavy metal

La escapada a Wacken de dos ancianos, un ejemplo del amor por la música

A estas alturas todos habréis conocido que dos personas mayores se fugaron de la residencia en la que viven para poder asistir al festival de Wacken, uno de los eventos dedicados al heavy metal y estilos aledaños más importantes a nivel mundial. Tras notar la ausencia, el personal dio aviso ala policía local, que acabó localizando a tan peculiar pareja de metalheads ya de madrugada. Cuentan las informaciones que los jubilados se resistieron a abandonar el festival, aunque finalmente los agentes de la ley lograron hacerles entrar en razón y los enviaron en un taxi de vuelta a la residencia. No dicen sin embargo las noticias si los policías encargados de su localización se quedaron o no a disfrutar del paraíso del metal, pero resulta sorprendente que el viaje de vuelta a la «cárcel» particular de los dos ancianos fuera precisamente en un taxi.

Y aunque esta historia parece digna de algún tipo de simpática comedia cinematográfica, lo cierto es que es muy ilustrativa de cómo entienden la música la mayoría de seguidores del género. Que el heavy metal no es un estilo musical más no es solo una frase hecha. Los del heavy son probablemente los aficionados a la música más fieles que existen, para bien y para mal. Su fidelidad raya en ocasiones el fanatismo más descerebrado (aunque no podamos encuadrar a KISS dentro del heavy metal -salvo tal vez parte de su etapa en los 80-, no olvidemos también el reciente suceso acaecido con el maquillaje de Peter Criss y una columna de la Catedral de Santiago), pero su importancia para que se siga manteniendo una escena es digna del mayor de los encomios.

En efecto, no hay que subestimar la importancia que tienen los seguidores del heavy metal. Tal vez sean menos visibles por nuestras calles que hace unos años o que cada vez haya más metaleros que no lucen largas melenas, pero lo que está claro es que suelen responder en masa cada vez que hay un gran evento del género. Con una escena como la del rock en general que vive horas bajas, que haya una parte de ella que no se rinde ni baja los brazos es todo un ejemplo. En ese sentido, resulta hasta indignante que todavía hoy haya prejuicios tan marcados desde algunos sectores rockeros hacia elheavy metal. Como en todo, hay cosas buenas, malas y regulares, y que muchos tachen de infantil todo un estilo por las temáticas o las portadas de una parte, es además de una injusticia toda una muestra de cerrazón (algo por cierto de lo que también se acusa al heavy y a sus seguidores) y de cierta ignorancia, por qué no decirlo.

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