Iron Maiden en Madrid 2018: mucho ruido y muy poquitas nueces

Luces y sombras -muchas sombras- de los macroconciertos en nuestro país

Mientras decenas de miles de personas asistentes a festivales eran protagonistas indirecta e involuntariamente en los noticieros nacionales por diversos problemas, este fin de semana en Madrid se celebraba otro de esos eventos masivos que parecen haber pasado un poco más desapercibidos. Y me refiero al concierto que han ofrecido Iron Maiden esta pasado sábado 14 de julio de 2018 en el Estadio Wanda Metropolitano de Madrid con Sabaton y Gojira como bandas invitadas.

Vayamos por partes, porque no pretendo que esto sea una crónica al uso, sino la exposición de una serie de reflexiones que me vienen a la mente después de haber asisitido a tan magno evento. Al fin y al cabo no estábamos acreditados (igual a alguien le sorprende, pero servidor paga entrada religiosamente en la mayoría de los conciertos por cuestión de principios -que uno es gilipollas, vaya-) y estoy seguro de que a estas alturas ya hay suficientes reseñas por ahí como para que me descuelgue yo con otra y además gratis.

Los medios de comunicación como decimos se han hecho eco profusamente de los problemas de cierto festival madrileño al que parece haberle mirado un tuerto, pero, como suele decirse, en todas partes cuecen habas y el concierto de Iron Maiden dista mucho de haber sido el paraíso que nos quiere transmitir el fan medio del heavy metal en las redes sociales. Y dado que parece que la capacidad de crítica y mantener cierta objetividad es algo que gran parte del público del metal ha perdido irremediablemente (o al menos en cuanto a grandes nombres se refiere), no está de más recordar varios detalles. El primero el más obvio: no es de recibo pagar por una entrada alrededor de 100 euros para ser sometido durante 5 horas a semejante sonido. Que en pleno año 2018 uno pague un dineral por un espectáculo auditivo tan deficiente no es de recibo. Echémosle la culpa al recinto, como casi siempre, pero si los problemas ya son conocidos (por lo que he leído ya se había llevado a cabo un concierto en ese estadio), tal vez debería alguien plantearse el buscar alternativas.

En cualquier caso este tema podría tener hasta cierta disculpa, pero hay algo que sí es impepinable: Iron Maiden no ofrecieron un buen concierto. Un concierto aceptable tal vez, pero las desmesuradas opiniones que se están vertiendo por ahí nuevamente me reafirman: el público del heavy es cada vez menos exigente. Y no estoy hablando de repertorio ni de espectáculo, ambos bastante apañados, sino de la propia banda. Y me duele tener que decirlo, pero por mucho que correteen y hagan el saltimbanqui, Iron Maiden están mayores. Vi al grupo torpe, a Dickinson con una preocupante pérdida de voz y entrando a destiempo (por cierto, ¿alguien reparó en los efectos de eco en algunos momentos clave del concierto? pues eso…) y a unos guitarristas que parecían incapaces de reproducir los solos que ellos mismos habían compuesto.

Por lo demás, lo mismo de siempre: precios dignos de festival, accesos que no se habían abierto cuando Sabaton comenzaron su concierto, problemas para acceder a transporte público una vez hubo concluido el concierto,… quien quiera mirar para otro lado y ser feliz por haber vivido una nueva experiencia Maiden es libre de hacerlo, pero luego no nos extrañemos cuando en otro evento nos traten como a borregos.

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