Resurrection Fest. Manual de supervivencia

Se celebra en apenas dos semanas, los próximos 12, 13 y 14 de julio

Resurrection Fest. Manual de supervivencia
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Ya queda poco, poquísimo, para una de las fechas ineludibles del panorama festivalero en cuanto a rock, metal y especies afines de la geografía patria, aunque realmente su poder de convocatoria es tal que desde los cuatro puntos cardinales acuden a la cita las hordas de seguidores fieles.

Nos referimos al Resurrection Fest, uno de los festivales más consolidados del panorama actual y que se llevará a cabo los próximos 12, 13 y 14 de julio en la localidad de Viveiro.

Un día antes, el 11 de julio, se llevará a cabo el warm-up party, en el mismo escenario en el que se lleva a cabo el festival, y esperamos que, como en la anterior edición, agote también las entradas de este día en el que se anticipa en versión reducida lo que conforma el espíritu del festival.

Cierto es que en un acontecimiento de estas dimensiones, y debido a sus características, que hacen que la mayor parte del público que asiste se desplace expresamente hasta Viveiro, pueda resultar abrumador para aquellos que se acercan por primera vez al Resurrection Fest. Es por esto que desde Rock And Roll Army les mostramos algunas pistas para desenvolverse como pez en el agua en la decimotercera edición del Resurrection Fest.

Siempre se puede encontrar información muy útil acerca de cualquier aspecto del festival en la propia página oficial del Resurrection Fest, donde podremos consultar desde horarios, ubicaciones, zonas de descanso e incluso de alojamientos en la zona y de actividades, lugares y qué visitar en la ciudad de Viveiro.

Si aún así les asaltan las dudas, no se preocupen. La amabilidad de todos los habitantes de la ciudad les hará sentirse como en casa.

Una vez dentro del festival, los conciertos se llevan a cabo en los cuatro escenarios ubicados dentro del recinto.

El principal (Main Stage) y el secundario (Ritual Stage) están ubicados en la zona más amplia, con una pradera de cesped donde poder relajarse entre concierto y concierto, y los dos restantes, el Chaos y el Desert, en la zona de acceso a la explanada el primero, y en un lateral junto al acceso principal al recinto el segundo.

Si bien los escenarios están compuestos según categorías, no hay que desdeñar a priori ninguno de los escenarios “menores” (Chaos y Desert), puesto que algunas de las actuaciones más notables y recordadas de pasadas ediciones se han llevado a cabo en ellos.

Esta edición, la decimotercera, verá por segunda vez las evoluciones del Desert Stage, que cosechó un estupendo número de afluyentes en su puesta de largo en la pasada edición del Resurrection Fest.

Si son ustedes de los que quieren estar en primera fila, sudar y sentir todo en primera persona, podrán acercarse a los escenarios cuanto quieran o puedan, pero si no tienen esa necesidad, el festival, dada su distribución, permite disfrutar de las bandas desde cualquier punto sin que se pierda calidad en el sonido, aunque con el inconveniente de la distancia, solventado este último con unas pantallas en las que ver las evoluciones de los artistas en primer plano.

Háganse con uno de los folletos con los horarios y consérvenlo durante el festival para no perderse demasiados conciertos en esta maratón. También, aunque suelen desaparecer incluso ya en el día del concierto previo, el festival edita una pequeña guía donde consultar la información que nos va a ser de utilidad en esos días. Mapas del recinto, zonas de descanso, áreas de restauración y venta de merchandising y un montón de cosas mas.

Otro atractivo añadido a los muchos que atesora este festival es la gastronomía.

Evidentemente, fuera del recinto, la oferta es practicamente inabarcable (recomendamos especialmente el paso por Galipizza, donde los asiduos del Resurrection Fest se dejan ver antes de acudir a una nueva jornada del festival), pero dentro la oferta es igual de buena, y todos sabemos la importancia de la variedad ante la habitualmente anodina temática gastronómica en la mayoría de las opciones festivaleras.

Si los asistentes están avispados y saben dosificar sus tiempos, podrán disfrutar de atracciones y promociones paralelas en los numerosos puestos y puntos de venta que encontraremos en el recinto, donde se llevan a cabo demostraciones, actuaciones, regalo de diversos artículos promocionales, y showcases de bandas, entre otras cosas. Por esto les recomendamos que recorran el recinto para enterarse de estas y otras interesantes alternativas que no aparecen en la agenda.

Además de ello, podremos ver a nuestros artistas favoritos de cerca en la zona de firmas, donde nos podremos hacer fotos con ellos y que nos firmen cualquier cosa que les pongamos delante, como por ejemplo ese disco o camiseta que tanto te importa para hacerlo así un poco más especial.

Si todo esto aún no te ha convencido, hay que añadir a la lista el espléndido clima que hay en Viveiro durante el festival, que, siendo veraniego, no es tan duro como en otros puntos de la geografía patria. Además, podemos disfrutar de las playas de la localidad antes y después de cada jornada del Resurrection Fest.

Así que preparen los bártulos y acérquense a Viveiro este verano, a disfrutar del Resurrection Fest, si nos ven por allí, no duden en acercarse a charlar con nosotros, eso si el impresionante cartel les deja un minuto de respiro. La expectación, alimentada durante el intervalo entre ediciones del festival por las citas del Route Resurrection Fest, es máxima. Nos vemos en Viveiro. Nos vemos en el Resurrection Fest.

 

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