Sleeping With Sirens – Madrid (But 31-05-18)

Sleeping With Sirens, durmiendo con las sirenas

Sleeping With Sirens – Madrid (But 31-05-18)
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Nos hallábamos el pasado jueves 31 de mayo ante un Route Resurrection Fest atípico. Esta situación no era motivada por ninguna circunstancia musical, sino por el hecho de que el grupo que encabezaba el cartel, Sleeping With Sirens, comenzaba la velada antes de iniciar su concierto con un encuentro con sus fans en el que se mostraron amables, atentos y posando pacientemente con todo aquel que se lo pidió.

Casi sin tiempo, las puertas se abrieron al público general, y en pocos instantes la banda que abría la velada, Chase Atlantic, saltaba a las tablas de la sala But, entre los gritos de las enfervorecidas seguidoras que poblaban la, en esos momentos, medio llena sala. Su metal edulcorado consiguió el propósito que pretendían los de las antípodas, calando en la audiencia, que coreaba sus temas a modo de soflamas generacionales.

Tras ellos, llegaba el turno para Chapel. Muchos de los asistentes a buen seguro se preguntaron cual era el motivo para que el dúo se hallara compartiendo cartel con el resto en la sala, pues el estilo que desarrollan no tiene muchos puntos de concomitancia con la propuesta de la velada, aunque probablemente la relación de Chapel con las bandas con las que compartía escenario sea la respuesta a nuestras dudas.

Chapel desarrolló un pop rock bailón, con constantes momentos hedonistas, construidos sobre unas bases pregrabadas que acompañaban a la batería de Kortney Grinwins, que se empeñaba en mostrarnos su repertorio de gimmicks tras los parches, y las intermitentes guitarras de Carter Hardin, que compaginaba con sus correteos a lo ancho del escenario, arengando a los presentes a unirse a la fiesta. Sin duda un refrescante momento que nos trasladó a otras épocas (sonoras), en las que el disfrute primaba por encima de todo.

Cuando Chapel anunciaron que su parte en el espectáculo de la velada llegaba a su fin, la tensión comenzó a crecer en el ambiente de la sala But. Las hormonas empujaban irrefrenablemente a estar lo más cerca posible de los ídolos, y la presión en las primeras filas de una sala ya abarrotada eran más que evidentes.

Cuando las luces se fueron y las linternas iluminaron las tablas para salida de Sleeping With Sirens, todo se cristalizó en un suspiro, y las manos, las pancartas y los gritos llenaron todos los rincones del lugar.

Y allí estaban los ídolos, frente a ellos.

Sleeping With Sirens saltaron a darlo todo, eso sí, con milimétricamente medida precisión y entrega, para que los asistentes experimentaran la vivencia cuasi metafísica de uno de sus conciertos.

Aunque el resto de la banda se empeña a denuedo en brillar, Kellin Quinn los eclipsa irremediablemente, o al menos así lo hace para las y los asistentes a la liturgia.

Un resultón juego de luces sobre una pantalla con el logo de la banda tras ellos son suficientes para que los allí congregados alcancen el éxtasis.

Sonido pulcro, temas compactos, emociones a flor de piel, y casi nada más es necesario para conseguir que la sala al completo caiga rendida a sus pies.

Canciones coreadas de la primera a la última sílaba hicieron que la velada fuera sin duda lo que se esperaba que fuera, y sin duda todos los asistentes salieron con una sonrisa de oreja a oreja tras haber tenido la oportunidad de ver y sentir ante sí a sus ídolos, y escuchar sus canciones de primera mano.

Una buena manera de comenzar a conectar con los sonidos alternativos, en la frontera de la dureza requerida para las bandas de metal, para la mayor parte de los que allí se habían dado cita, y que a buen seguro que hará que la próxima apuesta por la banda en la piel de toro se lleve a cabo en un lugar de mayor aforo.

Chapel
Chapel
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Chase Atlantic
Chase Atlantic
Chase Atlantic
Sleeping With Sirens
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