The Peawees – Zaragoza (Sala King Kong 21-4-2018)

Los italianos finalizaron el concierto en perfecta comunión con su público

En la ciudad del cierzo, cuando hay puente, organizar un concierto en una sala como la King Kong, es una tarea muy complicada, la gente suele volar y la afluencia, es toda una incógnita. Pero aunque las dificultades se multipliquen, tenemos la suerte de contar con salas y promotores que piensan en el público asiduo a los conciertos y que, además, nos hemos quedado guardando la ciudad.

La hora de inicio se retrasó media hora, esperando a los rezagados de última hora. The Peawees saltaron al escenario con la intención de no guardarse nada, en la segunda fecha de su gira española. La banda italiana llegada desde La Spezia, van a recorrer varias localidades, repasando los veinte años que llevan de carrera. Con la primera canción, «Road To Rock And Roll», de su «Dead End City» comenzaba el repaso en el cual se ve la clara evolución del grupo y que nos acerca a sonidos que van desde el rock and roll acelerado de los cincuenta con canciones como «Say Mama» o «Need a Reason», al punk rock de «Ready To Go», «By My Side», pasando por momentos de power pop y garaje. Aparte de repasar sus grabaciones anteriores, también asistimos al estreno de su nuevo single «Stranger» que sirve como anticipo de su próxima grabación larga, que verá la luz a lo largo de este año. Cuando el público estaba en el momento más álgido, pasada una hora, sin darnos cuenta, se despidieron momentáneamente, para reponer fuerzas y volver a deleitarnos con los bises. «Food For My Soul» y «Don’t Knock At My Door» de su «Leave It Behind» fueron las primeras en sonar, para tras dos temas, volver a irse. Pero la audiencia, pedía más, y no les quedó más remedio que volver a salir para interpretar «In The Heart Tonight» y una versión adecuada a su estilo del clásico de The Crystals «Da Doo Ron Ron» para, después de tres temas, acabar su actuación con «Walking Though My Hell», dando por finalizado el concierto, esta vez sí, en perfecta comunión con el público que se rindió al buen hacer de Hervé Peroncini y los suyos.

Se vió claro desde el principio el potencial del grupo, escénica y musicalmente, que les ha llevado a compartir escenario con grandes nombres de la escena garajera como The Sonics y también del punk junto a The Damned, por citar algún ejemplo. Algo que la mayoría de los presentes percibió y disfrutó. Esperemos que nos visiten en su próxima gira y que tengan más seguidores a los que sorprender.

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