Deez Nuts + Bellako – Madrid (Wurlitzer Ballroom 19-04-2018)

Deez Nuts y la nitroglicerina

El pasado jueves, la larga cola de postadolescentes que se congregaba en los aledaños de la sala Wurlitzer Ballroom hacía presagiar una velada animada para el Route Resurrection Fest que nos traía a Deez Nuts a la capital del reino.

Después de haber tenido un show bastante recortado la última vez que se pasaron por la geografía patria, englobados dentro del Impericon Never Say Die Fest, organizado por los de Viveiro a finales del pasado año, parece que había cierta curiosidad por ver como se desenvolverían los de las antípodas encabezando su propio concierto.

Al filo de las diez y media de la noche, Bellako hacían acto de presencia sobre las tablas ante una sala casi completamente llena. Los de la ciudad condal se entregaron desde el primer momento, aunque al comienzo tuvieron algún que otro problema técnico, exhibiendo toneladas de energía y actitud, que fueron correspondidas de manera efusiva por los allí congregados. Surgieron los primeros circle pits, ajustados a las reducidas dimensiones de la sala, y los primeros atisbos de una especie de híbrido entre baile y artes marciales.

Tras un corto set de unos cuarenta minutos largos, dejaban paso a los cabezas de cartel, que iban colocando su equipo sobre el escenario. Había expectación, y la presión por colocarse en las primeras filas, se hacía evidente.

Finalizados los momentos de cambio de equipo en el escenario, Deez Nuts comenzaba a descargar, abriendo con el tema homónimo del que es su más reciente trabajo discográfico, “Binge and Purgatory”, ante el desenfreno y delirio de los asistentes, que coreaban palabra por palabra las letras de la banda, apuntalando el resultado con “Stay True”, homónimo también de su álbum de debut, y volviendo con “Discord” a la presentación de nuevos temas, siempre unidas con el hilo conductor de esas letras con contenido altamente revolucionario, social y crítico con el sistema que son el sello de la casa, y del propio JJ Peters.

El público que llenaba la Wurlitzer, conformado en su mayor parte por post-adolescentes, treintañeros y alguna que otra vieja gloria dispuesta a fajarse con ellos, estaba ya totalmente entregado. JJ Peters no daba crédito ante la excelente entrega que mostraron, y dejó en sus manos en varias ocasiones el micrófono para que se encargaran de las labores locales, y en otras cantaban junto a él las estrofas y estribillos.

La intensidad crecía exponencialmente a medida que avanzábamos la velada, y los de Melbourne se mostraban encantados con la respuesta generada por sus temas, con un peso específico elevado para los que componen “Binge and Purgatory”, pero con espacio también para repasar épocas pretéritas de la banda.

Tras un amago de salida, después de cerrar el concierto con un épico “Your Mother Should’ve Swallowed You”, deciden que no tiene mucho sentido hacer el paripé de abandonar el escenario, y preguntan directamente al público si quieren un par de temas más. La respuesta se la pueden imaginar.

Con la dupla “Rep Your Hood” y  “I Hustle Everyday” cierran en lo mas alto una velada espectacular.

Quizás Deez Nuts no arrastren una legión de fans tras de ellos, aunque llenaron hasta los topes la Wurlitzer Ballroom, pero lo que fue evidente esa noche es que todos los allí congregados se sabían al dedillo los temas de la banda, que capitaneada por el incisivo JJ Peters, forma, con su peculiar mezcla de rap y hardcore, una de las apuestas más contundentes dentro del panorama del hardcore y el metal actual.

Son como un gran recipiente de nitroglicerina, que se agita justo antes de saltar a las tablas.

Bellako
Bellako
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Deez Nuts
Deez Nuts
Deez Nuts
Deez Nuts
Deez Nuts

 

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