Apocalyptica – Madrid (Teatro Nuevo Alcalá 9-4-2018)

Apocalyptica – Madrid (Teatro Nuevo Alcalá 9-4-2018)
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Cómo pasa el tiempo. El sutil movimiento de las manecillas del reloj corre más rápido que Usain Bolt. Parece que fue ayer cuando cuatro muchachos escandinavos tiraron los dados en el mundo discográfico en una arriesgada jugada y la apuesta les salió redonda.

Nos estamos refiriendo a Apocalyptica, que allá por el lejano 1996 publicó el álbum “Plays Metallica By Four Cellos“, versioneando temas del álbum negro y algún que otro clásico de Hetfield y compañía, que alcanzó gran repercusión mundial, y catapultó a los de Helsinki a la fama. En 2016 se cumplieron veinte años de la gesta, y llevan desde entonces embarcados en una gira de aniversario, tocando exclusivamente temas de la banda de frisco. En los coletazos finales de la misma, nos acercamos a ver el estado de forma de Apocalyptica y cómo ha resistido el paso del tiempo su revisión de este recordado y exitoso álbum.

El lugar elegido, el Teatro Nuevo Apolo en la capital del reino, acentuaba mucho más ese carácter de liturgia que parece envolver la actuación de los fineses en esta gira de reencuentro con su punto de salida como proyecto musical.

Una sobria y espartana puesta en escena se mostraba ante nosotros, con los cuatro puestos reservados para los violonchelistas, con unos simples paneles tras de ellos.

Esto y un excelente juego de luces que, aunque bastante simple, con su alternancia de luces blancas y sombras proyectados sobre el cuarteto, se mostró muy adecuado a la filosofía del evento.

Abrirían la noche de igual manera al álbum negro, y cuando los acordes de “Enter Sandman” comenzaron a sonar, el público asistente se entregó totalmente a la causa. Ataviados de indumentarias bastante clásicas como vestuario, apuntalaron con “Master of Puppets“, y las luces blancas, que serían la tónica general de esta parte del concierto, son abandonadas para que los tonos rojos y violáceos acompañen lo que pudiera ser el momento álgido de esta parte de la velada, con el comienzo de “The Unforgiven“, ovacionada en cuanto el público reconoce la melodía.

Parecía que tanto el cuarteto y el respetable fueran encontrándose más cómodos a medida que la noche avanzaba y se mostraban más relajados y sueltos. Esta soltura se desata cuando le toca el turno a “Creeping Death“, consiguiendo que una parte de los asistentes se comiencen a levantar de sus butacas ante la brutal versión que Apocalyptica escupen de sus cellos.

Tal es así que una cuerda del cello de Eicca Toppinen, a la sazón principal maestro de ceremonias de la velada, salta por los aires, siendo inmediatamente sustituida en tiempo record sin parar el tema, cosa que complació al público que así lo mostró con un aplauso de aprobación.

Durante el tema, comienzan ya a levantarse y acercarse al borde del escenario, como suele ser habitual en sus conciertos “cotidianos“, saliéndose un poco del auto encorsetado imaginario que pergeñaron para la velada de esta noche.

Tras ello, el ritmo no hace más que subir, entre algún que otro mensaje de la banda agradeciendo el apoyo del público durante sus ya largos años de carrera, y dedicándoles diversos piropos por su complicidad.

Cierran la primera parte con la dupla “Wherever I May Roam“, tras la que presentan a los miembros de la banda, y “Welcome Home (Sanitarium)“, después de la cual abandonan el escenario con un público que les ovaciona de pie desde la platea.

Ese momento es aprovechado para que en un largo cambio de casi quince minutos, quede preparada la segunda parte de la velada, ya en el formato habitual del
presente de Apocalyptica.

Un sutil cambio de vestuario y abren fuego con “Fade To Black“, que se presta perfectamente con su estructura que va de menos a más para el reenganche del público en el concierto.

De nuevo un cambio de luces para un “For Whom The Bell Tolls“, donde empiezan a pedir abiertamente al público que se levante de sus butacas y se acerque, cosa que consiguen por momentos.

Un puñado de clásicos no hacen si no subir muchos enteros la temperatura del teatro, hasta que los fineses cierran con “Seek & Destroy“, coreado ampliamente por el respetable, y donde cuelan un par de estrofas del riff de “Thunderstruck” de los Young y compañía, amén de los oe-oés típicos de los finales de fiesta.

El público reclama más, ante lo cual saltan de nuevo a escena, enormemente agradecidos con la respuesta que han encontrado esta noche. Un “Nothing Else Matters” cantado a capella por el respetable y un brutal “One” ponen el punto final a una velada memorable.

Entre las escasas pegas que podríamos encontrar, quizás el sonido, excesivamente grave, que hacía perderse en la inmensidad algunas líneas melódicas, no hizo demasiada justicia a la banda, empobreciendo un poco el resultado final. Aunque salieron airosos del trance, quizás restó algo de brillo a la noche.

El público, entregado de principio a fin, en su mayoría seguidores de Metallica, pareció sentirse muy satisfecho con lo allí vivido y experimentado, a juzgar por las expresiones de las caras que vimos al abandonar el recinto.

El veredicto es que estas versiones del álbum negro y clásicos seleccionados de Metallica, soportan bastante bien el embate del tiempo a sus espaldas, y todavía suenan frescas y poderosas.

Ya saben que el fenómeno fan da para mucho, pero eso es otra historia, que diría el señor Wilder.

Apocalyptica. Teatro Nuevo Apolo, Madrid. Listado de canciones

Enter Sandman
Master Of Puppets
Harvester Of Sorrow
The Unforgiven
Sad But True
Creeping Death
Wherever I May Roam
Welcome Home (Sanitarium)

Fade To Black
For Whom The Bell Tolls
Fight Fire With Fire
Until It Sleeps
Orion
Escape
Battery
Seek & Destroy

Bis

Nothing Else Matters
One

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