The Darkness + Blackfoot Gypsies – Madrid (Sala But 4-11-2017)

The Darkness y el barniz glam

The Darkness + Blackfoot Gypsies – Madrid (Sala But 4-11-2017)
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A pesar de estar ya más que enterrados para muchos, el pasado sábado la banda de los hermanos Hawkins se las apañó para colgar el cartel de “no hay entradas” en su cita en la capital del reino, certificando así que la legión de seguidores de The Darkness no ha perdido fuelle.

Loa altibajos de la banda, especialmente motivados por los devaneos de su líder Justin Hawkins con las sustancias psicotrópicas, han definido la historia reciente de un grupo que sucumbió a sus propios efluvios debido al atragantamiento sufrido por la inmensa repercusión a nivel global que tuvieron con su álbum de debut, “Permission To Land”, publicado allá por el 2003.

Sea como fuere, tras su resurrección cual ave fénix, The Darkness se han vuelto a poner en pie, facturando unos álbumes que no están mal, aunque la sombra del debut siga siendo alargada y no alcancen los de este cuando las odiosas comparaciones aparecen. Han vuelto a los escenarios con fuerza, facturando unos potentes directos, y por eso nosotros, en Rock And Roll Army, teníamos ganas de ver cómo se las gastaban en esta nueva juventud.

Para abrir boca, los elegidos fueron The Blackfoot Gypsies, que desde los estados juntos de América apuraron la media hora larga de que dispusieron sobre las tablas. Conscientes de su oportunidad, se volcaron con el público y con una lista de canciones perfectamente elegida para la ocasión, y se metieron en el bolsillo a los allí congregados con su rock and roll de raiz, con ecos a-la-Black Crowes. No en balde provienen de Nashville. De casta le viene al galgo. Excelente sonido, temas movidos y altamente adictivos, y el desparpajo, sobre todo de Matthew Paige, que al frente de la banda se mostró comunicativo y mantuvo la atención del público durante el tiempo que duró su actuación sobre las tablas de la sala But, donde tocaron casi únicamente temas de su más reciente trabajo discográfico, “To The Top”, publicado este año. Realmente excelente concierto el que facturaron Blackfoot Gypsies, que nos dejó con ganas de más. Estaremos atentos para repetir en cuanto tengamos la oportunidad.

Y tras dejar el escenario limpio como la patena, saltaban a escena los esperadísimos The Darkness, con un Justin Hawkins embutido en un dos piezas dorado, y atacando los acordes de “Open Fire” entre la algarabía del público. Al llegar el segundo tema, hace evidentes signos para que los fotógrafos abandonemos la primera fila, detrás del foso curiosamente vacío, y dejen de tomar imágenes de él y de su banda. Suponemos que los restos del descomunal ego que estuvo a punto de enterrarlos todavía afloran de cuando en vez del interior del bueno de Justin.

Un escenario sobrio, aunque con unas luces bien colocadas, para dar más empaque a una milimétricamente cuidada imagen de cada uno de los miembros de la banda, tal y como The Darkness siempre nos han tenido acostumbrados, sumaba puntos al buen sonido que, sin ser perfecto y sufrir diversos contratiempos con las guitarras y voces a lo largo de la noche, hizo que los temas sonaran potentes y sin fisuras.

Toneladas de actitud y estudiadas poses fueron también exhibidas, sobre todo por parte de Justin, y una capacidad pasmosa por su parte para interaccionar con el público, con el que intercambió comentarios, chascarrillos, mostró su flema británica, e incluso tomó prestada una chaqueta de una de sus seguidoras para ponérsela durante un tema, y devolviéndosela al término del mismo, no sin antes hurgar en los bolsillos y hacer bromas acerca de lo que la propietaria llevaba en ellos.

Una parte central en la que Justin se sienta al teclado para interpretar un par de temas, que cierran con una ampliamente coreada “Friday Night”, a partir de la cual el concierto comienza exponencialmente a subir de temperatura, improvisando un pseudo ritmo con riff para acompañar los gritos de oé-oé-oé que el público les regalaba.

Algún tema de su más reciente trabajo discográfico, “Pinewood Smile”, se cuela entre medias de sus canciones, que muestra la evidente diferencia con temas de su primera etapa como “Every Inch Of You”, “Get Your Hands Off My Woman”, o una efervescente “Growing On Me”, con la que cierran su concierto.

Ante la insistencia del respetable, aunque se hicieron de rogar, aparecieron de nuevo, con un Justin sin cazadora mostrando su torso desnudo, anunciando que tocarán un tema más antes de dar por concluida su cita en el foro. ¿Se imaginan cuál?

Con una intro a volumen recortado en la que el público interpreta a capella las primeras estrofas, arrancan con toda la artillería pesada “I Believe In A Thing Called Love”, su himno más reconocido en el orbe, con el que cierran la fiesta poniendo patas arriba la sala.

Nosotros no podemos negar que The Darkness se halla de nuevo en un buen estado de forma y que factura conciertos realmente solventes y entretenidos, pero no podemos quitarnos de detrás de la oreja la sensación de que tras todo ello, parece que hay una impostación que no es del todo real, o por lo menos, que no posee la chispa que otrora el grupo de los hermanos Hawkins poseía. Una sensación de que se conduce con piloto automático y se reproducen los gimmicks de estrellas de rock que rozaron con la punta de sus dedos.

Aún así, visto lo que ocurrió, como el público se entregó, disfrutó y coreó los temas de The Darkness, nos da la sensación que nuestra opinion al respecto no es demasiado relevante. Siempre es bueno que los conciertos de rock, y por extensión de todo tipo de género musical, se salden como lo hizo el que The Darkness nos ofreció en la capital del reino. Con las entradas agotadas y la sonrisa en los rostros del público al abandonar la sala.

The Darkness, sala But, listado de canciones

Open Fire
Love Is Only A Feeling
Southern Trains
Black Shuck
Buccaneers Of Hispaniola
One Way Ticket
Givin’ Up
All The Pretty Girls
Barbarian
Why Don’t The Beautiful Cry
Friday Night
Happiness
Every Inch Of You
Makin’ Out
Solid Gold
Get Your Hands Off My Woman
Growing On Me

bis

I Believe In A Thing Called Love

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