Mogwai + Muñeco – Madrid (La Riviera 25-10-2017)

El paso al frente de Mogwai

A nadie se le escapa que a estas alturas, Mogwai es algo más que una banda de rock. Han conseguido modelar su lenguaje para no perder la frescura con la que abrieron las puertas del género que procesan, y de cuando en vez consiguen abrir también las ventanas para que un soplo de aire fresco renueve y mantenga su post rock en la cresta de la ola.

Con su más reciente trabajo, «Every Country’s Sun”, han dado un pequeño giro de tuerca hacia sus épocas pretéritas abandonando esa fase cuasi-errática en la que sus devaneos con las bandas sonoras, y probablemente con más incidencia la salida de John Cummings, había hecho retroceder en cierta manera esas aristas que los de las tierras altas mostraban en sus temas.

Por supuesto no son nada desdeñables estas ilustraciones sonoras entre las que cabe destacar muy por encima la que arropó la también estupenda serie «Les Revenants», aunque para muchos han constituido un retroceso en la línea compositiva de la banda.

Sea como fuere teníamos la oportunidad -avanzada ya hace unos meses en la ciudad condal cuando protagonizaron un concierto “inesperado” en el Primavera Sound-, de ver cómo Mogwai se desenvolvían en directo, tras la ya comentada marcha de Cummings, y la baja obligada por motivos de salud de Martin Bulloch, con Cat Myers como sustituta para esta gira, que salió airosa del trámite, aunque no posee aúnla capacidad de matices de Bulloch.

Antes de que saltaran al escenario, aparecieron, desde la ciudad condal, Muñeco. Una banda que nos ofreció unas composiciones situadas en el entorno del post rock mas psicotrópico y psicodéllco, con raíces más alternativas y un sutil punto bailable en alguno de sus temas. Realmente interesante su propuesta, que creemos caló entre los asistentes. Les seguiremos la pista para ver cómo se desenvuelven en futuras ocasiones.

Un rato mas tarde Mogwai salían a escena. Con las ausencias antes comentadas, y la incorporacion de Alex Mackay a la guitarra y teclado, parece que el peso especifico de Stuart Braithwaite ha subido muchos enteros. De hecho, se comporta y actúa como el verdadero director de orquesta del grupo, más notable esto si cabe, siendo el que aporta la voz a las escasas composiciones que en el universo sonoro de Mogwai cuentan con ellas.

Tras un comienzo con fuerza, aunque titubeante, fueron cogiendo velocidad a medida que los temas se iban sucediendo, consiguiendo que el concierto fuera de menos a más. Hay que decir que el sonido, aún siendo bueno, no brilló esa noche, y siendo Mogwai una banda en la que los matices tienen tamaña importancia, restó ese extra que echamos de menos durante toda la noche en la actuación de los de las tierras altas.

Los momentos en los que la visceralidad sonora se apoderaron de la banda fueron quizás lo mejor de la noche, los cuales se concentraron con mayor brillantez en “Rano Pano” aunque echamos un poco de menos algo más de garra cuando las distorsiones y las guitarras saturadas salen a escena. La sombra de Cummings es alargada. Otro momento destacable de la noche fue “Helicon 1”, donde Mogwai muestra su maestría modulando las atmósferas a su antojo.

Unas pinceladas más fue todo lo que Mogwai nos ofreció hasta que llegó el momento en el que con “Mogwai Fear Satan” dieron por concluida una noche con algún que otro traspiés y algúnos momentos al ralentí. Quizás la nueva formación necesite algo más de tiempo de rodaje para que el engranaje fluya como antaño.

Aún así, Mogwai es mucho Mogwai, y ofrecieron un concierto a velocidad de crucero que para sí hubieran querido firmar otros. Los momentos que consiguieron crear en la velada fueron mágicos, y así lo atestiguaban las caras de la mayor parte de los asistentes a la salida del evento. Nos quedamos con las ganas de volverlos a ver en un futuro no muy lejano para descubrir si el sol sigue brillando en todos los países.

 

Comentarios

Comentarios