Entrevistamos a Luis Kleiser de The Kleejoss Band

Entrevistamos a Luis Kleiser de The Kleejoss Band
4 (80%) 37 votes

“El rock se está convirtiendo
en algo más minoritario,
para gente de gusto refinado”

Parece que hayan pasado lustros pero en realidad The Kleejoss Band debutaron hace cuatro días como quien dice. Y cuatro es precisamente el número de discos que llevan editados desde 2014, año en el que se estrenaron tanto en directo como en estudio. El último de ellos, “Inception”, fue lanzado a comienzos de este mes de octubre y la excusa para volver a traerlos aquí. Los que seáis lectores habituales de Rock and Roll Army ya sabréis que son uno de esos grupos por los que sentimos un cariño especial. Por eso -entre otras cosas- hemos decidido hacer una entrevista un poco diferente en esta ocasión. Queríamos que no se tratase de un simple cuestionario sobre el lanzamiento del nuevo disco, así que estas preguntas pretenden llegar un poco más allá…

– Os he entrevistado varias veces a lo largo de los años, así que si me lo permites hoy quiero salirme un poco del típico cuestionario donde os pregunto por las nuevas canciones, la grabación, qué temas vais a tocar en directo y todas esas preguntas obvias. Aunque de esta no puedo escapar: ¿Es “Inception” de nuevo una especie de disco conceptual? Yo veo cierta línea argumental que se resumiría más o menos en despojarnos de lo superfluo, quedarnos con lo que de verdad importa y recobrar otra vez la inocencia. ¿Va por ahí la cosa o es que elegí mal día para dejar de esnifar pegamento?

– Tu pegamento va bien. “Inception” se ha escrito en un momento en el que cada vez que veo las noticias entiendo menos el mundo en el que vivimos. A eso le añado el ajetreo de este sigo XXI, donde todo va a toda velocidad y no hay tiempo de asimilar nada ni reflexionar sobre ello. Con “Inception” tratamos de echar el freno y volver a lo más básico, a cuando las cosas eran sencillas. Ir al origen de todo para tratar de comprender algo de lo que nos rodea. Ante la barbarie, ser humanos. Más humanos que nunca. Pero deja el pegamento quieto ¡eh!

– Esta tampoco es que sea demasiado original: “River Sound Unleashed” fue un disco que significó mucho y en el que os mostrásteis muy por encima del nivel no solo de muchas bandas nacionales, sino también de otras tantas internacionales al menos. ¿Sentíais la presión de tener que mejorar un disco así cuando componíais y grabábais “Inception”?

– En realidad no, o al menos no porque “River Sound Unleashed” fuera un disco tan bueno. Además lo de “mejor-peor” son conceptos muy subjetivos. Quizá sí tuvimos inquietud porque estábamos encontrando un sonido diferente y estábamos arriesgando con algunos temas y no sabíamos la reacción que podrían tener nuestros seguidores. Es como cuando compras un regalo que te parece cojonudo con toda la ilusión del mundo pero no estás completamente seguro de que le vaya a gustar al que lo va a recibir y estás esperando verle la cara. Esa fue la clase de presión que sentimos… No sé si me explico.

“Nunca hemos vivido nada insalvable
que nos hiciera replantearnos nuestra forma
de hacer las cosas o tirar la toalla”

– Este que acabáis de lanzar es ya vuestro cuarto disco, momento yo creo más que oportuno para echar la vista atrás. ¿Qué queda de aquella The Kleejoss Band que se presentó en La Casa del Loco en junio de 2014, qué os habéis dejado por el camino y qué habéis ganado desde entonces?

– Por el camino nos hemos dejado un guitarrista y bastante dinero en gasolineras y restaurantes de carretera. Todo lo demás permanece intacto. Tenemos la misma ilusión del primer día, las mismas ganas de tocar y de hacer nuevas canciones. En cuanto a lo que hemos ganado, creo que ahora sonamos mejor que antes, tocamos mejor y creo que hacemos las cosas de forma más profesional. También hemos ganado algunos premios, buenos amigos en bandas y salas y sobre todo un buen puñado de fieles seguidores que cada vez es más numeroso. A esto añadimos otro guitarrista y gran respeto de crítica y promotores, que no es poco. El balance es más que positivo.

– Siguiendo con los balances, ¿cuál crees que ha sido el momento más álgido para el grupo y cuál el más bajo en estos años?

– Hemos tenido muchísimos momentos buenos… la salida de cada álbum, conciertos memorables, unos cuantos sold outs, los Christmas Shows, buenas críticas y aún así sigo pensando que lo mejor está por llegar. ¿El momento más bajo? A veces te dan bajones cuando las cosas no salen como esperas, pero nunca hemos vivido nada insalvable que nos hiciera replantearnos nuestra forma de hacer las cosas o tirar la toalla. Quizá lo peor de todo es que eligieran a Los Zigarros como teloneros de los Rolling Stones en vez de a nosotros. Eso duele.

– Y ya que hablamos de balances, dicen que no hay mejor manera para una banda de hacer balance que grabando un disco en directo. ¿Qué fue de aquella idea que tuvistéis de lanzar un álbum en vivo? ¿Quedó aparcada definitivamente o algún día veremos un “Live” vuestro?

– No, eso sucederá algún día. Lo que registramos aquella vez no tenía la calidad suficiente para empaquetarlo y pedirle a la gente que pague por ello. Se grabó en nuestro último Christmas Show que acabó convirtiéndose en una gran bacanal de invitados y donde tanto el público como nosotros acabamos perdiendo los papeles y el control de la situación. Fue posiblemente el bolo más memorable que hayamos hecho nunca y todos los que estuvimos allí lo pasamos en grande, pero escucharlo ahora es como si un amigo te recordará tu comportamiento después de una gran borrachera. Llegará otra ocasión mejor sin duda.

– Mójate: si tuvieras que elegir un único tema que os representase como banda ¿cuál sería? Puedes elegir uno de “Inception” y otro del resto de vuestras obras.

– De nuestro nuevo disco “Inception”, y del resto de discos quizá “River Sound Unleashed”. Esos dos temas pueden ser una buena fotografía de la banda. Pero hay temas como “Ode To The Naiads”, “Ballad Of The Working Class Man” o “Plasticland” que no pueden faltar para el público. Si no los tocas te puedes meter en problemas.

– Otra complicada: ¿cuál es el tema que hayas compuesto del que te sientas más orgulloso?

– Pues seguro que no es el mejor, pero elijo “A Coin For The Ferry Man”. No tiene letra, y simplemente estoy tocando una guitarra acústica. Estoy orgulloso porque lo escribí expresamente para un buen amigo que acababa de perder a su padre y pude incluirlo en el disco para mostrarle mi cariño. Sí, ese sin duda.

“Los tiempos de éxito del
rockero déspota, distante
e inaccesible han terminado”

– Cambiando radicalmente de tema, tengo que reconocer que soy bastante pesismista en general y acerca del futuro del rock en particular. Y ahora que se ha muerto Petty lo veo todavía más negro. A vosotros no parece iros del todo mal, ¿hay futuro para el rock and roll? ¿Y para el rock en este país?

– Yo sigo con mi eterno optimismo y sigo pensando que sí. Lo que sucede es que estamos viviendo un proceso en este país en el que el rock se está convirtiendo en algo más minoritario, para gente de gusto refinado que no se traga cualquier cosa que ponen en la radio. Puede que asuste que parece no haber relevo y que la media de edad en las salas es cada vez más alta. Pero supongo que es algo cíclico, los fans del rock and roll empezamos a tener hijos que crecen con canciones de Young o de Hendrix y que tarde o temprano volverán a ver el rock como la música transgresora que les alejará de la moda del reggeton de turno que les toque. Aceptemos la disminución de público, pero digamos también que es mucho más fiel y con mejor gusto… Si todavía quedan joteros en Aragón, ¿cómo van a desaparecer los aficionados al rock?

– Podría decirse que funcionáis más o menos bajo esa máxima de toda la vida de disco-gira-disco-gira… En ese aspecto creo que estáis ayudando a dinamizar un poco la escena subterránea del rock en este país. ¿Os sentís parte de algún movimiento o al menos de un grupo de bandas que han tenido de alguna manera que volver a abrir camino?

– Es posible que sí. Tenemos muy buenas relaciones con bandas de aquí y de fuera que trabajan de la misma manera. En ese sentido sí creo que pertenecemos a un movimiento común, aunque no me atrevería a dar nombres por temor a dejarme alguna en el tintero.

“Creo que poco a poco
la escena nacional
se está dignificando”

– Soy de la opinión también de que algunos grupos por su procedencia también tienen que sortear más handicaps o demostrar más que los que surgen en Madrid o Barcelona. Tal vez no demostrar, pero que son aceptados con ciertas reticencias. ¿Tenéis vosotros esa misma impresión?

– No lo sé. A veces también pienso que conseguir destacar en ciudades tan grandes como Madrid y Barcelona donde hay cientos de bandas es muy complicado y que puede ser más sencillo ser cabeza visible en algún lugar más pequeño para que te hagan algo de caso en otras partes. Al final no importa demasiado de donde seas si trabajas bien, haces buena música y tratas bien a la gente. Y quiero insistir en este último punto porque los tiempos de éxito del rockero déspota, distante e inaccesible han terminado. Debes ser un tipo agradecido y amable con los promotores que te ayudan a montar tu concierto y mezclarte con la gente después del bolo, hablar con ellos y escucharles. Hay que prestarles atención porque han gastado su tiempo y su dinero en ir a verte. Eso ayuda tanto o más que ser un figura con la guitarra. La gente está cambiando el chip y comienza a mirar la persona que hay detrás del músico; ser un capullo puede ser tu tumba.

– Por cierto, ¿qué impacto crees que está teniendo vuestra música y la de otros grupos con los que tenéis una relación bastante cercana en la escena nacional?

– No sabría decirte. Quizá la creación de eso, de una sensación de escena y hermanamiento. De saber que hay guerreros como tú en la misma trinchera y que estamos ahí para ayudarnos unos a otros. Y también creo que poco a poco la escena nacional se está dignificando. Ya cuesta cada vez más ver esas diferencias de calidad entre “lo de aquí” y “lo de allí”; cada vez con más frecuencia ves gente que disfruta en los conciertos con las bandas de aquí tanto o más que con las de fuera. Incluso hay locos que hacen viajes para poder ver bandas del país; eso antes no era tan habitual.

– Hace unos días habéis tocado en casa, en plenas fiestas del Pilar, y con Luke Winslow-King como invitado especial. Yo estaba allí y estuvo genial a pesar de que sospecho que no habíais tenido oportunidad de ensayar mucho juntos. Como fans a todos nos gusta ver este tipo de colaboraciones de nuestros artistas favoritos, pero ¿qué os aporta a vosotros como músicos? ¿Os enriquece de alguna manera como intérpretes o compositores o se trata solamente de pasarlo bien?

– Luke supo qué canción íbamos a tocar con él cinco minutos antes de arrancar el bolo. No hubo ningún ensayo ni encuentro previo y agarró la guitarra por primera vez con nosotros directamente en el concierto. Es un grande y puede permitirse hacer estas cosas. Para nosotros este tipo de colaboraciones son sueños de fan cumplidos. Después, cuando consigues recoger la mandíbula y analizas lo que ha pasado tomas nota de cosas que debes aprender de los maestros. Son momentos memorables, de los que no se olvidan y también una forma de ofrecerle a la gente algo especial e inesperado para que puedan decir “yo estuve ahí”.

– Vamos a acabar volviendo al principio… a “Inception”, ¿qué les dirías a nuestros lectores que todavía no os conozcan para convencerles de que tienen que escuchar vuestro nuevo disco?

– Utilizaré psicología inversa. Les diría que es una mierda de disco y que suena de pena… lo peor que se ha grabado en este país en décadas y que no tienen cojones a escucharlo.

– ¿Y dónde tendrán oportunidad de hacerlo? ¿Cuáles son vuestros próximos conciertos?

– Si tienen el valor de hacerlo, lo encontrarán en plataformas digitales habituales. Comprarlo de momento a través de nuestra página de Facebook sólo para los muy valientes. Este mes de octubre estaremos en León. Luego pasaremos en noviembre por Zaragoza y Madrid. También pasaremos por Barcelona… Que sigan nuestra página de Facebook porque el calendario de fechas se actualiza constantemente.

– Una última concesión a lo de siempre: ¿Alguna cosa que quieras añadir antes de despedirnos?

– Que os queremos mucho y os damos las gracias a todos y cada uno de los que estáis ahí apoyándonos. Hey, hey, my, my, rock and roll will never die!

Fotos: Jaime Oriz

Comentarios

Comentarios