Galactic Cowboys – ‘Long Way Back to the Moon’ (Music Theories Recordings 2017)

Un disco que como mínimo representa un regreso muy digno

Estaba claro que un grupo con tintes progresivos, riffs de guitarra a lo thrash metal y melodías en la tradición beatleniana resultaría una mezcla demasiado rara incluso para aquella década tan dada a extraños maridajes como fueron los años 90 del pasado siglo. Por eso no es de extrañar que hayan tenido que pasar más de quince años para que un grupo como Galactic Cowboys decidiera volver a la palestra con su formación original: Ben Huggins a las voces, Alan Doss a la batería y voces, Dane Sonnier a la guitarra y Monty Colvin al bajo y también voces.

De nada sirvió a los de Houston contar con fans tan notables -y tan dispares entre sí, algo que también daba muestra de la variedad estilística de los texanos- como Jellyfish, King’s X, Kevin Gilbert, Dream Theater o Anthrax. En los albores del nuevo siglo el grupo arrojó finalmente la toalla, no sin antes haber conquistado a pulso ese estatus tan querido para los críticos como completamente inútil para los músicos que es el de «grupo de culto».

Cabía preguntarse si su particular melting pot musical, aparentemente tan deudor de un momento y una atomósfera tan particulares, seguiría vigente en 2017 Y a falta de justo un mes para que se edite este «comeback», «Long Way Back to the Moon», ya os puedo avanzar que la espera de tres lustros largos ha merecido completamente la pena.

Galactic Cowboys han retomado aquí su sonido clásico, aunque se note que la producción ha intentado encajar con los estándares actuales, algo que consigue perfectamente sin necesidad de traicionar su pasado. «Long Way Back to the Moon» parece perseguir así una mixtura en la que hay cabida para todas sus obsesiones, algo así como un totum revolutum en el que entresacamos las armonías vocales de Alice In Chains, los momentos más melódicos de los británicos The Wildhearts, los riffs cortantes de Helmet o las guitarras que inventaron el metal de los 90 de Pantera.

Y una vez escuchado la respuesta es no: no, «Long Way Back to the Moon» no suena forzado; y no, este regreso tampoco suena desfasado ni propio de otra era. ¿Se encuentra a la altura de sus mejores obras de hace dos décadas? Bueno, creo que todavía no puedo responder a eso. Pero sí puedo decir que a mí este disco me tiene bastante enganchado. Destacaría temas como «In the Clouds», «Next Joke», «Drama», «Losing Ourselves», «Agenda» o la propia «Long Way Back to the Moon», que no me extraña que haya dado título al álbum porque probablemente es la mejor composición de todas. Atentos también a los dos bonus tracks, sobre todo «Say Goodbye to Utopia», que podrían formar parte perfectamente de los temas «normales» del disco. Un disco que como mínimo es un regreso muy digno.

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