The Kleejoss Band – ‘Inception’ (Sweet Caroline 2017)

Han creado un sonido propio en el que caben southern rock, Neil Young, Pearl Jam, Black Crowes o rock americano, formando un carácter perfectamente reconocible

En los 60 y 70 lo habitual era que las bandas de rock mantuviesen un ritmo de publicación de uno y en ocasiones incluso hasta dos discos por año. Es cierto que debido a las limitaciones tecnológicas, por aquel entonces los álbumes no solían durar más de 35-40 minutos, y solo unas pocas bandas consagradas podían permitirse excepcionalmente lanzar un disco doble.

La situación cambió a mediados de los 80 gracias a la irrupción del disco compacto, artilugio que permitía a los compositores explayarse durante aproximadamente hora y cuarto. La duración media de los discos de rock aumentó considerablemente, pero también aumentó a su vez el tiempo que transcurría entre obra y obra por culpa de este y otros factores.

Así, que hoy en día un grupo mantenga una regularidad similar a la de aquellas de la era clásica del hard rock no solo es raro, podríamos decir que es casi un milagro. Sobre todo teniendo en cuenta que hay pocos grupos que puedan permitirse vivir exclusivamente de su música -no sé de muchos dentro de nuestras fronteras-, y los que sí pueden deben dedicarse a girar casi sin descanso ya que actualmente las ventas de discos están por los suelos, algo que puede ir en detrimento del tiempo para componer y sobre todo para registrar nuevas composiciones.

Por todo esto admiro a una banda como The Kleejoss Band, un grupo que en relativamente poco tiempo ha logrado construir una cada vez más sólida base de seguidores, además de no faltar a su cita anual con los estudios de grabación. Y algo así solo puede hacerse a base de trabajo y constancia, algo que parece obvio pero que visto el panorama no muchos pueden/deben de aplicarse.

Cada vez que pienso en los inicios de The Kleejoss Band, una banda que personalmente he visto crecer y desarrollarse muy de cerca, me parece mentira que solo hayan pasado poco más de tres años desde su presentación en sociedad a mediados de junio de 2014. Y creo que parte de la culpa de esta percepción errónea la tiene precisamente el que en este tiempo apenas hayan parado, ya sea girando por muchos rincones de la península o como decía antes, no faltando a su cita anual con el formato grabado. Tres discos en el camino («Wind City Haze» -2014-, «Villa Modesta» -2015- y «River Sound Unleashed» -2016-) y uno ya «en capilla», este «Inception» del que os voy a hablar y que estará disponible a partir de este próximo lunes 2 de octubre de 2017. Y conciertos, muchos conciertos. Sinceramente, su capacidad de trabajo me parece digna de elogio.

Comienzan los 44 minutos exactos de «Inception» con «Switch the Lights On», un tema que juega al despiste, como una larga y calmada intro que deriva en las guitarras más saturadas que hayan grabado nunca y en la que la voz de Luis Kleiser parece ser el elemento más reconocible al que podamos asirnos. Pero a partir de ahí ya nos movemos por terrenos más familiares.

Porque The Kleejoss Band han creado un sonido propio en el que caben southern rock, cierto aire desértico, la épica eléctrica de Neil Young, el acercamiento al rock de unos Pearl Jam, el groove de unos Black Crowes o el estilo netamente americano, formando un carácter musical que ya es perfectamente reconocible. En ese aspecto, pocas sorpresas más podemos encontrar, aparte de que esta sea la primera obra que graban con su actual formación, algo que por fuerza se tiene que notar aunque solo sea por el cambio en la composición química; asunto nada traumático en cuanto a la orientación sónica por otra parte, aunque la banda haya añadido aquí algunos recursos nuevos a su paleta.

Sí que se echa en falta tal vez un tema que sirva de ariete ya que no tenemos aquí un single claro. Por eso las primeras escuchas pueden resultar un tanto estériles en la búsqueda de un favorito. Pero pasado ya cierto número de reproducciones, puedo decir que yo sí tengo un destacado personal, esa oda a la infancia y a los veranos interminables que es «Mullberry Trees», algo raro tratándose de mí ya que se trata de un melancólico tema de regusto acústico y servidor siempre suele preferir canciones con riffs potentes. ¿Pero quién puede resistirse a un estribillo como ese y a esos coros casi gospel?

Con más escuchas uno se da también cuenta de que «Meet My Heroes», «Worn Out and Jaded», «Shoulder of Giants», las dos partes de «On Loneliness» («Lone Wolf Howlin'» y «Farewell Lone Wolf»), «Feather In My Cap»… no son tampoco malas bazas y que, probablemente, el mayor problema de «Inception» sea que llega después del que para mí es su mejor disco hasta el momento, «River Sound Unleashed».

Como suele decirse, el tiempo y la perspectiva situarán a este «Inception» en su lugar, pero estoy seguro de que una adecuada exposición a su directo subirá también la nota general de un disco que, por otra parte, se defiende bastante bien él solito.

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