Ultra Infierno – ‘Atroz’ (Autoeditado 2017)

Un disco simpático de heavy old school y letras cafres

Hace muchos años que dejó de interesarme el heavy metal cantado en castellano. Y la razón es bastante sencilla: la gran mayoría de grupos que han surgido desde hace algunos lustros reproducen una serie de tics que personalmente me repelen. Lejos quedan los tiempos de gloria de los clásicos patrios del estilo, y aunque las generaciones más jóvenes veneren a una serie de bandas que no puedo más que tildar de insoportables y caricaturescas, yo probablemente desde finales de los años 80 no he disfrutado con ninguna nueva banda nacional.

Pero hete aquí que hace unos días cayó en mis manos este modesto CD de un grupo para mí desconocido de Barcelona. Y lo primero que sorprende es que su vocalista, conocido como Chacal, está muy lejos de los estomagantes cantantes españoles que tanto abundan, algo que se agradece. Se agradece mucho. Punto pues para Ultra Infierno.

Si además la banda se declara «cacófonica y malintencionada mezcla entre Accept, WASP y Motörhead» casi les vamos anotando como mínimo otro medio punto. Y no porque sean influencias poco obvias, que no lo son para nada, sino porque probablemente pocos grupos siguen realmente semejantes coordenadas musicales.

Y aunque sí que veo la conexión Motörhead/Accept pero bastante menos la de WASP, musicalmente podemos decir que Al.Duch a las guitarras, Gus al bajo y J.B. Ibáñez a la batería tejen un áspero manto sobre el que se aposenta perfectamente la voz gritona del citado Chacal.

«Atroz» son diez canciones con letras cafres y heavy desenfrenado de la vieja escuela que, con una producción sencilla pero efectiva, consiguen al menos alejarse de las corrientes imperantes por estos lares en el estilo. Y no voy a decir que Ultra Infierno vayan a ser los salvadores del estilo, pero al menos les ha quedado un disco simpático. Es buena señal que servidor no haya sentido la necesidad de parar la reproducción al segundo o tercer tema, creédme. Y eso tal y como está el patio ya es bastante.

PD: Atentos a la portada en reconocido homenaje a la imaginería de la Hammer (la productora británica de cine, no la revista).

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