Rex Brown – ‘Smoke On This…’ (Steamhammer/SPV 2017)

Desde que abandonara Down en 2011, poco hemos sabido del bueno de Rex Brown. Primero vino el disco de Arms of the Sun, proyecto de corto recorrido (si no me equivoco únicamente editaron un debut homónimo) del que ya formaba parte antes de la espantada. Posteriormente y coincidiendo más o menos con su salida del supergrupo de sludge, el que fuera bajista de Pantera montó junto al batería Vinny Appice otra especie de superbanda del metal, Kill Devil Hill, que tras dos trabajos de estudio en principio siguen activos (o lo han estado al menos hasta tiempos bastante recientes, aunque el ex de Type O Negative y actualmente con Danzig, Johnny Kelly, haya sustituido al hermano pequeño de Carmine a las baquetas).

Sea como fuere, la edición dentro de exactamente una semana de este debut en solitario de Brown ha sido toda una sorpresa, al menos para mí. En primer lugar porque siempre había pensado que Rex era un jugador de equipo. Uno muy bueno que aporta solidez a las cuatro cuerdas y una inconfundible estampa, pero un jugador de equipo al fin y al cabo. Nada más lejos de mi imaginación por lo tanto que un disco como solista. Pero también -o tal vez debería decir sobre todo- por el contenido de este «Smoke On This…»: once canciones en las que apenas hay rastro de riffs o estructuras que nos recuerden a Pantera, Down o al metal en general.

Pero hay más cosas, puesto que para este su primer álbum firmado bajo su propio nombre, Rex ha tocado la guitarra y ha cantado. Y para ser su primer acercamiento grabado al rol de guitarrista-vocalista hay que decir que no está nada mal. No hablamos de un guitarista pirotécnico -tampoco le hace falta, aquí ha tocado la rítmica- o de un cantante con un registro espectacular, pero se nota que al menos le ha puesto ganas al asunto: como vocalista el tío transmite -y si no os lo creéis escuchad su trabajo en «One of This Days»-, y también es capaz de ejecutar ciertas armonías vocales. También ha grabado, cómo no, el bajo, mientras que de la guitarra solista se ha ocupado Lance Harvill, viejo amigo de Brown; tras la batería ha estado el versátil Christopher Williams, que ha pasado por bandas tan distintas como Blackfoot o Accept además de tocar para la estrella del country Lee Greenwood. Finalmente, de la mayor parte de la producción se ha encargado Caleb Sherman (Little Big Town, Porter Block), con alguna aportación de Peter Keyes (Lynyrd Skynyrd).

Como decía antes, «Smoke On This…» no es el típico disco que cualquiera podría esperar de alguien que formó parte de una de las bandas fundamentales del metal. Aquí Rex se ha dejado llevar más o menos sutilmente por sus influencias de juventud, todas esas grandes bandas de los 60 y 70 como Beatles, Led Zeppelin, Lynyrd Skynyrd o Pink Floyd, aunque también podemos intuir aquí la sombra del Ozzy Osbourne ochentero (el riff de «Low Rider») o de Alice In Chains por ejemplo.

El resultado es un disco que huele a añejo y que además es bastante ecléctico en cuanto a su propuesta, aunque no hasta llegar al punto de desconcertar al oyente. Se nota que Brown se ha dejado llevar por lo que llevaba dentro y ha armado un conjunto de canciones que podríamos encuadrar en su mayoría en lo que hoy en día se llama classic rock, con una serie de riffs de puro hard rock que se complementan con momentos más cercanos a la psicodelia. Además, el hecho de que la mayoría de las canciones sean relativamente cortas (la duración media debe de andar rozando los canónicos tres minutos), hacen de «Smoke On This» un trabajo muy ágil y fácil de digerir, incluso desde una primera escucha.

En cuanto a las canciones en sí, personalmente me quedo con el claro homenaje al fluido rosa que es «Best of Me», pero no podemos dejar de comentar otros cortes como «Buried Alive», que es como una mezcla entre Alice In Chains y Led Zeppelin -no en vano Rex se delcara como «el mayor fan de Zeppelin en el mundo»-; «Get Yourself Alright», una especie de viaje lisérgico de inspiración orientaloide; o «Fault Line», que con su ambientación acústica y sus coros se acerca al pop onírico. He comentado también que poco rastro de metal hay en «Smoke On This…», pero haberlo haylo: «Train Song» es el tema con el riff más duro, aunque definitivamente su estribillo parece transplantado de alguna canción de rock sureño. Otro riff medianamente metálico es el de «What Comes Around».

Comenta Rex Brown que componer y grabar este disco le ha rejuvenecido; desde luego se trata de la obra de alguien que parece haber recuperado la ilusión, y eso se transmite a través de los surcos (o a través de los ceros y unos). Sin ser tampoco el disco de mi vida a mí «Smoke On This…» me ha encantado.

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