Resurrection Fest 2017: Día 2 (viernes 7 de julio)

Te quiero puta!!

Empieza una nueva jornada en el Resurrection Fest. El segundo día, que para nosotros ya será el tercero, es el día en el que se espera mayor afluencia de público. No en vano hoy descargarán en Viveiro la banda que encabeza el cartel del festival, en un único y exclusivo show en la peninsula.

En nuestra primera ojeada al escenario al llegar al recinto vemos como el escenario principal ha “engordado” debido a la parafernalia de luces y efectos que Rammstein desplegará esta noche. Esto trajó como consecuencia para los grupos que compartieron con ellos escenario en el principal, sufrir las consecuencias en cuanto a la ausencia de luz, teniendo únicamente a su disposición las luminarias exteriores y una hilera de móviles, lo cual fue insuficiente para las bandas que más lo sufrieron, Architects y en mayor medida Enter Shikari, y que empobreció el aspecto de los conciertos previos a Rammstein, pero quizás los sacrificios sean necesarios.

Como les decíamos, la dosificación de fuerzas para poder llegar vivos al término del festival nos lleva a llegar más tarde y perdermos alguna de las bandas que desde prinerísima hora estan dándolo todo encima de los escenarios. Vaya un recordatorio para Raven Blood, Ånima y Reality Slap, que pondrenos en la lista del debe para futuras ocasiones. El recinto está muy poblado desde casi su apertura, y el movimiento se hace difícil, más aún cuanto más avanza el día, lo que no nos permite la movilidad que quisiéramos para abarcar más bandas.

Nuestra primera cita sera con Killus, que abrirán hoy el principal con su crossover industrial y su teatral estética. Al acercarnos vemos como ya hay un más que nutrido grupo de seguidores de Rammstein que quieren asegurarse estar en primera fila desde el principio del festival. Killus aprovechan la ocasión y descargan sin piedad su metal industrial ante los allí congregados. El sonido es bastante atronador, sobre todo teniendo en cuanta las horas, y la banda es un espectaculo encima de las tablas. Todos y cada uno aportan su parte de teatralidad a los temas, interactuando con el público en todo momento. Nos anuncian que van a tocar algunos temas de su mas reciente álbum, “Ultrazombies”, pero algún que otro tema anterior aguarda en la recámara. Tras la muralla de graves que proyectan suenan pistas pregrabadas con colchones épicos y sampleos de partes de películas y diálogos, amén de sonidos ciertamente extraños. Su solvencia encima de las tablas es estupenda y creemos que el Resurrection Fest ha acertado programándoles para abrir la jornada en el escenario principal en el día D, o mejor, el dia R.

El turno es ahora de Teething que en el Chaos Stage atacan con su deathcore thrash haciendo botar al personal que allí se acerca. Mucha tralla y mucho movimiento encima del escenario, sobre todo de su vocalista que se sube encina de los amplis y altavoces para seguir contagiando al público de su energía.

Tras ellos Northlane se encuentran en el principal con aún más filas de gente con parafernalia de Rammstein aguantando el tirón para estar cerca de sus estrellas. Los de las antípodas son una rara avis dentro del universo del metalcore, pues le añaden una epicidad a base de capas de guitarras y efectos más en común con el post punk y el shoegaze, y un nivel técnico compositivo bastante por encima de la media. Con todo esto, los temas no pierden un ápice de contundencia y esa grandilocuencia común de los derivados del hardcore melódico. Realmente son un grupo muy a tener en cuenta y una gema que hay que seguir de cerca. No dejan de moverse encima del escenario, aunque anclados más o menos en sus puestos, y es Marcus Bridge, el vocalista, el que abandona la estaticidad más a menudo para recorrer el escenario mientras nos golpean con contundencia. Sonido bastante potente y nítido, donde se aprecian a la perfección todos esos matices que antes comentabamos. Otros que pondremos en la lista de los elegidos del Resurrection Fest.

Nos vamos a recargar pilas para ver lo mas frescos posible a Annihilator, justo cuando los del país de la hoja del arce están a punto de salir comienza a llover levemente. Y parece que unos problemas técnicos fuerzan un retraso que hace que la banda aparezca veinte minutos más tarde tras una intro instrumental, mermando claramente su tiempo disponible. A partir de ahí, su heavy metal de corte clásico se hace con el poder. La gente responde bien, sobre todo las “segundas” filas. La mayor reacción sucede con los temas más antiguos. Especial mención merece el momento en el que interpretan “Welcome To Your Death”, que con un inmenso circle pit en el centro de la pista y el momento del duelo de guitarras hacen que sea uno de los puntos álgidos del concierto. Terminan un set corto en el que suponemos tuvieron que prescindir de más de un clásico.

Architects toman el relevo en el principal, con un sonido muy contundente para mostrarnos sus temas, muchísimo más duros que en su versión de estudio, en ese metalcore limítrofe con el deathcore que caracteriza a los de la perfida albión. Sam Carter intenta que el público obedezca sus indicaciones y parece que se contraría cuando no lo hacen, incluso llegando a increpar al público en algún momento en el que “perezosos” fue lo más flojo que dijo. Entre eso y el discurso poítico creemos que lo mejor es que se dedique a cantar y permanezca en silencio entre los temas. Será la flema británica, y a lo mejor el continente se ha quedado incomunicado. En cuanto a lo que nos interesa, su música, realmente son un motor bien engrasado. Brutales y precisos a partes iguales, no dejan espacio para la calma. Entre un mar de personas surfeando sobre las cabezas del público alcanzan el clímax de su actuación cuando piden al público que literalmente invada el escenario haciendo crowdsurfing, y la respuesta en platea es inmediata y numerosa, haciendo que los de seguridad se las vean y se las deseen para desalojar el desembarco. Siguen con el show hasta que les llega el momento de abandonar el escenario sin haber bajado el pistón en ningun momento. Realmente se entiende por qué están donde están en el panorama del metal actual.

Y nuestra siguiente cita son Enter Shikari, con su metalcore electrónico. Realmente una banda con sello propio y sonido personal.  El principal vuelve a estar lleno, lo cual les motiva mas aún, y el sonido acompaña. Todo claro y potente, distinguiéndose todos los matices. No así las luces. Enter Shikari han sido los principales damnificados de la pobreza lunínica de las bandas precedentes a Rammstein en el escenario principal. Incluso con éste handicap, Roughton Lewis y los suyos dieron un verdadero espectáculo de eclecticismo y mestizaje sobre las tablas.

Y tras una larga espera, ocultos tras un negro telón más oscuro que su música, tras una teatral cuenta atras aparecen Rammstein y el Resurrection Fest se viene abajo. Pirotecnia y espectacular juego de luces que dejan muy atrás a cualquier banda que intente seguir su estela. Con un sonido duro e industrial, preciso y rocoso, sobre el que emerge, en ocasiones a duras penas la voz de Til Lindemann, Rammstein aplican un envoltorio de lujo a cada uno de sus temas, perfectamente coreografiados y milimétricamente sincronizados con un juego de luces móvil que va creando atmosferas y texturas ad-hoc para cada canción.

Una entrada triunfal cuando cae el telón con los dos guitarristas descendiendo del “techo” del escenario en dos plataformas ante el delírio del público entre pirotecnia y un brutal juego de luces avanza lo que esta por venir. La teatralidad se ve reforzada por los diferentes roles que adopta Lindemann a lo largo del show, y que tiene como contrapunto y alivio cómico al teclista Flake Lorenz, al que llega a encerrar en una especie de sarcófago que incinera en las alturas del escenario. Brutales y sorprendentes en todo momento. No faltaron las guitarras despidiendo fuego, los chorros de vapor, las bengalas, las llamaradas sobre y en el lado opuesto del escenario, plataformas que suben y bajan con miembros de la banda, vapor y confetti saliendo del suelo, el ícaro sobre el que Lindemann se eleva en escena, escupir fuego e incluso el confetti proyectado hasta más allá de la mesa de mezclas cuando interpretaron “Amerika”, con la que cerraron su parte central del show, saludando al público, para volver al poco con un bis.

No faltaron los temas más representativos de la historia de la banda, reciente y pasada. Se lo estaban pasando bien y se notaba. No en balde tener el aforo completo a tu merced proporciona un buen subidón de adrenalina. Poco más se puede decir de un show de Rammstein. Es una experiencia que hay que vivir. Por mucho que les contemos y les intentemos explicar no se harán una idea de lo que esta noche ha sucedido en Viveiro.

Y llegado el nomento, quizás henchidos por la hazaña, tras finalizar su bis, se saltan su pétreo e inamovible set de gira para la pregunta de Lindemann de “¿quiere una más?” en castellano, saltan de nuevo al escenario para cerrar definitivamente con “Te Quiero Puta”, con luces en rojo y gualda iluminando el escenario. Colosales.

A la salida , parte de la riada de gente se detiene delante del Chaos Stage donde los míticos Napalm Death han tenido que esperar para comenzar su set al término del espectáculo de los teutones. Suponemos que no les habrá importado, a juzgar por la intensidad con la que Mark Greenaway y los suyos se entregan desde el principio, especialmente el propio “Barney”, que entre tema y tema también se soltó más de una parrafada en inglés y castellano más o menos inteligible en algunos momentos. Un poco de bola sónica, quizás elegida, acompaña al cuarteto de la perfida albión, que este año celebra el 30 aniversario de la publicacion de “Scum”, del que cayó algun tema. Van tocando temas manteniendo un nivel se intensidad loable para estas alturas de la jornada. Ya en las postrimerías de su tiempo tocan una versión de Dead Kennedys, “Nazi Punks Fuck Off”, y dos más propias con las que cierran el set, y nosotros cerramos capítulo de uno de los días que perdurará en el recuerdo de la historia del Resurrection Fest.

Ahora toca prepararse para el termcer y último dia de la edicion 2017 del Resurrection Fest. ¡No olviden vitaminarse y supermineralizarse!

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