Rhino Bucket – “The Last Real Rock n’ Roll” (Acetate 2017)

El sonido de Rhino Bucket no ha cambiado un ápice, pero eso no significa que debamos pasar por alto este nuevo disco

De entre todo el hard rock que surgió entre mediados y finales de los 80 en la ciudad de Los Angeles y alrededores, es justo reconocer que había dos escenas muy diferenciadas. Cada una de ellas tenía sus centros neurálgicos, diferentes inclinaciones en cuanto a la imagen y vestimenta e incluso musicalmente se podían ver claras diferencias entre una y otra.

Una de estas escenas es la que se construyó alrededor del Coconut Teaszer, un garito muy alejado del artificio y el colorido del Sunset Strip donde desarrollaron sus carreras las bandas más comerciales de la época -aunque estuviera muy cerca geográficamente, todo sea dicho-. Y con esto no quiero decir que todas esas bandas del Strip fueran necesariamente malas, pero poco tenían que ver -aunque fueran todas metidas en el mismo saco injustamente- con grupos como mis venerados Junkyard o nuestros protagonistas de hoy, Rhino Bucket, asiduos del Cocunut noche sí y noche también. De hecho en la época existía mucha camaradería entre ambos grupos, y la casualidad ha hecho que tantos años después la edición de nuevos trabajos de ambas bandas hayan coincidido en el tiempo en incluso en discográfica.

Pero volviendo a Rhino Bucket, una prueba más que reveladora de que poco tenían que ver con los grupos que fueron denominados en genérico como “Hair Metal”, es que su música era claramente deudora de los riffs de los hermanos Young (si incluso Simon Wright ha sido el batería del grupo en diferentes etapas…). Y sin embargo, los rigores de los años 90 les afectaron igual que a los cientos de grupos que surgieron a la estela de los Poison o los Guns N’ Roses de turno -otros que poco encajaban allí, por cierto-, pero a la postre Rhino Bucket también se vieron obligados a desaparecer a finales de aquella década tras unos años de mantener un “perfil bajo”.

Recuperados para el mundo de las giras hace ya algún que otro lustro, Georg Dolivo sigue al frente de un cuarteto en el que destaca también el guitarrista Brian “Damage” Forsythe, que reparte su tiempo entre su banda original Kix y Rhino Bucket. Desde que la banda volviera ya en este siglo, han lanzado algún que otro disco e incluso recuperaron un directo del año 90 donde se podía intuir el poderío del conjunto en sus años de gloria.

Poco ha cambiado en el universo de Rhino Bucket a pesar de los años y de los vaivenes de su formación. “The Last Real Rock n’ Roll” -maravilloso título-, con producción de Eddie Spaghetti por cierto (comparten sello con The Supersuckers), nos trae una nueva docena de canciones que siguen a pies juntillas el credo musical de Rhino Bucket, que no es otro que ese rock and roll que tiene en AC/DC su mayor inspiración. Y es que, a estas alturas, pedir cambios a Georg Dolivo sería toda una insensatez. Para bien o para mal, el sonido de Rhino Bucket es el que es y cada nuevo disco que lanzan al mercado es simplemente una nueva excusa para salir de gira.

¿Quiere decir lo anterior que “The Last Real Rock n’ Roll” no aporta nada nuevo? Bueno, en cuanto a sonido es evidente que no, pero eso no significa que debamos pasarlo por alto en absoluto. Aquí encontramos un puñado de temas potentes que no desmerecen a lo mejor de su carrera: “Hello Citizens”, “I’m Your Doctor”, “Bang My Drum”, “Falling Down the Stairs”, “Misery” o “The Devil You Know” son tal vez los temas más destacados de un disco que en líneas generales alcanza un gran nivel.

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