Monster Truck – Madrid (Caracol 8-4-17)

Música de raíz y rock

Monster Truck – Madrid (Caracol 8-4-17)
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El hard rock, que alcanzó su punto mas álgido a finales de los ochenta, se ha teñido con diversos colores que lo han mantenido a flote desde su nacimiento allá por el final de los sesenta. A pesar de haber tenido una hornada de grupos que lo reivindicaron e hicieron de él su bandera y su medio de vida y expresión en los albores del segundo milenio, ha sido bastante laminado por otros géneros que se han convertido en más exitosos entre el público, relegando esta facción del rock a un entorno más minoritario.

No obstante, una  fiel escuadra de seguidores llenan los conciertos de las bandas que transitan por éste subgénero del rock.

Esto es lo que ocurrió el pasado sábado en la sala Caracol, donde un nutrido grupo de asistentes consiguieron colocar el cartel de lleno en unas fechas nada propicias en la capital del reino, contra todo pronóstico. Los culpables de tal hazaña eran Monster Truck.

Monster Truck, oriundos de Ontario, en el país de la hoja de arce, practican un hard rock de corte clásico, con unas raíces visiblemente teñidas de blues rock. Contundentes y melódicos a partes iguales, no dejan a nadie indiferente cuando aparecen en el escenario.

Quizás el hecho de contar con un teclista que exprime el Leslie de su Hammond en cuanto tiene la mas mínima oportunidad, y un líder con un registro vocal que le acerca, salvando las distancias y obviando los falsetes, a la tesitura en la que se movía el Gillan de los primeros Deep Purple, sea suficiente motivo para que muchos hayan hecho la comparación fácil. El hecho de que nada más terminar su periplo por estos lares, se unan a los Purple en su gira europea, hace el resto para los etiquetadores.

Pero antes de nada, y para caldear el ambiente e ir dejando que, imbuidos por la cuaresma, los fieles fueran haciendo su entrada en la sala, los teutones afincados en los estados juntos de América The Picturebooks tenían asignada la tarea de comenzar a abrir fuego en la velada.

The Picturebooks, dúo que fue trío únicamente por un breve lapso de tiempo en sus albores, nos ofrecen un proto-blues rock, revisado acorde a los tiempos que corren, pero con evidentes efluvios a los padres del invento. John lee Hooker, Blind Lemon Jefferson, Mississipi John Hurt o Elmore James, y sobre todo sus bases percusivas de sus épocas en solitario, resuenan en la cabeza cuando el duo castiga los atávicos ritmos que un sudoroso Philipp “Maddin” Mirtschink hace brotar de sus tambores, mientras Fyn Claus Grabke exprime por igual su guitarra y sus cuerdas vocales.

Cierto es que cosas mas contemporáneas afloran al escuchar su música. Unos Cramps desenfrenados o esbozos lejanos de The White Stripes o The Kills aparecen por algunos pasajes de sus composiciones, pero The Picturebooks ya han comenzado su propio camino que a buen seguro les llevará lejos.

Contentos por actuar ante el numeroso público asistente, nos emplazan para su vuelta por la piel de toro, que, según su comunicativo vocalista, será allá cuando empiecen a caer las hojas de los árboles, entre septiembre y noviembre. Estaremos al tanto para volverlos a disfrutar.

Limpieza de turno del escenario para recibir a los protagonistas de la noche. Monster Truck comienzan con fuerza, sin dar tregua a los asistentes. Como una apisonadora dan comienzo al show y la maquinaria parece estar bien engrasada.

Jon Harvey no para de hablar y arengar al público para que disfruten con ellos de la velada. En la que, a modo de estandarte y autoafirmación vital, nos tocan un explosivo “Don’t tell me how to live” , Justo después de comenzar con el arrollador combo de “Why are you not rocking” y “Old Train”. Centran la mayor parte de su repertorio en su mas reciente trabajo, “Sittin’ Heavy”, sin olvidar su anterior “Furiosity” y sus primeros EPs.

Así transcurre su concierto, que no baja de intensidad ni cuando tocan la balada de turno, “Black Forest”, pero que continua con “For the People” por los derroteros del hard más bluesy y clásico en todo el resto del show, al que ponen punto final con “New Soul”.

Ante la petición del respetable, salen a escena nuevamente para ofrecernos una buenisima adaptación del clásico de James Brown “I feel good”, que completan con “Call it a Spade”, un coreadísimo “Righteous” con el respetable ya completamente entregado y cerrar definitivamente con “The Lion” una velada rockera que dejó un estupendo sabor de boca en el público asistente, en el que se vio una mezcla generacional bastante nutrida. Altamente recomendable si pasan por cerca de su casa. Y si no pasan, también merece la pena el desplazamiento para disfrutar de una buena ración del hard rock que ofrecen Monster Truck.

El rock sigue su curso.

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