Austra – Madrid (Teatro Barceló 6-4-17)

No solo de rock vive el hombre

De cuando en vez, es necesario el devaneo estilístico para ampliar horizontes. La cita de hoy ciertamente puede estar en las antípodas de la línea editorial de Rock And Roll Army, pero consideramos que tenemos muchas más opciones que elegir que entre la píldora azul o la gris.

Sin lugar a dudas hay más opciones. Una de ellas es la que nos lleva hoy al templo del art-decó madrileño, el Teatro Barceló, a ver en directo la propuesta de Austra, que desde la muy lejana y fría tierra de la hoja de arce y la policía montada, y desde su natal Toronto, traía a la piel de toro su propuesta musical.

Una cita encuadrada dentro del ciclo Voces Femeninas, y dentro también de la programación SON Estrella Galicia.

Se palpaba en el ambiente el nerviosismo del público ante la actuación de Austra. Ambiente a la entrada del concierto y bullicio en la cola, ávidos por acceder al interior.

Una vez allí, un sobrio escenario con un telón blanco de fondo y unas luminarias imitando chorros de fuego era lo que los de Ontario nos tenían reservado.

Pero antes de que Katie Stelmanis, la reina queer hiciese su aparición en el escenario, junto a sus acólitos, era el momento de Pixx.

No es fácil abrir un concierto para un público que, aunque a priori pueda no ser enteramente el tuyo, está expectante ante la llegada de su diva. Y es que abrir para Austra no debe de ser nada cómodo. Stelmanis es casi un icono dentro de la comunidad LGTB, aunque ella prefiera definirse como queer, y aglutina un gran numero de fervientes seguidores allá por donde va. No en vano la sala presentaba un lleno confortable, muy loable teniendo en cuenta que ese mismo día había al menos tres propuestas más de muy alto nivel en el foro, que podrían haber robado asistentes a la cita.

Si algo tienen Austra y Pixx en común es que tras el nombre y la apariencia de ser una banda, se encuentran proyectos unipersonales que se visten para los directos y las grabaciones de sus álbumes con la ayuda de otros músicos, con más o menos continuidad y complicidad, que se suman a la ecuación con un resultado, tenemos que decirlo, de lo más notable.

Pixx, o lo que es lo mismo, Hannah Rodgers, se enfrentó a la indiferencia que le prestaba el respetable con ganas y talante, y ofreció un set en el breve lapso de tiempo de que dispuso, que transitaba por el pop floreado y pseudo-épico con matices de atmósferas lánguidas y etéreas, pero sin perder el nervio necesario para no caer en la ñoñez. No en vano forma parte de la cartera del sello 4AD, lo cual es en sí mismo toda una declaración de intenciones.

Rodgers, con tan solo veintiún añitos, que con un solo trabajo discográfico en el mercado, “The Age of the Anxiety”, fue desgranando sus temas entre contorsiones y bailes con un cierto aire desafiante. Suponemos que esta pose macarríl le permite enfrentarse desde su lugar al ostracismo que le mostraba el público, al cual poco a poco y con perseverancia fue capaz de subyugar, hasta el punto de que hubo un nutrido grupo de asistentes que le reclamó un bis cuando aunció su marcha. A tener en cuenta esta muchacha que dará mucho que hablar.

Pero hoy tocaba fiesta. Austra dejaban el activismo para mostrar en el Teatro Barceló su cara más amable y optimista, que plasman a través de ese dream pop con tintes pseudo góticos, sin duda mas relacionados con el optimismo de The Mission que con el averno de Sisters Of Mercy, por poner unos referentes.

Sonido extremadamente pulcro y correcto. Todo en su sitio, y por encima de todo la voz de Stelmanis haciendo gala de su fuerza y poderío vocal. No en vano la etiquetan frecuentemente como la nueva Kate Bush.

Enfundada en un vestido camisero rojo muy rojo, no dejó ni un momento de mantener al público atento a sus canciones, entre gorgoritos y gesticulaciones con sus manos.

El set principal del evento está basado en la más reciente obra del grupo, “Future Politics”, del cual sonaron bastantes temas. También hubo espacio para temas más antiguos, de los dos primeros álbumes. Para muestra el de apertura,”Beat and the pulse”, de su primer álbum, o como el emotivo, intimo y sereno”Forgive me” que Stelmanis interpretó en solitario junto a su piano apenas comenzado el concierto, en la quinta canción de la noche.

Pero el tono volvió a ser floreado y bailable hasta el final de la actuación. Postepski no cesaba de castigar a su híbrido de batería acústica, simmons y roland, imprimiendo una pulsión que acabo por contagiar a los asistentes y devino en un final de fiesta en donde toda la sala se puso a bailar al son de las canciones de Austra. Postepski es a Austra como Gallup a The Cure. El contrapeso, el alter ego de Stelmanis.

Apenas alcanzada la hora y cuarto de concierto, ponen rumbo al camerino, para salir en breves minutos a proporcionar la traca final. “Painful Life” consiguió mantener el brío del grueso de la actuación, pero el cierre “Hurt me now” pareció acusar el cansancio de la banda.

De igual manera, los allí congregados salían de la sala con una gran sonrisa pintada en su cara. Quizás todos debiéramos de poner unos Austra en nuestras vidas, aunque sea de cuando en vez.

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