waywardbreed: entrevista con Justin Avery

«Intento encontrar el equilibrio perfecto entre mantener el control y dejar libertad»

Se ha abusado tanto en los últimos años del término folk que uno ya no sabe muy bien a qué atenerse cuándo a una banda se le cuelga esa etiqueta. Y como en todo, hay cosas buenas y cosas horrendas, aunque da la casualidad de que el «folk» que mayor repercusión popular suele alcanzar, siempre es el más soporífero o incluso el menos original e inspirado. Personalmente, cada vez que recibo un disco en cuya hoja promocional se nombra el término, me pongo algo nervioso: temo no ser la persona indicada para realizar una crítica en condiciones. Y esto es simplemente porque como digo no entiendo la mayor parte de lo que hoy llaman folk, pero sobre todo porque no lo disfruto. En el caso de waywardbreed, el grupo encabezado por el australiano Justin Avery, todas las reservas previas que pudiera tener se esfumaron de un plumazo en cuanto escuché por primera vez «Brother Songs», su tercer trabajo y primero grabado como una auténtica banda. Con el anterior «Gathering for the Feast», Avery ya logró cierto reconocimiento de la crítica hace tres años, aunque como el propio Justin nos reconoce aquel era un álbum más oscuro. Ahora en noviembre nos presentará en solitario esta nueva obra, un álbum en el que destacan las voces y las armonías vocales, bien acompañadas por una decena de composiciones muy bien tejidas. Hablamos con Justin sobre todo esto.

– ¿Cómo fue la grabación de «Brother Songs»? Si no estoy equivocado, esta es la primera vez que has grabado como una banda.

– Sí, esta es la primera vez como banda completa. En realidad el grupo surgió de las grabaciones del disco anterior, «Gathering for the Feast», y de la necesidad y el deseo de trasladar lo que había en mi cabeza para esas canciones hacia un entorno de directo. Para la grabación, yo tenía una idea de lo que quería y Andrew Watson (violinista y coproductor del disco) encontró a la gente que podía tocar mis canciones de una manera empática. Una parte de los músicos que tocaron en aquel disco después se convirtieron en parte de la banda tal y como es ahora. Así que sí, la grabación de «Brother Songs» ya fue muy diferente de la última. La banda había estado tocando en directo un par de años e interpretado cierto número de las canciones que fueron registradas para «Brother Songs». Pasamos un mes o así en el estudio ensayando, después fuimos y grabamos la mayor parte del álbum en tres días, salvo algunos añadidos vocales que se hicieron más tarde. La experiencia me pareció un verdadero placer. Lo grabó Alison Ferrier, una amiga y una maravillosa compositora. Fue genial trabajar con ella: muy positiva y fácil de tratar, y le gustan de verdad mis canciones, lo que por supuesto ayuda. Gran parte del disco se hizo en directo: yo grabé las voces de todas las canciones salvo una mientras tocaba la guitarra y mientras la banda estaba en la otra parte del estudio. Solo había un par de canciones que nunca habíamos tocado en directo y que tuvieron que construirse en el estudio, un poco sobre la marcha, pero el instinto y las habilidades de todos salieron a relucir y salimos de ello muy contentos.

– Tú mismo produjiste el disco. ¿Es eso una ventaja o simplemente mucho más trabajo y dolores de cabeza?

– Tengo un historial como artista visual, escritor… Pasé mucho tiempo solo y tengo ideas muy fuertes sobre cómo quiero que sean las cosas. Tenía gran parte de este disco planificado en mi cabeza antes de entrar al estudio. Un disco es como un libro en cierto modo; cada canción es un capítulo dentro de la «historia» más grande. Todo está ahí por una razón y en un orden determinado por un motivo. No estoy seguro de cómo sería darle demasiado control a cualquier otro. Debería hacerlo en algún momento, pero tendríamos que haber estado trabajando juntos durante un tiempo para que yo renunciara a ese control. Por lo tanto, si es un dolor de cabeza, es auto inducido. Pero me encanta estar en todo el proceso. Eso no quiere decir que yo dicto lo que tienen que tocar todos. Todo el mundo en la banda son mejores músicos que yo. Tengo confianza total en lo que hacen y en lo que consiguen. Supongo que intento encontrar el equilibrio perfecto entre mantener el control y dejar libertad.

– A propósito, ¿a qué viene el título? ¿Hay algún significado oculto o algo así?

– Yo creo que trata de la armonía o de tratar de encontrarla. Durante mis años de un lado a otro entre Europa y Australia, perdí el contacto con la gente, con mis amigos, y también conmigo mismo. Perdí lo que me anclaba al mundo. Creo que las canciones en el disco anterior son bastante oscuras y reflejan ese sentido de pérdida, mientras que en «Brother Songs» hay un anhelo de cierta conexión, una luz, algo más positivo, incluso aunque yo no supiera hacia dónde me estaba dirigiendo o incluso no confiara en ello todavía. El título «Brother Songs» se inspira libremente en lo que en canto se llama «armonía cerrada», también conocido como «dueto de hermanos»: esa forma de armonía en dos partes de la música country que hicieron famosa The Louvin Brothers. Así que tomé la idea de armonía vocal y se amplió a una armonía con los amigos de uno (hermanos y hermanas) y con uno mismo.

– Me gusta todo el disco, pero está este tema, «In the Arms of the River», que tengo que decir que está por encima de lo demás. ¿Sentías que tenías algo especial entre manos cuando la grababas?

– Esa canción salió bastante rápido, lo que es raro en mí. Sabía que tenía algo que me gustaba y las letras acabaron hablando sobre el álbum como un conjunto. La banda la pilló enseguida y le imprimió una energía fantástica. Creo que hay una parte de mí que que sentía la presión por escribir una canción «de banda», dado que ahora tengo una. Intento de verdad no pensar de esa manera y dejar que simplemente la canción me lleve, pero quería algo con una dinámica mayor. Es algo diferente al resto del disco en cuanto a sonido, pero creo que encaja perfectamente también. Ciertamente tiene una cualidad explosiva, estruendosa, que le va muy bien a la banda cuando toca en directo. Se pisan muchos pedales.

– He leído que estabas esperando tu primer retoño mientras grabábais el disco. Felicidades por cierto. ¿Tuvo esto alguna influencia en las canciones aparte de que tuvieras que trabajar rápido?

– ¡Gracias! Sí, es todo un mundo nuevo y me está encantando. Ya estaba acostumbrado a un poco de privación de sueño de todas maneras. Nuestra hija, Django, es una niña encantadora y divertida. La mayoría de las canciones fueron escritas antes de saber que mi mujer y yo íbamos a ser padres, aunque hay algo de «You & I, Magpie» que está dedicado en secreto a nuestra hija. Tenía fecha límite para este disco de todas formas, pero con ella en camino, sabía que todo tenía que estar acabado para marzo de este año. Nada como un plazo de entrega para poner tu culo en marcha.

– Vas a girar por España de nuevo el próximo octubre, ¿vendrás con la banda completa o solo tú con tu guitarra?

– Será en noviembre cuando llegue a España. Empezaré esta trepidante gira en Alemania y depués iré a Bélgica y Francia antes de ir a veros. Seré yo solo con mi guitarra esta vez, aunque sé que mi violinista Andrew Watson estará rondando por Europa con otra banda de Melbourne, Midnight Scavengers, así como haciendo su propio proyecto en solitario, «The Man Who Wasn’t There», así que quizás tengamos la oportunidad de hacer algún concierto juntos.

– ¿Sabes ya las fechas o todavía no?

– Tengo un par de cosas ya cerradas en la segunda semana de noviembre, a la espera de más.

– ¿Qué le dirías a la gente que no conoce tu música para conseguir que vayan a tus conciertos?

– Si queréis canciones dulces influenciadas por el folk melancólico, soy vuestro hombre. Venid a mi concierto y os daré todo lo que me sea posible en una canción. Después iré a vuestra casa a cantar para vosotros en el salón. Más tarde nos sentaremos alrededor de una botella de vino y contemplaremos las estrellas mientras charlamos de todo y de nada. Esto podría ser un problema si mucha gente acepta mi oferta…

– De acuerdo, esa era nuestra última pregunta, ¿te gustaría añadir algo para tus fans españoles?

– Esperadme en el bar; os invitaré a un trago…

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