El vocalista celoso de su imagen y sus diligentes sabuesos

Como ya sabréis, queridos lectores, el verano suele ser época para contenidos más livianos en Rock and Roll Army. La escasez de temas de enjundia y las pocas ganas de trabajar se alían para que en vuestra web favorita aparezcan artículos de temáticas poco habituales, pero también artículos más trabajados pero que no se limitan a tratar temas de rabiosa actualidad, sino otros a los que el redactor de turno tiene ganas de hincar el diente desde hace tiempo y no encontraba el momento para hacerlo.

En el caso que nos ocupa hay un poco de todo, pero aunque pueda parecer que nos estamos cachondeando de nuestra sufrida masa de seguidores, os prometemos que todo lo que os vamos a comentar es cierto. Por motivos que enseguida comprenderéis nos ahorraremos los detalles sobre la identidad del implicado, pero la historia va más o menos así: hace alrededor de un par de meses nuestro webmaster recibió por correo electrónico un requerimiento para retirar de nuestra web una foto que ilustraba un artículo de cierto cantante norteamericano. Y no solo esto, sino que incluso desde la empresa en cuyo servidor está alojada la web, citando también el mail anterior que también habían recibido, se nos urgía a hacer desaparecer la susodicha imagen. La cuestión de fondo es que la imagen, realizada al parecer por el fotógrafo oficial de la banda, estaba protegida con copyright; Rock and Roll Army no poseía los derechos de dicha fotografía, ergo debía eliminarla cuanto antes o enfrentarse a una posible denuncia por infracción de copyright. Como véis, alguien había hecho sus deberes, y bastante bien además.

Imagino que estaréis preguntándoos quién puede tomarse tantas molestias; pues os daré algunas pistas: se trata de un vocalista que recientemente se ha reunido para una gira con varios de los miembros originales de su banda y que ha sustituido en algunos conciertos al voceras de otra banda legendaria, en este caso una australiana. Y hasta ahí puedo leer.

En un primer momento, nuestro webmaster y ante lo extraño del asunto (jamás habíamos recibido ningún tipo de solicitud similar) decidió investigar a la empresa desde la que se había enviado el correo; aparentemente era todo correcto, así que ante la perspectiva de tener que responder a un -por otra parte bastante improbable- litigio, decidió hacer caso y retirar la imagen del artículo -como mínimo podíamos enfrentarnos a un bloqueo de la web por parte de la empresa propietaria del servidor-.

Pensaréis que la historia está acabada y que realmente no es para tanto. Bueno… lo cierto es que todavía hay un pequeño epílogo. Una vez eliminada la imagen del artículo, nuestro webmaster respondió al remitente del correo inicial para indicarle que había procedido a ello. Sin embargo, había cometido un pequeño despiste que no pasó desapercibido para nuestros sabuesos: aún recibiría un email más diciendo que la imagen se había eliminado del artículo, PERO NO DEL SERVIDOR, incluyendo el enlace a la foto en sí. Efectivamente la imagen podía localizarse todavía en el servidor (y en los motores de búsqueda), por lo que Rock and Roll Army una vez más agachó las orejas y eliminó, esta vez sí, completamente la foto.

¿Moraleja? No todo el campo es orégano en el mundo de internet y hay gente que vela por los intereses (léase derechos de imagen en este caso) de ellos mismos o de sus clientes. Y esta vez nos tocó a nosotros. Así que, amiguitos, tened cuidado a quién insultáis o de quién os mofáis por internet, porque puede que no os salga gratis la próxima vez.

PD: Y para ilustrar el artículo una imagen de una conocida serie de animación para la que, cómo no, tampoco poseemos los derechos. Si es que no aprendemos…

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