The Black Halos – Zaragoza (La Ley Seca 16-4-16)

A pesar de que ya peinamos canas literalmente y que hemos visto cientos de conciertos a lo largo de los años, todavía en ocasiones algunos sentimos esa sensación de nerviosismo en el estómago previa a ver en directo a ciertas bandas o artistas. No puedo negar que The Black Halos han sido uno de esos grupos que, desde que los descurbí allá por mediados de los 90, han sido como una especie de fetiche en mi discoteca. Recuerdo incluso discusiones estériles en su momento sobre si podían considerarse como grupo punk o no, como si una puta etiqueta fuera más importante que la propia música.

En cualquier caso, tampoco voy a obviar el hecho de que no las tenía todas conmigo. Desgraciadamente y a pesar de que en su momento álgido llegaron a tocar casi en la puerta de mi casa como quien dice, no pude verlos en sus primeras visitas. Y que en esta «reunión» solo estén Billy Hopeless y Rich Jones no me hacía ninguna gracia. Pero he de decir que tras lo vivido este pasado sábado en la última de sus fechas en nuestro país he quedado satisfecho mucho más allá de lo razonable.

Tirando -obviamente- del material incluido en sus dos primeros discos, The Black Halos ofrecieron un concierto que parecía estar en los bises desde el primero al último de sus temas. Con un repertorio de ensueño («The Black Halos» y «The Violent Years» no tienen para mí un solo tema que podamos considerar de relleno), The Black Halos se permitieron el lujo de abrir con «Shooting Stars», uno de mis temas preferidos de la banda, lo que da idea de los «sobrados» que van con semejante repertorio. Todas las dudas que podía haber tenido salieron desde ese mismo momento por la puerta de La Ley Seca. Los músicos que han elegido Hopeless y Jones además cumplen con creces su cometido, destacando un Star Mafia Boy que parecía estar disfrutando de cada minuto sobre el escenario.

La cosa entre el público comenzó sin embargo con cierta tensión, debido más que nada a la presencia de un «morlaco» que se empeñó en organizar un pogo en tan reducido espacio; a pesar de que algunos optaron por abandonar la parte delantera del escenario, sin embargo la cosa no pasaría a mayores porque, como demostró, el exaltado fan simplemente pretendía animar el cotarro y finalmente no fueron pocos los que se sumaron a los empellones en lo que se convirtió en toda una celebración.

Volviendo al escenario, conforme estos The Black Halos fueron avanzando en el repertorio, también se fue calentando la cosa abajo, acabando las primeras filas cantando a voz en grito estribillos ya inmortales como probablemente el del tema más celebrado, ese «Some Things Never Fall» que cerró el concierto antes de los bises. Entre medio incluso les dio tiempo para estrenar un tema nuevo, descargar muchos de los temas de sus dos primeras obras (aunque siempre se echa en falta algún favorito personal) y a que Billy Hopeless se acercara en dos ocasiones a mostrar sus respetos a la camarera.

Ahora la pregunta es conocer qué futuro tienen The Black Halos. Con Rich Jones ocupado con la banda de Michael Monroe probablemente solo nos quede cruzar los dedos y esperar que en tres o cuatro años vuelvan a regalarnos una serie de fechas como estas, aunque esa nueva canción estrenada nos hace pensar que al menos discográficamente veremos algún nuevo lanzamiento en un plazo más breve (no esperéis gran cosa sin embargo, creo recordar que hace un par de años se habló de un recopilatorio en el que se incluiría algún tema nuevo). En cualquier caso, por aquí les estaremos esperando con los brazos abiertos.

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