Visitantes + Zarcord – Zaragoza (Pub Eccos 3-10-15)

La noche del sábado decidí rebautizarla como la noche de los conciertos no vistos. Si mi primera idea era acudir a ver un festival de grupos locales con el nexo común de tener a una mujer al frente, después según iban pasando los días, a éste se le iban sumando varios, desde Hotel a Maeso pasando por The Other Side y el más interesante, los King Of The North; del resto hasta al menos seis, no me interesaban excesivamente, pero acabé yendo a la obligada cita de unos viejos conocidos turolenses, los Visitantes, presentando el que es ya su quinto disco y que hacía mucho tiempo que no nos veíamos, al menos estando en un escenario. Además se trajeron de acompañantes a Zarcord, banda de la cual no tenía ni conocimiento de su existencia, así que decidido: noche de concierto de colegas.

Y eso es lo que fue, una noche entre amigos, debido en gran parte a la masiva oferta de la noche, nos juntamos unos pocos, muchos menos de lo que habría sido normal en una visita de esta curtida banda, pero esa es una discusión que ya doy por perdida antes de empezarla, me rindo y a disfrutar de la doble visita turolense.

Visitantes nos ofrecen un concierto muy en su línea, gente con las lecciones muy bien aprendidas a base de patear carretera durante muchos años, con un rock muy visceral, auténtico y sincero, como diría un gran amiguete gaditano. Nos presentan como digo, su quinto disco, con varias colaboraciones estelares como Alfredo Piedrafita (Barricada), Agnes Castaño (Miss Octubre, Lilith) o Pilar Collados (Almas para el Diablo) entre otros, que en directo suena contundente y en disco me ha agarrado y va ganando con las escuchas.

Después de ellos, Zarcord con un heavy más clásico y, mira por donde, con vocalista femenina al frente, que sin querer cierra el círculo de los conciertos no vistos esa noche. Nos cambian un poco el chip tras el rock más «urbano» por definirlo de alguna manera, de Alberto y compañía, mas la verdad es que no me desagradaron en absoluto, me gustaron, los vi muy seguros y haciendo las cosas muy medidas y bien trabajadas. Como anécdota con la que nos echamos unas risas, es que nunca hubiéramos pensado en oír a Lemmy melódico, pero son tonterías que se le ocurren a alguien tras escuchar el «Kill By Death» cantado por una chica con un tono, digamos, algo más suave que el del tío Lemmy.

En resumen, una elección de concierto con una parte de casi compromiso, pero que seguro ganó por goleada en autenticidad y calidad a casi, digo casi, el resto de los no vistos esa jornada.

Comentarios

Comentarios