Sniper Alley: entrevista

«El rock es un rollo cazurro y vamos a muerte con ello»

Nuestros lectores habituales ya deberían haber escuchado el nombre de Sniper Alley antes; para los nuevos o aquellos que se lo perdieron en su momento, decir que se trata de un trío de Granada cuyo tercer disco, «Sick Sad World», está recién editado y cuya escucha recomendamos a todos los seguidores del rock más potente y bruto. Nuevamente hablamos con Lao, cabeza visible de la banda, que respondió a nuestras preguntas sin pelos en la lengua, como suele ser habitual en él.

– Bueno Lao, antes de empezar con las preguntas, me gustaría que me cuentes qué tal se tomaron vuestra anterior entrevista para Rock and Roll Army en la «escena» de vuestra ciudad, porque creo que fue un poco controvertida…

– No deja de sorprenderme cada día como el hecho de reflejar aquí la eterna conversación de puerta de bar, puerta de sala o simplemente «la típica conversación» entre la gente de las bandas pudo haberle sentado tan mal a más de uno cuando, en el fondo, todos piensan (o dicen pensar…) igual y desean un momento de atención para hacer saber su punto de vista. En la escena que nos rodea desaprovechan esta clase de oportunidades para poder ser claros y honestos para consigo mismos y con su público. Por ende todo se acaba convirtiendo en una patética maniobra por intentar llevarse bien con todo el mundo y que no se les acabe dando de lado y eso es algo que nos jode tremendamente, porque esa falta de honestidad no es más que el pilar que sustenta que los mediocres sigan arriba y los que de verdad buscan algo en la música se queden bajo tierra.

Resumiendo, en esta ciudad (como en el resto del país) se llevan más los concursos de popularidad que el respeto del músico hacia sí mismo y por parte de aquellos que, al fin y al cabo, demandan su música aunque luego la ignoren por no ser el cliché de moda. Es algo extendido, pero cuanto más al sur te vas más se le ve el plumero al personal. Lo estamos sufriendo bastante últimamente. Ahora en el recreo si no llevas un rollete americano vintage dejas de ser el tío con el que todos quieren jugar. Igualmente quienes andaban un poco descolocados se han apuntado al carro del stoner y el grunge (por supuesto con un toque moderno y trascendental). En Granada si no puedes aportar ese toque intelectual de segunda estás completamente fuera de onda.

– Bien, hablemos ya de «Sick Sad World», ¿cuál es ese «triste mundo enfermo» al que os referís en el título?

– Analizando el disco a posteriori  se llegó a la conclusión de que, al igual que otras bandas tienen su temática fetiche para escribir, sin duda la de Sniper Alley estaba centrada en las corrientes sociales actuales y, más concretamente, en la propia naturaleza humana de diario vista desde las trincheras. Daba la casualidad de que en el anterior disco también habíamos abarcado con mucha oscuridad esta temática (de ahí la conclusión final del disco: Kill Everybody and save the world). Finalmente lo vemos como doce capítulos en los que un tío imaginario se introduce de lleno desde el submundo en un intento de comprender esa vida estandarizada que todo el mundo le vende como un final inexorable mientras la sociedad se corrompe a su alrededor sin que él sea capaz de desarrollar la apatía necesaria para vivir pacíficamente en un mundo triste y enfermo. No hay que decir que aquí de la filosofía pasamos bastante. Sabemos que el rock es un rollo cazurro y vamos a muerte con ello. La metáfora ambigua y los razonamientos antisociales se los dejamos a la nueva ola del metal español y a sus miles de seguidores en Facebook (nosotros a día de hoy tenemos 375. Leónidas montó un pollo más gordo con muchos menos…). Igualmente al tío se le inflan las pelotas, descubre las fiestas rave y ve que la vida es mucho más simple de lo que él pensaba y que solamente el egoísmo lo empuja a no querer entender nada de lo que pasa. Lo que haga después ya lo iremos viendo en el cuarto disco.

Estoy seguro de que muchos creían que iba a caer en el rollo del español cabreado con la corrupción y el rollo político. Lo siento amigos. No juntamos la política con la música.

– La producción ha corrido a cargo de Fernando Pardo. ¿Por qué decidísteis trabajar con él?

– Porque Sex Museum siempre ha sido un claro ejemplo a seguir de cómo hacer las cosas por cojones. Aparte la banda estaba algo desorientada en el enfoque de su sonido y Fernando era el más indicado para poder coger el carácter de un ensayo redondo y enmarcarlo en un álbum sin perder el norte y sin que aparecieran los típicos intentos de hacer parecer en un álbum lo que la banda no es. Igualmente ya conocía a Fernando de otras ocasiones y sabia que con él no había negociación alguna en cuanto al plan. Lo cual está de puta madre ya que es la principal labor de un productor: guiar a la banda hacia un fin concreto que él conoce por experiencia.

– Personalmente creo que ha conseguido que sonéis más potentes que nunca, ¿estáis satisfechos con cómo ha quedado el disco? ¿Qué ha aportado él a las canciones?

– Reconforta el término «potente» ya que el 90% de los discos que han salido al mercado este año se caracterizan precisamente por una compresión y un volumen que roza lo descomunal y en mucho casos el exceso. No faltó el debate sobre mantenernos en nuestra línea o abrirnos un poco al sonido antes mencionado. Obviamente continuamos el camino donde lo dejamos en el anterior álbum. Sin duda estamos satisfechos. Este disco suena a Sniper Alley, no a lo que Sniper Alley  sueñan con sonar. Es un disco artesanal, sin más.

La aportación de Fernando ha sido reeducar a la banda para conducirla a un rendimiento superior al que por entonces se tenía. Nuevas técnicas, nuevos conocimientos, perfeccionamiento de los ya existente y, sin duda, lo aterrador de tener a un tio con 35 años más de experiencia que tú poniéndote a caldo desde la mesa. En esto jugó un papel muy importante BJETA ya que era de vital importancia que el binomio ingeniero/productor funcionase bien como de hecho funcionó. Sin duda es un disco tan nuestro como de ellos.

– Noto en el disco cierta influencia de los sonidos de los 90, los de la escuela de Nirvana y demás. ¿Estás de acuerdo?

– Doy por hecho que hablamos de «Karma Bullet». Es un tema tan oscuro como el momento en el que se compuso. Algunos de los temas fueron co-escritos con el anterior bajista que, sin lugar a dudas, era un tipo con un espíritu muy de la época (en todos los sentidos). Igualmente algunos temas salieron de una forma muy natural en respuesta a esa «Ola del grunge y el stoner» que ha hecho el amago de existir aquí abajo. Claro, obviamente ahora lo pensamos y nos descojonamos pensando que en algunos momentos hayamos podido sonar en esa onda. Todos sabemos que el grunge y el stoner (hay quien se empeña en etiquetarnos de esto último) tienen muchísimo que ver…

– Tengo también curiosidad por un tema en concreto, «Sonic Imperial», donde hay un momento que parece inspirarse en «Free Bird». ¿Se trata de un parecido casual o es un homenaje a Lynyrd Skynyrd?

– El disco está plagado musicalmente hablando de pequeños guiños y tributos a los últimos 60 años de rock. Desde las trompetas en «Amazing Grace» hasta los aullidos finales en el solo de «Third’s Ball Man» en toda la onda de Jack White. No pienso ocultar que fusilamos ese trozo de canción con toda la intención para crear el símil. Total, llevamos 10 años dedicándonos a conservar y restaurar el patrimonio que todas esas bandas nos han legado. La única diferencia entre nosotros y el resto del mundo es que no intentamos recrear «el disco de cada estilo» según nos viene el día. El rollo de género está en auge y sin embargo la mayoría de las bandas siguen empeñadas en hacer un nuevo «Nevermind», un «Shake your Money Maker», un «Vulgar Display of Power»… Yo siempre intento hacerme colega de las que quieren hacer un nuevo «Welcome to Sky valley» y cosas así. Entienden mi concepto de «cazurrez» en el sonido.

– Bueno, ¿y cómo está siendo la acogida del disco hasta ahora? ¿Lo estáis presentando ya en directo?

– Sin duda está teniendo mejor acogida que los anteriores y parece tener un mayor enfoque de lo que ha tenido «Power Taste and Balls» desde su salida en 2013 hasta el día de hoy por poner un ejemplo. Hemos visto un mayor auge en la radio, medio que hasta ahora nos había ignorado bastante. Y sí, aunque algo tímido, algo de movimiento se empieza ya a ver.

– A propósito, ¿cuáles son vuestros próximos conciertos? Estoy seguro de que muchos de nuestros lectores querrán saber si vais a tocar cerca de sus ciudades…

– Respecto a las fechas nos estamos centrando mucho más en la promoción que en tocar ahora mismo ya que ha sido uno de los puntos que siempre quedan al aire en este grupo y eso acaba haciendo fallar el resto. Igualmente ya hemos hecho las fechas pertinentes en Andalucía y estamos a la espera de repetir Portugal y el norte de mayo en adelante.

– No es la primera vez que respondes a nuestras preguntas, así que ya sabrás lo que toca: ¿quieres añadir algo especial para nuestros lectores?

– Hemos oído comentarios acerca de que este disco debería sacarnos ya de ese punto de guerra de trinchera en el que llevamos toda la vida y, sinceramente, esperamos que tengan razón. Igualmente a todos aquellos (entre ellos este magnífico webzine) que nos seguís y apoyáis año tras año os diremos que tenemos muchísimas provisiones para un largo asedio y que si no ganamos esta guerra… bueno, si habéis visto «Intelestellar» posiblemente ya lo estemos petando en otra dimensión.

Podéis seguir toda la información sobre Sniper Alley en su página web, su perfil en Facebook o en Bandcamp.

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