Michael Schenker’s Temple of Rock + Fyre! – Zaragoza (Teatro de las Esquinas 22-11-14)

El «Bridge the Gap Tour 2014» recalaba en Zaragoza el pasado sábado para regocijo de los cientos de fans del alemán Michael Schenker, la mayoría ya entraditos en años, que abarrotaron el sofocante recinto del Teatro de las Esquinas. Al frente de una banda que parecía el sueño húmedo de todos aquellos allí congregados que vivieron el apogeo del hard rock en los 80 (a saber, los ex Scorpions Herman ‘the german’ Rarebell y Francis Buchholz, el vocalista Doogie White – Rainbow, Yngwie Malsteem- y el muy solicitado guitarrista/teclista Wayne Findlay), Schenker hizo vibrar al público de principio a fin de concierto.

A las 22:00 horas se apagaban las luces y la música para dar la bienvenida a Fyre! La banda encabezada por la menuda Alejandra Burgos contó con cuarenta minutos de set para calentar un ambiente que los clásicos de grupos como Judas Priest o Iron Maiden que habían sonado previamente ya habían dejado bastante caldeado. Gozaron de un sonido lo suficientemente nítido para apreciar sus canciones, aunque parece que el público estaba más por la labor de apreciar la belleza de la frontwoman argentina. No sonaron mal, sin embargo, y a pesar de que su repertorio tiene algún hit contado (como el penúltimo tema de la noche, «Get the Hell Out»), cumplieron a la perfección con su papel de teloneros.

Tras los ajustes del backline y otra colección de clásicos saliendo de los altavoces, a las 23:15 comenzaba a sonar la música introductoria que precedería la salida a escena del Temple of Rock. Y la banda saldría a por todas ya desde el principio, colando sorprendentemente como tema de apertura un «Doctor Doctor» que avisaba de que Schenker y compañía no se iban a andar con chiquitas. El divo alemán parecía además estar de inmejorable humor, regalando poses y sonrisas a las primeras filas y recorriendo el escenario. No era ni mucho menos el mismo Schenker que servidor había visto hacía algunos años, tocando con su habitual maestría, sí, pero manteniéndose durante la mayor parte del concierto en un discreto segundo plano.

Nada que objetar a semejante derroche de carisma, obviamente, sobre todo teniendo en cuenta que a nivel guitarrístico el alemán se mantiene a un nivel estratosférico. Y para muestra la exhibición que el rubio ofreció en «Into the Arena», uno de esos clásicos que yo personalmente no esperaba escuchar, o en la parte instrumental de «Rock Bottom» con la que cerraron el set antes de los bises. Porque la tónica del concierto, salvo un par de temas del último disco de la banda, fue recurrir a los viejos hits de UFO, de la propia MSG e incluso de Scorpions (la presencia de Rarebell y Buchholz obliga, supongo): a riesgo de dejarme alguna, la banda interpretó «Armed and Ready», «Natural Thing», «Victim of Illusion», «Let It Roll», «Too Hot to Handle», un «Rock You Like a Hurricane» muy celebrado que habría puesto verde de envidia al mismísimo Klaus Meine, las citadas «Into the Arena» y «Rock Bottom» y los dos bises, «Lights Out» y el «Blackout» de Scorpions con el que cerraron, que tal vez deberían haber introducido dentro del set intercambiando su lugar con «Rock You Like a Hurricane» en mi opinión.

En definitiva, una banda en la que no sobra ni una coma, con músicos que no parecen simples asalariados, sino verdaderas estrellas y que además aportan solidez al conjunto y respaldan a su líder impecablemente. Si no estuviéramos casi en el año 2015, semejante conciertazo habría ocupado primeras planas y protagonizado reportajes en los telediarios.

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